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Saturday, June 16, 2012

Minimanifiesto escatológico, por Eli Neira.








De "El enemigo interno" performance Eli Neira
Fotos: Fabian Cambero
II Encuentro de Arte de Acción Escena Fractal
mayo 2012 santiago de chile


Para ver el video haga clic aqui)

La performance en mi, o la caca y el signo

Minimanifiesto Escatológico

Por Eli Neira

Me cago en la Constitución Política de Chile porque la Constitución Política de Chile se cago en mi primero. Y no solo se cagó en mi, sino en todos nosotros. Me recago en la constitución apelando a mi legítimo derecho a pataleo, aunque éste no sea más que una ilusión.
Pero ¿Qué es el arte sino ilusión?, ¿Qué son los signos?, ¿Qué son siglos y siglos de pintura, poesía, teatro novela, sino pura y cara ilusión? Ilusión de significado, ilusión de comunicación, ilusión de trascendencia que agota en si misma su frágil pero centelleante vida.
Ante la impotencia de los signos, ante la imposibilidad de comunicar, yo decido entonces encarnar el signo y me cago. Me cago y me fotografío cagando, lo registro en video también, para que no quede duda. Mi caca es real y mediática a la vez (Chúpate esa), mas real (aunque menos mediática) que las tetas de la Bolocco, más real que las noticias de CNN, mas real que las cifras macroeconómicas, mas real que el dólar y el peso, mírela usted, huélala usted. Mírela bien, ¿Qué siente? ¿Asco?
Usted siente asco frente a mi caca pero no siente asco frente al sistema. Y yo le pregunto, ¿Qué es más asqueroso mi caca o la colusión de las farmacias?, ¿Mi caca o el montaje del caso bombas? ¿Mi caca o los precios del transantiago? ¿Mi caca o la diferencia entre el sueldo de un senador y el de un obrero?, ¿Mi caca o la policía apaleando niños mapuches?, ¿Mi caca o el pinochetismo? ¿Mi caca o la constitución política que nos rige?, ¿Mi caca o la cobardía de algunos políticos?
Como puede darse cuenta, mi caca nos es más que una pobre alpargata ante la magnitud de mierda que nos rodea.
Entonces, siguiendo un impulso natural, me cago en la constitución política de Chile, la carta fundamental de la república redactada con prolijidad y malicia por el pinochetismo durante los 80 para dejarnos amarrados al dominio de los poderosos. Me cago en la madre de todos los males, en la trampa y herencia definitiva de la dictadura. Me cago sintiendo una enorme liberación no sólo en mis entrañas sino en la totalidad de mi ser. Liberación que por cierto no espero represente a nadie ni guste a nadie más que a mí misma. (De todas maneras es un placer tenerles por aquí). Mi arte no aspira a la representatividad, ni a la inclusión. Si les apetece me toman en cuenta si no se pueden ir a dar por culo.
Tampoco espero que me amen por andarme cagando en público ni que me estudien en tesis doctorales ni que me incluyan en los contenidos obligatorios de la materia de artes plásticas para la enseñanza media. No señor, yo no pido eso, porque si me vienen con wevadas yo me cago también en el arte y la academia. A mi la academia nada me ha dado más que una deuda. No me dio conocimientos, no me ha dado premios ni trabajo hasta el momento ¿Por qué habría yo de seguir sus dictados?, ¿Por qué tendría yo que doblegarme ante su curia? Ahora si me dan un cursito por ahí podríamos comenzar a dialogar…
Pero mientras tanto me cago y bautizo mi caca como “El enemigo interno”. ¿Alguien se acuerda quién era el enemigo interno durante el gobierno de mi general Pinochet? Pues todos nosotros éramos el enemigo interno. Nuestros padres, tíos, vecinos, profesores, primos, etc. Todos, grandes y chicos, todos vivimos bajo la sombra y la amenaza de la bayoneta.
Y hablando de caca, bien sabemos que el gobierno militar no tuvo ningún problema en hacernos re cagar a todos. A sus enemigos y al que dijera agua va. Nos cagaron, nos masacraron y nos dejaron amarrados a su trampa, la constitución que nos heredaron.
Me cago además porque yo no inventé la caca, como todos ustedes bien sabrán, cagar es un proceso metabólico propio del ser humano (de vital importancia hay que agregar) presente en el cuerpo de todas las especies vertebradas e invertebradas. Cagar es patrimonio de la humanidad, facultad de todos los cuerpos, el mío, el suyo, el del presidente. Mi vecina caga, mi gato caga, el ratón caga, mi mamá caga, el perro caga y se la come además. Gracias a dios todos cagamos y si no cagamos nos morimos, eso es un hecho. Nos intoxicamos. Por lo tanto al que le genere problema mi caca, mmm…déjenme decirle que tiene un problema mayor, ya que se estaría conflictuado con un proceso biológico de su propio cuerpo. Un proceso que le pertenece en tanto integrante de la raza humana. Y es mejor no tener problemas con la caca. Ni con la raza humana. Se los digo.
Ahora bien, dirán ustedes que podría yo tener la deferencia de ir a cagarme a otro lado, en privado, en el baño de mi casa, por ejemplo, como la gente decente y no hacerlo en un encuentro de performances.
Pero es que la perfomance es así. Como cagarse en público. Una experiencia fuerte. (Aunque debo decir que mi caquita no estaba nadita de hedionda, porque ese día y como parte de la preparación para la obra sólo comi vegetales, pensando en el público presente por supuesto)
Por otro lado la caca en el arte ha estado presente desde siempre, desde que un cavernícola con las manos untadas en caca (en la época en que no había papel higiénico) las estampó en una caverna y luego les hecho pigmento. ¿De que creían que estaban hechas las manos de Altamira? ¿De óleo? ¿Creían que era un plotter?
Pues no. Eran de caca. Caca, caca, la arcilla primigenia. La primera gran “Obra” del ser humano. ¿Sabia usted que en nuestro idioma ir a cagar también se dice ir a“obrar”.
En los cuadros de Dalí hay caca. El mismo lo escribe en su diario. Dalí usaba la caca como parte de su método de creación paranoico critico. Cuenta en su diario que cuando niño le gustaba cagarse en los cajones de la ropa y cerrarlos para que luego los adultos se encontraran con el pastel al abrir los muebles.
Hay caca en la obra de Gilbert & George. Por montones. Hay caca en Pink Flamingo, hay caca en el gran Passolini, hay caca en el MOMA de Nueva York, en el Guggeinheim, en las bienales de Kassel y de Venecia (dicen que los famosos canales están llenos de caca) Hay caca en Sao Paulo, en Johansburgo, en La Havana, en San Salvador, en Cincinnati. Hay caca en el mundo del arte porque hay caca en el mundo. Somos caca. En eso nos transformaremos. Cuando muramos y echemos la ultima cagadita junto con la última exhalada.
Dicen que pisar caca trae buena suerte, Yo me pregunto, ¿Hemos tenido buena suerte los chilenos los últimos 40 años?
Bueno hasta aquí el manifiesto y los invito a disfrutar de la muestra y a visitar la tiendita de arte y poesia que está en la habitación continua

Esta obra se suma a los llamados para la formación de una
*ASAMBLEA CONSTITUYENTE PARA CHILE*






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Posted By Eli Neira to kiss me at 6/09/2012 12:15:00 PM





Tuesday, May 15, 2012

Algunos apuntes sobre nuevo pensamiento latinoamericano

Algunos apuntes sobre nuevo pensamiento latinoamericano





Conferencia para las Primeras Jornadas del Nuevo Pensamiento Latinoamericano
Universidad de Santiago de Chile
Abril 2012
(Texto aumentado y corregido por la autora)

Por Eli Neira

He anunciado mi participación en este seminario como “apuntes” sobre nuevo pensamiento latinoamericano y la he propuesto como un conversatorio más que como una conferencia ya que el tema obliga a replantearse no sólo los discursos sino también las formas en que legitimamos estos discursos, por ej una correctamente bien escrita conferencia en un bonito auditórium universitario como éste. Razón por la cual propongo un conversatorio digamos “especial”, elíptico si se quiere, donde podamos volver una y otra vez al mismo tema, con digresiones, olvidos, arbitrariedades, interrupciones, chistes fomes y otros que puedan ocurrir en el devenir del diálogo.
Porque lo primero es que si vamos a hablar de América Latina tenemos que hacerlo desde la oralidad y sus leyes, ¿De qué otra manera podríamos hacerlo en un país donde la educación es un bien de consumo reservado para una élite y en un continente donde históricamente se ha excluido a las grandes mayorías de los discursos “cultos” y “de la academia”?
Un continente además donde la herencia prehispánica que es la cuna y raíz todo pensamiento latinoamericano, ha persistido, resistido y trascendido en el tiempo solapada justamente al interior del habla popular, en la oralidad, muy lejos de la academia. Ya que sepámoslo, es en el mundo popular donde nuestro ser latinoamericano reside por antonomasia, ya sea amalgamado, transformado, travestido, politraumatizado si se quiere, pero ahí hay que ir a buscarlo y no en los libros y mucho menos en una universidad europea o norteamericana por muy buena voluntad e interés en el tema que éstas tengan. Esa es al menos mi humilde opinión, sin intensión de ofender a nadie por supuesto.
De la misma manera, si vamos a hablar de América Latina tenemos que hacernos cargo de toda su historia, venas abiertas y anemia incluida, lo que bien sabemos es una tarea descomunal.
Ahora bien, como tenemos que empezar por alguna parte mi propuesta es empezar desde el único lugar desde el cual puedo hablar con propiedad y ese lugar es el cuerpo, mi cuerpo y su historia y como éste deviene finalmente (al menos en la opinión de los organizadores que son los responsables de que yo esté aquí ) en la construcción de una obra que busca, un poco a ciegas, un poco a tontas y a locas, las pistas de este nuevo pensamiento latinoamericano, del cual poco sabemos pero mucho intuimos y que por cierto no tiene nada que ver con los Vargas Llosa y toda la manga de intelectuales de derecha que se han adjudicado el tema.
Básicamente, creo yo, el nuevo pensamiento latinoamericano es una pregunta por la identidad y como ésta, es una pregunta sin una respuesta definitiva, sino que se refiere a un proceso, del cual intentaré dar algunas señas.
¿Cómo llega uno a preguntarse por el “nuevo pensamiento latinoamericano”?Sencillo, por una insufrible incomodidad vital. El ser latinoamericano, también llamado sujeto descentrado (en alguna parte leí que se nos llamaba así y me gustó), nace, justamente descentrado, en el sentido de que nace desplazado de los centros de poder (económicos y culturales); mestizo, en una tierra que aún conserva los valores y las prácticas de una sociedad colonial esclavista con claras divisiones entre dominador y dominado. Nace y crece en una sociedad colonial esclavista que sin embargo está obligada por protocolo a parecer que no lo es. Una sociedad que en virtud de la “democracia, la modernidad y los negocios” ha naturalizado el abuso y las formas de la dominación en el extenso ámbito de la realidad concreta y simbólica.
De esta manera el sujeto latinoamericano se busca inútilmente en un espejo roto que no le devuelve más que una orden imposible de cumplir: “Deber ser como no eres ni serás nunca, como nosotros los dominadores”. Basta mirar la publicidad en nuestras calles para percatarse del abismo que existe entre la realidad y el modelo aspiracional que de manera totalitaria nos es impuesto desde todos los frentes y desde que nacemos hasta el final de nuestros días.
Este monopolio de la representación es celosamente salvaguardado por la totalidad de los agentes culturales y sociales, familia, escuela, universidad, medios de comunicación, iglesia y por supuesto el estado, sus instituciones y sus fuerzas coercitivas, policías y militares, los que llegado el momento, lo sabemos, no dudarán en declarar la guerra y criminalizar de todas las maneras posibles a quien ose romper este orden.
Estas características del sujeto latinoamericano, tienen diferentes matices según las zonas geopolíticas dentro del extenso territorio al que llamamos Latinoamérica, pero en general se conserva lo elemental, un profundo malestar producto de la imposición de una vida, una identidad, una economía, una fe y un pensamiento que no nos pertenece y que es completamente ajeno a nuestra realidad, nuestra historia, nuestra genética, nuestro paisaje y nuestras circunstancias.
Es como tratar de caminar con esos jeans hechos a la medida de las gringas, (o peor aun de las chinas) caderas angostas y piernas largas, cuando uno mide 1.53 cm de estatura y tiene lo que un gringo llamaría “Un tremendo culo”, producto de múltiples cruces de razas y de otros factores genético - ambientales.
Incomodidad similar a tener el peak de actividades en pleno invierno cuando el ciclo natural vuelve a su punto 0, y todo en el ambiente, luz, temperatura, estado de ánimo, etc, llama a descansar y quedarse en la casa. Desface que sucede en estas tierras gracias a que vivimos según la calendarización del hemisferio norte, el hemisferio dominante.
Ahora bien y en honor a la verdad hay que decir que lo más natural y conveniente para el sujeto latinoamericano por muy descentrado que se sienta, dado el estado de cosas, es aprender a vivir con este malestar y con el tiempo convertirse en una especie de Frankenstein cultural, esquizofrénico pero adaptado y funcional, que es como vive la mayoría de la gente decente.
La otra opción es ir en busca de la epopeya identitaria, lo que sabemos no será fácil ni “barato”. La historia nos enseña lo que les sucede en esta tierra a los “disidentes” de cualquier tipo.
Pero veamos por un momento el proceso de este “sujeto descentrado” desde el principio.
Como no se puede caminar por la vida con zapatos prestados, en algún momento, el sujeto latinoamericano o sujeto descentrado comienza a detectar el motivo de su malestar, por perfectos y sofisticados que sean los sistemas de dominación, la incomodidad, como las señas de las razas que nos componen, no se borra con cloro.
Lo primero que tiende a hacer este sujeto, desde ahora llamado “sujeto latinoamericano descentrado” luego de identificar lo que no le pertenece, es proceder a deshacerse de ello y es allí donde comienzan los primeros problemas. Bien porque sabemos que eso puede tomarnos toda una vida y también porque es algo que no le gustará a muchos. Por otro lado, ¿Cómo deshacernos de lo que nos ha sido incrustado a la fuerza desde hace siglos en nuestra cabeza y en nuestro árbol genealógico sin sentir que perdemos una parte de nosotros mismos, de nuestra historia? Por último, ¿Para qué hacerlo si eso nos acarreará un castigo social imposible de medir en sus alcances?
Sin embargo el proceso ya se ha iniciado. Se ha iniciado una transformación. Una vez que el sujeto latinoamericano descentrado ha logrado identificar (valga de la redundancia) su verdadera identidad, su Sat Nat como se diría en kundalini, (por lo tanto puede ahora reconocer y reaccionar ante el abuso), se enfrenta a su entorno transformado en una suerte de monstruo.
Es el cuco, el enemigo interno, el hippie de mierda de la casa, el punki culiao, el borracho con caca en el poto, la peste, el terrorista y el subversivo. En definitiva, la viva encarnación de todo lo que debemos eliminar para ser un país desarrollado, una familia feliz, un barrio tranquilo, una empresa eficiente y cae uno sin querer en un problema político de magnitud. Porque la identidad, créame, es un asunto sumamente político.
Luego está la violencia. Cuando la identidad se manifiesta en el sujeto latinoamericano descentrado, por su puesto revolucionando el pensamiento y las acciones; Cuando eso sucede, cuando el verdadero ser largamente silenciado se manifiesta, no lo hace pidiendo permiso, sino con furia e impertinencia antisistémica. Y he aquí un nuevo y más profundo problema.
Porque la identidad latinoamericana tiene poderosos componentes antisistémicos. Sólo para acotar el tema me referiré en adelante al caso chileno donde la identidad está marcada por la fuerte presencia mapuche en nuestra historia genética y política. Porque aunque a muchos les desagrade, aquí en Chile, es un hecho que todos tenemos con mayor o menor fuerza, sangre mapuche en nuestras venas. Recordemos que este territorio, alejado y sin oro, se pobló a fuerza de patadas y violaciones.
Entonces tenemos hasta aquí, que nuestros dioses siguen vivos, los guerreros, los weichafes regresan cada cierto tiempo y nos recuerdan que somos hijos del sol y de la tierra. Aunque tamaña guarrada pasada a hipismo sea difícil de escuchar en tan respetable espacio.
Pero el hipismo, estimados oyentes, ha existido en América Latina desde hace muuuucho tiempo, por lo que si vamos a hablar de Americalatina, vamos a tener que hablar sin cuco de dioses, weichafes, chamanes, Fidel Castro y la revolución cubana, Allende, el Che Guevara, drogas, marihuana, hongos, ayahuasca, peyote, narcos, guerrillas, paramilitares, masacres, selva, devoción y virgencitas entre otras delicias típicas de la zona. Y vamos a tener que hablar no banalizando sino midiendo la verdadera fuerza de esta parte de la historia que no queremos (muchas veces no podemos) ver.
Entonces y volviendo al tema que hoy nos convoca, les decía que el nuevo pensamiento latinoamericano, como el regreso de los guerreros, no le simpatiza nada al poderoso mundo de las corporaciones y de los estados vasallos de esas corporaciones, por la sencilla razón de que revive valores y formas de vida, formas de estar en el mundo, completamente opuestas a los valores que el capitalismo ha intentado inyectar con desenfreno en estas tierras.
Estos valores que definen al sujeto latinoamericano ya no descentrado sino en proceso de centrado, se refieren a sus orígenes y están asociados a la vida comunitaria de sus más negados ancestros. En Chile será determinante la configuración de comunidades autónomas sin unidad política más que en tiempos de guerra, que se dieron los pueblos mapuches. La inexistencia del concepto de una autoridad central y jerárquica (el estado), la ausencia del concepto de propiedad privada, la concepción del hombre como parte inseparable de su comunidad y de la tierra, y una cosmovisión basada en la mantención de los equilibrios, dificultan la posibilidad de instalar en el disco duro de los chilenos “en proceso de centrado” los valores esenciales del capitalismo. La intuición de ese pasado comunitario y mítico es como una roca, un tumor difícil de remover.
Ejemplo; Si mi existencia en este mundo tiene valor solo en función de la comunidad a la cual pertenezco, en la cual puedo confiar al menos en lo esencial, pertenencia y sobrevivencia, ¿Para qué trabajar en acumular bienes?
Por otro lado, si soy un sujeto cuya existencia está fuertemente arraigada a un sentimiento religioso, es decir si tengo fe en algo, en lo que sea y esa fe le da sentido a mi vida, al dolor, a la escasez, etc. ¿Para qué necesito comprar antidepresivos y convertirme en un farmacodependiente cliente de los laboratorios?
Un punto que merece una conferencia aparte es el fenómeno de la religiosidad latinoamericana. ¿Qué es la devoción latinoamericana? Algo muy difícil de explicar para quien mira de afuera.
Lo mismo sucede con la concepción de la muerte, tan negada en la cultura occidental, tan cercana en nuestra hermosa y sangrienta Latinoamericana. Porque la relación con la muerte es también un asunto político y económico (créanme). Sucede que nuestros pueblos prehispánicos, todos, tenían una muy estrecha relación con la muerte, y una aguda consciencia de ella. La muerte estaba representada e integrada a la experiencia de la cotidianidad de diversas formas, incluido el sacrificio humano, que tanto espanto causó a los conquistadores.
Mi teoría es que esta intensa relación vincular con la muerte le da otro sentido a la vida, otra intensidad, donde la“acumulación capitalista” pierde sentido, pierde prioridad.
Y ya para ir acotando el tema y pasar pronto a las preguntas porque me parece que mi tiempo se acaba, veamos el asunto de los equilibrios. El mundo indígena funciona a partir una compleja y delicada red de equilibrios, donde a acción humana está íntimamente ligada con los elementos del resto del universo. Es decir que la acción humana no es concebida como una situación autónoma, aislada, acotada al sujeto de la acción, sino como parte de una cadena de causas y consecuencias extendidas en el tiempo cuyo desorden puede causar graves daños a la totalidad del entorno.
Tengo la convicción de que la consciencia de estos equilibrios pulsa de manera inconsciente en todo nuestro ser latinoamericano en proceso de centrado, condenado por el látigo a romperlos. Es como si el sujeto latinoamericano, nosotros, guardáramos una oscura y secreta memoria de las consecuencias de romper los equilibrios y por eso nos cuesta tanto el “progreso capitalista”.
Ya que ¿Existe algo que atente de manera más brutal contra todo equilibrio que la acumulación capitalista? Lo dudo mucho. Bien podríamos decir que el capitalismo es una suerte de paradigma del desequilibrio.
Asi que tenemos entonces, hoy en día, en la era de la globalización a este nuevo sujeto latinoamericano teniendo un nuevo pensamiento latinoamericano, en pleno proceso de centrado, entre la espada y la pared, con una pulsión interna imposible de reprimir, acosado por los poderes y por una economía que lo estrangula. Incomprendido, probablemente cesante, endeudado, abandonado, criminalizado, perseguido.
Es un lugar complica – dí – si -mo, !!!
Sólo entendiendo esta angustiante situación de encrucijada entre dos tiempos históricos, dos civilizaciones y dos concepciones del hombre y del mundo, que nunca se reconciliaron, creo yo, que recién podemos comenzar a conocer y a construir un nuevo pensamiento latinoamericano y una nueva identidad latinoamericana.
Lo cierto y lo bueno es que el nuevo pensamiento latinoamericano y la construcción de una nueva identidad latinoamericana, se está convirtiendo en un tema que cada vez suena más alto y que estamos llamados a atender si queremos madurar como cultura y como pueblo. (Incluso creo yo que hasta es un buen negocio!!!)
Creo honestamente que el desarrollo del nuevo pensamiento latinoamericano puede ser un aporte, una oportunidad, un escape, una salida al callejón sin salida y la inevitable crisis de la civilización occidental y sus valores, que nos han llevado a una economía monstruosa y una existencia de mierda en un mundo lleno de sicópatas. Creo que mirar con atención nuestros orígenes nos haría muy bien y que encontraríamos ahí el remedio a muchos de nuestros males actuales como sociedad y como individuos.
Creo también que la terrible persecución y criminalización que han venido sufriendo nuestros pueblos originarios en toda América latina pero muy especialmente en nuestro país, recrudecida en los últimos años, obedece no sólo a una cuestión de antipatía racial sino que tiene raíces políticas profundas. Al poder no le conviene que conozcamos esos orígenes, esos valores comunitarios y que nos reconozcamos en ellos. Al poder vasallo del capital internacional no le interesa ni le conviene reflexionar acerca de estos temas. Pero a nosotros si. Por eso estamos aquí.
Esperando haber hecho una humilde contribución a la reflexión sobre el nuevo pensamiento latinoamericano les dejo entonces aquí algunas de mis reflexiones que espero poder ir profundizando en futuros encuentros.
Me parece que ya podemos dar paso a las preguntas, observaciones, insultos y otras manifestaciones.


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Posted By Eli Neira to kiss me at 5/04/2012 12:23:00 PM


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http://elizabethneira.blogspot.com

Thursday, November 03, 2011

LA AUTOPROCLAMADA REYNA DEL UNDER.

ELIZABETH NEIRA


ALGUNOS RETRATOS DE LA AUTOPROCLAMDA REYNA DEL UNDER, INSTITUTO ARCOS, SANTIAGO, OCTUBRE 2011

FOTOS DE CECILIA HORMAZABAL
(Algunas Fotografías alteradas neurótikamente por Vara)

LAS FOTOS SE VENDEN EN ESTE SITIO DESDE $5000 PESOS SEGUN EL TAMAÑO

ENCARGOS POR MAIL A ESTA CASILLA O A POESIACCION@GMAIL.COM



Filosofía



.Creencias religiosas
la concha de tu abuela
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Ideología política
 la concha de tu hermana
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Acerca de Elizabeth En primer lugar decir que soy poeta, y como tal la palabra, el verbo fue siempre lo primero. La palabra diaria de la crónica cultural, oficio que desempeñe durante casi diez años en la casi totalidad de medios de comunicación escritos nacionales que tuvieron una pagina cultural durante la década de los 90. Soy periodista, estudie periodismo en la Universidad de Chile, en una época bastante complicada para el esqueleto en ruinas de la otrora Universidad Publica más importante y antigua de Chile. Sin embargo ahí comenzó mi fascinación por el arte. Fue en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile donde vi por primera vez una performance de Las Yeguas del Apocalipsis y sentí ese vértigo exquisito al que sabe el arte cuando es de verdad, cuando obedece a una oscura e incontenible pulsión de un espíritu en llamas.

Luego la que estuvo en llamas fui yo y recién comenzados los 2000 renuncie (más bien me echaron de todos mis trabajos formales) y me hice poeta. El 2003 lance al mundo mi primer libro de poesía, “Abyecta”, cuya estela de abyección valga decirlo, no me abandonó mas. Ese mismo año y no se por que raro destino fui jurado del Fondart y al año siguiente me gane una beca de creación que me permitió realizar mi primera muestra multimedial, donde mezclé video, instalación, música, performance y cuanto cachureo encontré por mi camino. La muestra se llamo “ABYECTA POESIA EN EXPANCIÇON” , y ocupo durante casi todo un caluroso verano el hall central del Cine Arte Alameda. Se que esta mal que yo lo diga pero fue todo un éxito mediático.

Despues de eso me fui a Argentina, donde estuve entre idas y venidas como tres años. Alla aprendi a organizar encuentros internacionales de poesía con “Salida al mar”, aprendi a maquillarme (un travesti me enseñó) a no drogarme durante tres días seguidos porque hace muy mal y te puedes morir, a editar mis propios libros y que el arte es un patrimonio del ser humano y no del guetto pelotudo y pretencioso de los artistas. Aprendi mucho de la calle, de los bares, de la noche, de anarquismo practico, de autogestión, de la soledad. Aprendí que vivo en un continente hermoso y que las fronteras están llenas de hermanos.

Luego me di varias vueltas por México, Perú, Argentina otra vez, Brasil, Colombia, Venezuela, Guatemala, Honduras y El Salvador, Suecia, haciendo poesía, arte de acción, política, activismo, practicando el amor bolivariano, conociendo buenas y malas personas. .
 
 
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Fotos de Cecilia Hormazabal: