Showing posts with label crashtology. Show all posts
Showing posts with label crashtology. Show all posts

Friday, November 04, 2011

Crashtology: Carlos Salcedo Odklas (2)

Crashtology:
Carlos Salcedo Odklas
Colisión



"espero que te guste cabrón!!!!"

datos interesantes: completamente incapacitado para una vida provechosa en sociedad el espécimen Carlos Salcedo Odklas vive aislado de la gente abandonando su morada únicamente para buscar alcohol y otras drogas. es adicto al sexo en los buenos tiempos y a la masturbación el resto del tiempo. le encanta mirar al techo durante horas, también los gatos. la gente cree que es "raro pero majo". en estos momentos ha conseguido engañar a una joven filósofa para hacerla su esclava sexual, ella se acabará dando cuenta del percal y huirá. de vez en cuando escribe cosas.

 
 
Datos personales


carlos salcedo odklas

León y Madrid, Spain

Perdedor nato. Naufrago social. En literatura seguidor de bukowski, hunter s. thompson, schopenhauer, dostoievski, fante, celine, carver, auster, irvine welsh, beigbeder, houellebecq, david gonzalez, baroja....
 
 
 
COLISIÓN
 



(UN SUCIO HOMENAJE A LA PELÍCULA CRASH DE CRONEMBERG Y EL LIBRO DE BALLARD)

A José Manuel Vara.



José Manuel se sentó en su coche, suspiró y giró la llave del contacto. En ese momento el circuito primario es alimentado por la tensión de la batería. Con los contactos del ruptor cerrados la corriente eléctrica fluye a masa a través del arrollamiento primario de la bobina. Cuando se abren los contactos del ruptor la corriente de carga se deriva hacia el condensador que se carga absorviendo parte de la corriente eléctrica. La colocación del condensador hace que la tensión generada en el circuito primario de un sistema de encendido pueda alcanzar momentaneamente algunos centenares de voltios. La tensión pasa al distribuidor y de ahí al rotor que gira en su interior y que distrubuye la tensión a cada una de las bujías.

Se miró en el espejo retrovisor. Estaba algo nervioso, pero también esperanzado. Tenía muchas ganas de conocerla y ella había venido a verle expresamente a él desde la otra punta del país. Un viaje largo para verle sólo a él. Estaba un poco loca, bastante loca, aunque también había que contar con que seguramente habría mucho de actuación en ella para impresionar, en cualquier caso era interesante, liberal, y estaba muy buena. Estaba claro que la cosa prometía. Volvió a mirarse en el espejo retrovisor, estaba ligeramente preocupado por su aspecto. Tampoco había motivo para ello, no era una cita completamente a ciegas, ya se habían visto a través de fotos y habían conversado un par de veces por videoconferencia. Ella no estaba interesada en su aspecto, que era bastante modesto, sino en su retorcida personalidad. Era una niñita de 20 años en busca de emociones fuertes y el, que andaba más cerca ya de los 50 que de los 40 la había camelado con su erudición bizarra, sus fotos, su poesía, sus escritos... En suma, su personalidad y trasfondo. Suele pasar en chicas de esas edades, muchas buscan una figura que les atemorice pero también que puedan admirar y de la que puedan sacar algo con lo que engrandecer su personalidad, por otra parte los chicos de su edad son cada vez más idiotas... Ya podía imaginarla, frustrada, intentando mantener una conversación banal sobre algún videojuego o serie con un tipo granujiento de su circulo de amigos. Aunque según le había dicho ella no tenía muchos amigos.

La cosa había ido bastante rápido. Fue ella la que se puso en contacto con él, le mandó una serie de poemas para su fanzine, no eran malos, tampoco eran la hostia. Él le contestó que publicaría un par de ellos. Ella, emocionada, le escribió una extensa carta de agradecimiento. De eso hacía apenas dos meses. Tras ello empezaron a estar cada vez más y más en contacto manteniendo una extensa correspondencia. Hablaban de todo tipo de temas, con predilección por las zonas oscuras del alma humana, en la que ambos estaban interesados. Él la guiaba por el sendero del arte extremo recomendándole infinidad de nombres underground que la dejaban fascinada y hacían que aumentase su admiración hacia él. Los mensajes eran más largos, más profundos, y también, a la mínima ocasión, la correspondencia se ponía cada vez más caliente. El punto álgido fue cuando ella accedió una noche a abrir el Skype y realizarle un pequeño show erótico. Tenía un cuerpo de infarto, delgada y estilizada, vestía de rollo punk, con piercings y tatuajes. Realizó un caliente baile mientras se quitaba la ropa. Cada prenda que caía revelaba un cuerpo diseñado para el placer, de líneas perfectas. Una delantera elegante, firme y poderosa y una parte trasera igualmente equilibrada con el conjunto. Todo ello ensamblado con unas articulaciones perfectamente diseñadas por los mejores ingenieros celestiales. Era de las que van rápido, su sistema de seguridad seguramente sería precoz pero había que correr el riesgo para poder montarla y experimentar la plenitud dentro de tan poderosa máquina. Le miraba incitándole, ronroneando desde la pantalla como un anuncio que prometía una realidad mejor y más perfecta. José Manuel, sentado frente al ordenador, empezó a tocarse. Ella sonrió en la pantalla y comenzó a masturbarse a su vez, despacio al principio, con suavidad, pero acelerando poco a poco el ritmo de forma suave pero firme. Ambos tuvieron esa noche un orgasmo increíblemente satisfactorio y casi al unísono, una colisión perfecta.

Ahora, recordando todo eso y sabiendo lo que inevitablemente pasaría en cuestión de tiempo, sin la pantalla del ordenador de por medio que se interponía entre ellos como la luna de su coche, José Manuel empezó a sufrir una tremenda y dolorosa erección sentado en el asiento. El pene contiene dos cámaras llamadas cuerpos cavernosos, las cuales ocupan el largo del órgano. Un tejido esponjoso llena las cámaras. Los cuerpos cavernosos están rodeados por una membrana, llamada túnica albugínea. El tejido esponjoso contiene músculos lisos, tejidos fibrosos. La albugínea ayuda a atrapar la sangre en los cuerpos cavernosos y con ello sostiene la erección

Pensó en masturbarse ahí mismo, pero prefirió reservar su combustible para ella. Finalmente se puso en marcha y salió del aparcamiento con el pene rivalizando en grosor con la palanca de cambios. Encendió el equipo de música, sonaba Carlos Ann.



"...La poesía desea morirse,

adiós televisivo mundo, me voy.

Y ya no quedan ni las miradas,

en estos tiempos de...Tiempos de depravación"



Iba con un ligero retraso, aunque había sido premeditado, la técnica de hacerse esperar. Al fin y al cabo ella no tenía a dónde ir, no conocía a nadie en la ciudad y le esperaría el tiempo que hiciera falta. Había llegado hacía 10 minutos y le había mandado un mensaje: "Ya estoy en la estación! Tengo muchas ganas de verte. Te lo voy a hacer pasar bien ;)". Él, desde el sofá de su casa le había contestado: "Estoy en medio de una reunión con una editorial, intentaré tardar lo menos posible, esperame en la puerta. Un saludo" Una mentirijilla para adornar el trasfondo.

La estación estaba cerca de su casa, no tardó más de 15 minutos en llegar, en total 25 minutos tarde, lo suficiente para crear impaciencia sin resultar grosero. La reconoció perfectamente y atrajo su atención tocando la bocina, ella también lo reconoció, sonrió, se acercó corriendo al coche y entró decidida en su interior. Se sentó, la dureza de su prieto culito rivalizaba con el tapizado de cuero de los asientos.

-Lo siento tía, estaba reunido – Dijo José Manuel excusándose.

-Sí, lo sé, recibí tu mensaje, no pasa nada. ¡Joder, qué ganas tenía de verte!

-Yo también.

-¿Un par de besos no?

-Claro, jajaja.

Se acercaron y se besaron en las mejillas, la palanca de cambios, erecta entre los dos asientos, dificultó ligeramente está acción.

-Bueno, ¿a dónde quieres ir?

-¿Vives lejos?

-No, a 15 minutos.

-Quiero ir a tu casa, tengo ganas de hacerte un baile como el de aquella vez.

-Jajajaja, vas rápido. Está bien, me gusta.

Los cuerpos cavernosos de José Manuel comenzaron a llenarse nuevamente de sangre.

-Lo sé, sé perfectamente lo que te gusta -Sonrió ella pícaramente -Pero da un rodeo.

-¿Un rodeo?

-Sí, dices que vives cerca, quiero ir a tu casa, pero no enseguida, me apetece estar en el coche un rato, podemos hablar.

-Bien, si quieres eso...¿Te enseño la ciudad?

-La verdad es que me da un poco igual, todas las ciudades son idénticas, no me interesan.

-¿Entonces?

-Date una vuelta por la autopista.

-¿Por la autopista?

-Sí, me relaja, charlamos un poco y vamos hacia tu casa.

-Está bien.

Se adentraron en la autopista. El tráfico era fluído, el funcionamiento de coches y personas normal. Admisión. Compresión. Explosión. Escape.

-¿Recuerdas la conversación que tuvimos sobre la peli "Crash" de Cronenberg? -Dijo ella encendiéndose un cigarro, el humo pasa entonces a través de los bronquios atacando su revestimiento, la nicotina aumenta la presión sanguínea. Los gases de combustión pasan por el colector del tubo de escape y salen al exterior por el dispositivo de evacuación.

-Sí, claro, qué peliculón, me encanta el rollo de la búsqueda del placer a través del peligro y la belleza en la deformidad, el nuevo ser resultante de la unión del hombre y la máquina -Dijo mirando las piernas de ella, completamente alejadas de la deformidad.

-La parte fundamental es la de sentirse vivo en situaciones cercanas a la muerte. Es curioso el instinto de supervivencia en el ser humano, que sea algo esencial y arraigado pero a la vez te atraiga la destrucción y la sensación de peligro -Contestó ella sin apartar la vista de la carretera.

-Bueno, eso no les pasa a todos, la gente por norma general es feliz y está segura en la comodidad y la ausencia de peligros.

-La gente, por norma general es banal. Quieren la comodidad, pero están muertas, muertas emocionalmente, son una cáscara. Esa idea la utilizan también en "El club de la lucha" ¿recuerdas la escena en el coche?

-Claro.

-"El tocar fondo no es un seminario, no es un retiro de fin de semana"

-Sí, también es una grán película.

-Ya, pero yo no quiero conformarme con ver películas, necesito sentir los extremos.

-¿Quieres que pillemos algo de droga?

-¡Que se jodan las drogas! Quiero sentirlo, quiero ir más allá, explorar los límites, todo o nada, ¿no lo recuerdas? ¿Vas a echarte atrás?

-No sé a qué te refieres.

La autopista seguía su monótono camino, con sus luces y señales en los bordes desfilando en monótona sinfonía. Los coches circulando. Un ballet de hierro y asfalto por el que se deslizan personas y sueños escapando eternamente hacia lugares inciertos.

Ella se giró y observó su cara brevemente, luego dirigió de nuevo la vista a la hipnotizante serenidad de la autopista.

-Claro, ya se te ha olvidado todo lo que hablamos ¿verdad? Sólo me decías lo que quería oír para meterte en mis bragas...

-No, no sé a qué te refieres. Vamos a ver, ¿de qué hablas? "Crash" "El club de la lucha" qué quieres, ¿tener un accidente de coche? ¿Te excita eso o qué?

-No me excita, no lo sé, me atrae, sólo quiero sentirme viva.

-Estás loca.

-Claro, siempre te lo dije, pensaba que tu también lo estabas...

-Yo estaba de broma.

-¡Pues yo no!

Ella de un salto agarró el volante, el coche se zarandeó hacia los lados, otro coche pasó a su lado a punto de colisionar con ellos.

-¡Qué coño haces zorra!

-Salvarte la vida.

Ella apoyó todo su cuerpo contra el volante y lo dirigió hacia un lateral, José Manuel vió que en esa postura no podía hacerse de nuevo con el volante, se zarandeaban como una pequeña barca en la tempestad, los coches pitaban furiosos al pasar a su lado. Ella terminó de inclinar todo su cuerpo sobre el de José Manuel que reaccionó al fin y pisó el freno, el pedal transmitió la fuerza al sistema hidráulico mientras la respiración acelerada hacía que los niveles de dióxido de carbono en sangre bajásen. A pesar de haber reducido la velocidad bastante no pudieron evitar darse un pequeño golpe contra la valla de protección y quedar encayados en el arcén. Los coches pasaban a su lado pitando, pero ninguno se detenía. José Manuel estaba en shock, con las manos temblorosas y resoplando. Ella reía histéricamente.

-¡Hija de puta! ¡Maldita hija de puta! ¡Estás loca!

-No deberías haber frenado.

-¡Mierda! ¡Joder!

-Bah, no ha pasado nada, no exageres.

-Estás como una cabra. Mira esta mierda, me has jodido el capó.

-Bah, algun faro como mucho, no ha pasado nada, una capita de pintura y a correr, ¿tienes seguro no? Entonces que le jodan ¿a que te sientes más vivo?

-¡Que te den por culo!

-Sí, por favor... Esto me ha excitado mucho...

-Mierda, verdaderamente estás loca.

-¿Tú no estás excitado?

-No, creo que no.

Ella se acercó a el y colocó su mano sobre su pantalón, le bajó la bragueta y empezó a acariciarle la polla por encima del calzoncillo. Estaba flácida y mustia, asustada.

-Venga tío, relájate, ¿no es maravilloso estar vivo?

No supo que contestar, ella tampoco esperaba ninguna respuesta. Le bajó el calzoncillo, aquello empezaba a crecer tímidamente, se agachó y se la metió en la boca, empezó a succionar. José Manuel inclinó la cabeza contra el asiento y emitió un gemido, las luces de los coches al pasar por la autopista le iluminaban de forma intermitente. La agarró del pelo para dirigir la carrera, pretendiendo tener el control de esa máquina desbocada. Ella notaba como su polla crecía más y aumentó la marcha, buscó a ciegas con la otra mano la palanca de cambiós y empezó a acariciarla como si se tratase de otra polla, una polla dura, fría y metálica. José Manuel empezó a pensar en todo lo sucedido, sólo llevaba con ella unos minutos y ya le había llevado en una montaña rusa de sensaciones, pensaba ser para ella una especie de sabio gurú que la aleccionase en todos los ámbitos, en cambio estaba siendo totalmente dominado por esta pequeña y descarada niña. Nada de ésto estaba previsto, se la habían dado con queso, pensó que podría llegar a enamorarse.

Su polla estaba dura y a punto de explotar en su boca, los conductos deferentes comenzaban a contraerse para expulsar los espermatozoides a traves del epidídimo, el esperma comenzó a pasar a través de los dutos eyaculatorios mezclándose con los fluidos de las vesículas seminales, la próstata y las glándulas bulbouretrales, formando el semen, para finalmente ser expulsado en violentos espásmos a través de la uretra en la boca de ella, que comenzó a tragárselo. El emitió un profundo gemido y empujó la cabeza de ella para darle hasta su última gota de combustible, abrió los ojos para verlo y en ese momento una luz proveniente de la parte posterior del coche le cegó.

Lo que pasó a continuación se situó fuera del tiempo ordináriamente entendido. La luz vino acompañada de un ruido ensordecedor y una fuerza extraña que elevaba y hacía girar el coche. Los sonidos de cristales y hierros retorciéndose se mezclaban con la percepción de su propio cuerpo desgarrándose y retorciéndose a su vez, no sentía dolor, solo una enorme sorpresa por la sensación repentina de todo ello, notaba sus huesos desencajándose, astillándose, y los órganos siendo atravesados por extraños objetos. Luego la oscuridad.







Se le aclaró la vista y comenzó a oír de nuevo, no sabía dónde estaba, pero notaba que estaba en un objeto en movimiento, podía oir una sirena y voces que hablaban.

-¿Cómo está ella?

-Muy inestable, no lo va a conseguir.

-¿Seguro?

-Joder, mírala, está destrozada.

Ambos se encontraban en una ambulancia que les llevaba a toda prisa por la autopista. El choque había sido brutal. Consiguieron sacarles del amasijo de hierros pero el estado de ella presentaba diversas y fatales amputaciones además de multitud de hemorragias internas. Estaba sentenciada. Los dos enfermeros de la ambulancia lo comentaban.

-Ni de coña, ésta no llega.

-¿Y él?

-También está muy jodido, pero puede que salga, o a lo mejor no, no lo sé.

-Aunque salga menuda vida le espera.

-Ya te digo, la amputación del pene ha sido total, mira, no ha quedado ni rastro.

-Yo creo que les hacemos un favor.

-Totalmente.

-¿Apago la sirena?

-Sí, pero no podemos tardar demasiado, métete en esa zona de descanso.

-¿Tienes la cámara?

-Claro.

José Manuel escuchaba todo esto como en un sueño, no podía contestar, no era dueño de su cuerpo, ni siquiera sentía ningún contacto con él, sólo el suave movimiento de la ambulancia meciéndo su cabeza. Percibió cómo la ambulancia se detenía en un sitio silencioso, escuchó cómo el conductor se bajaba de su asiento y entraba en la parte posterior de la ambulancia, junto a él.

-Venga tío, rápido.

Una cara masculina vestida de blanco lo observaba desde lo alto.

-Mira, este cabrón está consciente.

-¿Tú crees?

-Tiene los ojos abiertos.

-Seguro que está como en un sueño.

-Grábale.

Otra cara se aproximó a el con una cámara de video y empezó a grabarle.

-Saluda idiota, una sonrisita para la cámara, jajaja.

El enfermero acercaba y alejaba la cámara de su rostro mientras reía y se burlaba de el.

-¿No dices nada, qué pasa, se te ha comido la polla en coche?

-Pobrecito eunuco, ha tenido que ser una mamada increible, yo también quiero morir así.

-Bueno venga, aligera, si tardamos demasiado sospecharán.

El primer enfermero salió de su campo de visión, el segundo, que manejaba la cámara de video se giró y comenzó a grabar en otra dirección.

-Estoy listo joder.

-Venga, dale su merecido a esa puta.

-Joder, a esta tía no hay por donde cogerla, me está poniendo perdido de sangre.

-Madre mía, qué carnicería.

-Puff, está destrozada, no se si esto es el culo o el coño.

-¿Acaso importa?

-Jajaja, la verdad es que no, en fin, se la meto por aquí.

-Dios, esto es increible, vamos fóllatela, ¡fóllatela!

-Un último polvo antes de morir pequeña.

José Manuel no podía ver nada, sólo el techo blanco blanco de la ambulancia y el tipo con la cámara apuntando fuera de su encuadre, no sabía que pasaba en el interior, a su lado, pero notaba un ligero movimiento de la furgoneta.

-¿Has oído eso?

-Sí, ¿qué ha sido?

-Supongo que algún hueso roto.

-Grábalo bien, me voy a correr en breve.

-Sí, lo tengo todo, date prisa.

-Joder, estoy a punto, me voy a correr.

-Espera espera, hazlo sobre la cara de este.

-Jajaja, muy bueno tío, allá voy.

José Manuel pudo ver al primer enfermero colocándose sobre él, tenía la polla fuera y comenzó a eyacular sobre él mientras gemía poderosamente, expulsando un potente chorro de sangre y semen que se extendía sobre su cara moribunda.

-¡Toma hijo de puta!

-Venga, dale, dale, bendice a este cabrón antes de su viaje.

-Joder, mira que cuadro, parece arte moderno.

-Jajaja, ha quedado genial, toma, coge la cámara, estoy que no puedo más.

El segundo enfermero cedió la cámara al primero que comenzó a grabar nuevamente hacia un lugar que José Manuel no podía ver.

-Oye, creo que esta zorra se ha muerto ya.

-Da igual, métesela.

-Ese polvo la ha matado del todo, eres un crack.

-Ya sabes, para hacer las cosas a medias...Venga, dale, que nos estamos enrollando.

-¿Me tienes?

-Perfecto.

-Joder, que asco, ¿esto es mierda?

-Te estás follando a un cadaver, no me vengas ahora con delicadezas.

-Sí, joder, puedo sentirle el puto esternón, esto es fabuloso.

-Jajajaja.

-Mira como se desprende eso, wow.

-¿Verdad que te gusta puta retorcida?

-¿Me dices a mi o a ella?

-Esto ya es poco más que un torso.

-Vamos acaba.

-Yo me corro dentro tío.

-No jodas.

-Sí, sí, me corro dentro, ugggñññ...

-¡Vamos, vamos, llénala!

-¡Joder, esto es la puta hostia!

-Vale, lo he grabado todo, hay que darse prisa.

-Como siempre ¿no? Murieron de camino.

-Bueno, en el caso de ésta es cierto, trae la inyección para ayudar a este panoli.

La cara del primer enfermero se acercó a la de José Manuel, pudo mirarle a los ojos.

-Bueno amigo, ya nos veremos en el infierno, dulces sueños.

José Manuel empezó a notar que todo le abandonaba, su tímida respiración comenzó a ralentizarse, se le cerraron los ojos. La velada había acabado, fin de trayecto, ahora se encaminaba por otra autopista, extraña y sin luz. Antes de morir pudo escuchar por última vez la voz de aquellos dos enfermeros, su voz se alejaba cada vez más, como un vehículo que se pierde en la oscuridad de la noche en busca del camino a casa.

-¿A estado bien eh?

-Yo creo que de los mejores.

-Te quiero.

-Yo también te quiero cariño.

 
Gracias, Carlos...brutal!
esto me ha sugerido un poema
(¿por cierto, el nombre de la chica era...?):

Coágulo de semen y gasolina





A Carlos Salcedo Odklas



El mundo estalla en la Retina al tiempo

Que el coche

Da dos vueltas de campana;

Percepciones extrañas gravitando sobre ejes imposibles

Y algo malsano parece extenderse por el aire…



Son tiempos de automutilaciones

Y fieros actos sexuales en los arcenes

De las carreteras secundarias,

Olvidadas

Por la vertiginosa violencia del progreso.



Orgasmo violento

Contra los marchitos asientos de cuero gris,

Como el cielo que se desploma contra un asfalto

Obscenamente cruel;

Polla en la boca y nuca contra volante,

Claxon mudo,

Palanca de cambios contra las piernas,

Ojos en blanco y retrovisores con el cristal

Hecho añicos,

Semen y gasolina,

Cortocircuito de sentimientos…

Explosión de neuronas retorcidas por el fuego

Lamiendo la carrocería,

Como corazones desvencijados

Condenados a morir

En cementerio de coches de chatarrería

De suburbio de almas enfermas.

Wednesday, November 02, 2011

CRASH: UNA APOLOGIA DE LA DESTRUCCIÓN

CRASH: UNA APOLOGIA DE LA DESTRUCCIÓN. RELACIONES ENTRE

CINE, PERFORMANCE Y BODY ART.




 
 Jenny Marina Guerrero Tejada

revista de arte y estética contemporánea

Mérida - Enero/Junio 2009






El objeto de estudio de este artículo es la película Crash del director canadiense

David Cronenberg, filme en el que se establecieron las siguientes relaciones:

.- Con las ideas postmodernistas de Baudrillard, sobre todo las expuestas en su obra

La Transparencia del mal.

.- Con el body art cibernético de Stelarc por la presencia de imágenes en donde

están representadas de manera cuidadosa elaboradas prótesis.

.- Y finalmente por la reproducción de los accidentes fatales de artistas famosos, al

igual que por las circunstancias y lugares en los que se desarrollan los actos sexuales, se

estableció una relación con la performance.

PALABRAS CLAVE: Crash, postmodernidad, body art, performance, destrucción,

cuerpo, auto.



Abstract:

CRASH: A DESTRUCTION APOLOGY. RELATIONS BETWEEN MOVIE, PERFORMANCE AND

BODY ART.

The main idea of this article is about Crash movie directed by the Cannadian David

Cronenberg. In this film there were established the following relations:

.- With the postmodernists ideas of Baudrillard about everything exposed in his play:

“The evil’s transparence”.

.- With the cybernetic body art of Stelarc, because of the presence of images in

where prosthesis are represented in a very elaborated and carefully way.

.- Finally for the reproduction famous artist fatal accidents, in the same way

the circumstances and places in which the sexual acts are developed a relation was

established with the performance.

KEY WORDS: Crash, postmodernity, body art, performance, destruction, body, car.

CRASH: UNA APOLOGIA DE LA DESTRUCCIÓN. RELACIONES ENTRE CINE,

PERFORMANCE Y BODY ART.

Lic. Jenny Marina Guerrero Tejada

“La búsqueda de sentido tiene siempre un precio: procede por

elección y relación que habrían podido ser otras”

R. Welleck.





Crash es un filme que la narra la historia de un hombre que tras haber sufrido

un terrible accidente automovilístico se sumerge en mundo oscuro, en donde impera

la búsqueda de placer a través de las conexiones entre peligro, sexo y muerte. Ahora

bien, se propone una lectura de esta película desde la perspectiva de la historia del

arte, haciendo múltiples relaciones y analogías, con la performance, el body-art y con

las nuevas tendencias del arte contemporáneo que busca cada vez más, alejarse del

concepto de belleza y establecer nuevas e interesantes categorías estéticas como lo

grotesco, lo perverso y lo extremo, por nombrar algunas; siendo absolutamente trasgresor

y empleando lenguajes no convencionales.

Esta obra cinematográfica fue dirigida y escrita por el director canadiense David

Cronenberg en el año 1996, y está basada en la novela del mismo nombre de J.G.

Ballard escrita en el año 1973 y que podría considerarse como antecesora del ciberpunk.

Este término según Mark Dery (1995):

…empezó siendo un subgénero literario. Este…apelativo fue tomado del

cuento homónimo publicado por Bruce Bethke en 1983 y reutilizado por el

crítico y editor Gardner Dozois…para referirse a la ciencia ficción “extraña,

violenta y tecnológica” emergente en los años ochenta. ..(p.79)

Cronenberg, podría considerarse como un cineasta de la posmodernidad, sin

tener por ello la intención de encerrarlo en esta clasificación, pues si se compara la

temática de sus películas con lo que propone por ejemplo, Jean Baudrillard en su libro

La Transparencia del mal (1990) encontramos que hay elementos de este libro que se

reflejan en las obras cinematográficas de este director.

En este sentido, para poder encontrar qué tienen en común las ideas

posmodernistas de Baudrillard con las ideas propuestas por Cronenberg en sus películas,

es conveniente recordar de manera muy resumida algunas ideas expuestas en La

Transparencia del mal. En esta obra éste filósofo (para algunos profeta) nos dice

que la sociedad actual, es una sociedad del simulacro, de la apariencia, que ha

experimentado todo tipo de excesos, que no tiene valores y se encuentra en una etapa

de sobresaturación, en donde todo se ha banalizado y el sexo no es la excepción. Por lo

tanto, podemos decir que existen muchos rasgos de la posmodernidad en las películas

de este director canadiense; por ejemplo, en una de sus primeras obras Scanners (1980)

nos encontramos con la visión futurista de un mundo en donde lo único que al hombre

le interesa es dominar a los otros destruyéndolos por medio de poderes mentales para

obtener poder. En esta película existen imágenes violentas en las cuales el cuerpo

humano es destruido, desintegrado, es decir, como afirma las teorías postmodernistas

de Baudrillard desvalorado. Imágenes que se repiten en otros filmes como Videodrome

(1982) y La mosca (1986). En el caso de Crash, el cuerpo es transgredido en función del

placer, de la búsqueda de nuevas emociones, al igual que en Existenzes (1999), en donde

se crea una cavidad en la columna vertebral, “una biopuerta” con el objeto de poder

jugar, de vivir otros mundos más placenteros.

Podría afirmarse que todas estas películas tienen el sello de este director, porque

en ellas se patentiza su preocupación por el hombre, su inquietud por reflejar las crisis de

la contemporaneidad, pues apuntan a lo que ya somos o a lo que podríamos llegar a ser.

En Scanners seres capaces de destruir a los otros con el poder de la mente, En Existences

seres que se niegan a vivir en la realidad creando otras en donde se viven emociones

extremas y se encuentra el placer. Y en Crash seres que para llegar al máximo disfrute

sexual, necesitan sentir el peligro, la cercanía con la muerte.

Se seleccionó Crash como objeto de estudio porque a través de esta película,

se puede apreciar cómo se re-semantiza la figura del automóvil (símbolo primordial de

la industria moderna) al convertirlo en una metáfora del cuerpo. Además, Cronenberg

propone en esta obra fílmica una apología de la destrucción en donde las cicatrices,

las prótesis, así como los daños que sufren los automóviles toman un nuevo significado,

ya que se convierten en las huellas del placer y en el germen de una nueva estética del

horror, de lo extremo. De hecho, este director fue capaz de convertir en imágenes lo que

Ballard logró transmitir en su novela, una suerte de obsesión por encontrar belleza en la

fundición del hombre y la máquina, en donde ambos son más hermosos mientras más

destrozados estén.

Además se encontró una interesante relación de esta película con el arte no

convencional sobre todo con el body art, pues algunos personajes como “Gabrielle”

con sus particulares prótesis y su trasfiguración del dolor en placer, recuerdan la obra

de artistas como Stelarc o las espeluznantes performances de Chris Burden quienes

prácticamente buscan el umbral de la muerte a través del dolor.



PRESENCIA DE LO PERVERSO EN CRASH.



La perversión es un rasgo protagónico en esta película debido a que la podemos

observar no sólo como una característica de los personajes, sino también como una

categoría estética; es decir, que a lo largo del filme, observamos imágenes y personajes

que se salen del común por su violencia o crudeza, tal es el caso de las heridas

provocadas por los accidentes, y de las actitudes y conversaciones de los protagonistas

de este filme. Lo perverso, por lo tanto, también se patentiza, en la breve descripción del

perfil psicológico de los personajes principales:

• James Ballard: (interpretado por James Spader) hombre aparentemente normal,

que luego de sufrir un accidente automovilístico (en donde casi pierde la vida)

conoce a Vaughan quien se convierte en su maestro y le enseña a alcanzar

el placer, por medios no convencionales. Este personaje termina finalmente

encontrando satisfacción sexual sólo por medio del peligro.


• Catherine: (interpretada por Deborah Unger) Esposa de Ballard. Una mujer que

sólo busca placer y para ello, no sólo se entrega a su esposo, sino también

a Vaughan, convirtiéndose además en su alumna. Aprende a creer que los

accidentes automovilísticos son una liberación sexual.

• Vaughan: (Elias Koteas) Hombre que vive obsesionado por experimentar toda

la energía sexual, que según él, se desprende de los choques de autos. Este

hombre convierte a los accidentes automovilísticos en todo un espectáculo que le

despierta emociones. Él es el maestro, él enseña cómo se encuentra el placer.


• Helen Remintong: (Holly Hunter) mujer sobreviviente del accidente con Ballard, que

también se deja seducir por las enseñanzas de Vaughan y que no es capaz de

experimentar placer sexual fuera de un automóvil.


• Gabrielle: (Rossana Arquette) Sobreviviente de un terrible accidente automovilístico,

que la obliga a usar una serie de prótesis que le dan un aspecto terrible, pero que

sin embargo, la hacen sentir como un sex-symbol por no ser convencional. Ella por

su condición, despierta un gran deseo sexual en quienes la rodean.

Lo perverso también se manifiesta en el afán de poseer al cuerpo en una

situación especial, básicamente comprometedora de la moral y el orden social

establecido. Y en lugares públicos y poco usuales, por ejemplo, en un autolavado, al igual

que en estacionamientos y autopistas.



AUTOMOVIL Y CUERPO: SIMBIOSIS ENTRE HOMBRE Y MÁQUINA.



En Crash el cuerpo pasa a ser texto, es un vehículo de significados, transgredido

por la emoción estética que producen las cicatrices al ser una huella de la comunión

entre el hombre y la tecnología. Mientras que el auto es el medio del accidente, es el

instrumento tecnológico que no sólo proporciona placer sino que es dador de muerte,

entendida como el mayor disfrute que se pueda tener.

En esta película no sólo somos testigos de copulas entre seres humanos, sino

también entre autos. Esto se evidencia en la escena en donde luego del acto sexual

entre Vaughan y Ballard, el primero choca deliberadamente el auto de Ballard con el

objeto de propiciar una especie de copula entre los dos automóviles.

A través de los choques quedan grabadas en la piel, a modo de recuerdo, las

heridas de la unión entre hombre y máquina. Esto se patentiza en la figura de Vaughan,

para quien el sexo y los choques de autos habían consumado un matrimonio cuyo fruto

fueron las cicatrices, que pueden verse como la señal de un abrazo brutal con una

cabina hundida, con el parabrisas, o con una palanca de cambios (interpretada, en esta

película, como símbolo de la penetración fálica) y que constituyen un lenguaje de dolor y

sensaciones, erotismo y deseo.

El accidente, no sólo es una invitación a la muerte, sino que se convierte en un

detonador de la sexualidad que autorizaba cualquier perversidad, y en una experiencia

auténtica, extrema,en donde existe un enfrentamiento con el cuerpo que se presenta como el lugar del dolor. En fin, por medio de los accidentes automovilísticos se logra en esta película una copula de cuerpos desgarrados y partes de carros que son, a su vez, una apología del dolor y el deseo.

Quizá la idea de Cronenberg es mostrarnos la compenetración enfermiza y

dependiente del hombre con lo tecnológico, pues al personificar al auto en esta película

éste no sólo pasa a ser un personaje más, sino que se convierte en un instrumento que

utiliza los actos sexuales que se dan en él para engendrar una especie de androide mitad

hombre, mitad máquina. Es más, se puede afirmar que el auto se convierte en un fetiche

sexual, en una metáfora del cuerpo, es decir, que simboliza al cuerpo, es su extensión.



LOS ACCIDENTES AUTOMOVILÍSTICOS Y EL SEXO COMO PERFORMANCES.



En esta película tanto los accidentes automovilísticos como los encuentros

sexuales pese a que están actuados, gracias a su veracidad, permiten observar que en

ellos, se busca alcanzar lo sublime, entendido como lo grandioso, lo extraordinario; en

función de lograr conmover al espectador.

Esta película basada en la repetición de imágenes eróticas en las que el cuerpo

humano se mezcla o se confunde con las piezas metálicas de los automóviles, puede

considerarse como una serie de performances, porque el espectador establece una

relación de percepción con estas expresiones artísticas, que se abre a toda lógica;

también por el hecho de que las acciones que se desarrollan en este filme tienen al

cuerpo como su soporte mayor. Vale decir, que la performance, abarca al arte corporal

o body- art, surgido a finales de los sesenta y en pleno apogeo durante los setenta,

subgénero que nació también como consecuencia del arte conceptual, un arte que

rechaza el objeto artístico como algo material y mercantil a favor de un arte inmaterial

producto de la idea. El body-art concibe al cuerpo como una escultura intangible y

efímera. Es decir, que lo convierte en el soporte principal de la obra, razón por la cual sirve

como medio de expresión y manipulación. Manipulaciones que se llevan al extremo e

incluso pueden provocar graves lesiones, como ocurrió con los primeros body – artistas de

los años setenta y como las que se pueden ver en Crash.

En este filme de Cronenberg, se exalta la reproducción de los accidentes fatales

de James Dean o de Jean Mansfield, y se busca que el espectador no tenga una

contemplación estática, sino que se produzca en él una excitación sexual, pues a través

de la puesta en escena de situaciones extremas se lo desafía.

La escena que reproduce la muerte de James Dean como todo un show en el

cual participan pilotos que trabajan como dobles de cine y Vaughan como moderador,

es un ejemplo palpable de la presencia de la performance en Crash. Al igual que la

escena en donde los personajes a través del estudio de imágenes de accidentes de

automóviles y de la preparación de los detalles para el próximo espectáculo, presentan

el proyecto de lo que luego sería otra performance.

Ahora bien, si afirmamos que Crash está conformada por una serie de

performances, admitimos que detrás del director de este filme se evidencia una reflexión

y una semejanza con la performance, sobre todo en la escogencia de sus actores. En

este caso, seleccionó a las personas idóneas para esta obra cinematográfica, en la

cual estaba interesado en mostrar cómo experimentar una nueva sexualidad a través

del matrimonio entre violencia y deseo. Es por ello, que eligió cuidadosamente a los

intérpretes de sus personajes protagónicos, como a Elias Koteas (Vaugahn) quien por la

perversidad y la personalidad intrigante que transmite, cautiva al espectador y a James

Spader (Ballard) que le interesó no por su trabajo o fisonomía, sino por observar cómo

logró transmitir a través de la pantalla, la interacción entre un individuo anónimo y un

auto.

El propósito de algunas escenas de Crash; vistas como performances con la

salvedad de que se sabe, que en este género artístico todo lo que se ve es real, mientras

que en el cine no lo es; es llegar a morir de una manera grandiosa, consecuencia de

un orgasmo que traspase el umbral entre la vida y la muerte, que ya no es una pequeña

muerte, sino la muerte en sí. Es por ello, que en la escena final Ballard le dice a Catherine

“Quizá la próxima”.

De la observación de la propuesta artística de Stelarc quien ha desarrollado una

estética grotesca o “post-humana” para emplear un término de Dery (1995) en la cual el

artista es:

“ …un guía en la evolución, que extrapola e imagina nuevas

trayectorias…un escultor genético, que reestructura e hipersensibiliza el

cuerpo humano; un arquitecto de los espacios interiores del cuerpo; un

cirujano primigenio que implanta sueños y trasplanta deseos; un alquimista

de la evolución, provocador de mutaciones y transformador del paisaje

humano” (p.166)

Retomando lo expresado anteriormente, al detenernos a observar los body art

cibernéticos de Stelarc; es posible compararlos con el personaje femenino “Gabrielle”

de Crash, quien se ve forzada gracias a los múltiples accidentes de tránsitos sufridos y

no voluntariamente como el artista australiano, a usar una prótesis en su pierna, y una

especie de vestimenta semejante a la usada por los sadomasoquistas que la dotan de

una sexualidad muy extraña y fuerte y que aunada a sus gestos y a su particular manera

de caminar, le dan un aspecto parecido al de un androide, que hacen recordar algunas

de los proyectos artísticos de Stelarc.



APOLOGÍA DE LA DESTRUCCIÓN.



En esta obra cinematográfica, los cuerpos en donde se ven las señales de un

choque, o que han sido víctimas de la violencia son considerados bellos; es por ello que

el escritor de la novela Crash expresa, en primera persona.



“...por el espejo le vi los cardenales de la mejilla y el cuello, la boca

magullada que le desfiguraba la sonrisa nerviosa. Estas deformaciones

hacían más evidentes los elementos de la auténtica belleza de Catherine...”

(Ballard, 1979, p.187)



También en la escena que tiene lugar después de la del autolavado, y en la que

se observa cómo quedó el cuerpo de Catherine después de la copula con Vaughan,

se evidencia cómo Ballard contempla la desnudez de su esposa encontrándola más

hermosa, al ver que en ella se marcaban los dedos de su maestro, y al notar que parecía

una víctima de un accidente de tránsito.

En fin, el destruir permite un recomenzar; de hecho, en el caso de esta película

la destrucción que generan los accidentes de tránsito, dejan el sendero abierto a la

experimentación sexual, a la imaginación.

Crash le rinde culto a la destrucción, que se hace palpable no sólo a través de los

accidentes automovilísticos, sino en la desvalorización del cuerpo. En esta película tanto

los choques entre autos y el sexo se presentan como una puesta en escena, en donde lo

más importante es llegar a tener una muerte grandiosa, producto del éxtasis.

Es importante resaltar que Cronenberg en este filme re-semantiza al auto, y nos lo

muestra como el lugar del accidente y del placer, como un fetiche sexual, que se

convierte en una metáfora del cuerpo.

Ahora bien, es importante resaltar que para realizar esta lectura de Crash se

establecieron las siguientes relaciones en función de buscarle un sentido más lógico.

• Por su temática, con las ideas posmodernistas de Baudrillard, sobre todo las

expuestas en su obra La Transparencia del mal (1990).


• Gracias a la presencia de imágenes en donde están representadas de manera

cuidadosa elaboradas prótesis, se estableció una relación con el body art

cibernético de Stelarc.


• Y finalmente por la reproducción de los accidentes fatales de artistas famosos

como James Dean, y por el impacto que causan los violentos choques que

se ven a lo largo del filme. Al igual que por las circunstancias extremas y poco

comunes, en los que se desarrollan los actos sexuales, cuyo propósito es despertar

una fuerte emoción en el espectador, se relacionó Crash con la performance.



BIBLIOGRAFÍA

BALLARD, J.G. (1979) Crash. Barcelona: Ediciones Minotauro.

BASTÍN, G. (1979) Diccionario de Psicología sexual. Barcelona: Editorial Herder.

BAUDRILLARD, J. (s.f.) La Transparencia del mal. Ensayo sobre los fenómenos extremos. Barcelona: Editorial Anagrama.

DERY, M. (1995) Velocidad de Escape. La cibercultura en el final del siglo.



Friday, October 28, 2011

CHATARRA Y CARNE, de Vara

Chatarra y carne
José  Manuel Vara





Amasijo de chapa ,

Pintura metalizada,

motor destrozado,

gasolina en la carretera...

chatarra y carne,

carne ennegrecida entre las ruedas quemadas,

labios que se estrellan

contra un asfalto humeante,

chatarra y carne,

amasijo de almas

condenadas al festival de lo obsceno,

los pezones contra el tapacubos

en un último acto indecente

como toda tu vida,

el hombre degollado a tu lado,

su cuerpo inerte,

los pantalones bajados

y por toda respuesta

la ausencia de ella,

sólo el gemido aullante

de la chatarra y de la carne,

y tu mano perdida

en los límites de lo moralmente soportable.

Chatarra y carne

Y sangre por semen

En un último orgasmo,

Entre amasijo de chapa

De pintura metalizada

De chatarra y carne,

Chatarra y carne.


Lo que dicen de Vara:
(Adriana Bañares Camacho)



Muchas fueron las veces que de pequeños nos contaban aquel cuento de la cigarra y la hormiga. Colorear sin ganas, sin salirse de los bordes, las tristes fotocopias de algún cuento de todo a cien.

Tantos cuentos, tantas historias... todas mentira… o verdad, pero muy relativa. La verdad, digo.

El hecho de que la vida sea corta… no, el hecho de saber que la vida es corta, puede llevarnos en ocasiones a vivir locuras. Por eso de que total, qué más da todo lo que nos hayan contado si al final somos todos la misma mierda. Da igual tener el cerebro comprimido en media docena de cervezas o terminar la noche proponiendo o ser propuesta para ser la nueva puta entre las putas. Para ser algo que, coño, ¿somos o no somos?

Me sorprendió llegar a casa haciendo honor de universitaria, un jueves, con las cervezas que te cuento, pensando en este hecho, y encontrarme con una entrada en el blog de una web porno en la que viene a decir que todas somos unas putas (y cuanto más nos tachan de ello, más lo queremos ser…) y sentarme frente al ordenador con de ganas de escribir todo lo que no he sido capaz de escribir por la tarde (porque este sol naranja de marzo que entra, en forma de aire congelado, no deja lugar para la concentración, porque aunque me tomé un par de cafés bien calientes el frío de la impotencia creativa se ha colado ya hasta las entrañas) y dedicar las palabras que le debo a José Manuel Vara.

Vara es de las pocas personas que conozco (qué coño, la única…) que en su día me dijo algo que, pese a que no fuera un consejo, sino una sentencia en toda regla, me ha servido para considerar qué es realmente, no tanto la literatura, pero sí “saber escribir”, y la poesía en sí: escribir con las tripas. Él lo hace. Escribe desde dentro, desde lo más oculto en su ser, y en el ser humano en sí porque de hecho es esa decadencia, esa decadencia que tratamos de ocultar para parecer racionales, lo que en verdad nos hace humanos y de lo que está hecha la sangre: esa rabia contenida por la obscena obsesión de lo políticamente correcto hacia la violencia y el sexo más perverso, que tan oculto ha quedado en nosotros que a veces sólo es posible vomitar a través de la palabra, el ritmo y el alcohol (que se lo digan a Bukowski …)

La rabia, en ocasiones más romántica que un puto ramo de rosas, a veces tan desgarradora como el humo de un cigarro estando de resaca, nos la muestra Vara en sus poemas de un modo penetrante, (e incluso atormentado, diría yo…) que sin duda no dejará indiferente a nadie.

Porque nos muestra tal y como somos, cómo somos y qué realmente queremos ser aunque duela… aunque duela admitir lo que somos y qué es lo que marca el ritmo de nuestras arterias. Él lo deja ahí, puesto ante nuestros ojos en hojas de papel, tan puro como las ostias de la primera comunión… palabras capaces de revolvernos las tripas y el alma hasta ensuciarla de nuestros más bajos instintos y sentir, como nunca hemos sentido, la llamada de la naturaleza hasta querer vivir la vida hasta las últimas consecuencias, porque lo que siempre hemos querido desde que nacemos, es vivir eternamente, y las únicas vías que nos hacen tener contacto con la permanencia son el sexo y la propia muerte. Y José Manuel Vara nos pone frente a ella de una manera brutal, nos enfrenta a nuestras propias tensiones pulsionales, dejándolas al descubierto. Nos permite regresar al estado salvaje, animal… y verdaderamente monstruoso. Y a mí, y seguro que a ti también, ese estado… me encanta.

(Lee esta entrevista sobre Adriana Bañares:)


 
José Manuel Vara
Badalona DF, noviembre 1965