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Thursday, March 04, 2010

Vicente Muñoz Álvarez: Entropía.


ENTROPÍA

¿ Qué fue del niño que fui ?
¿ Qué es el presente ?
¿ Qué el futuro ?
¿ Quién soy ahora ?
¿ Voy creciendo en el tiempo
o vivo una existencia
de instantes y recuerdos,
una multiplicidad de almas y sueños
en cien lugares distintos ?

Todas las mañanas
me pregunto
dónde habitan
la infinidad de extraños
que viven en mí.



Vicente Muñoz Álvarez, poema inédito.




Monday, October 12, 2009

El Fantasma de Ojos en los Dedos, by Vicente Muñoz

Manipulación fotográfica by Vara


El fantasma de ojos en los dedos

(Vicente Muñoz Álvarez)



El hombre barba de coco que camina y nunca duerme

se te mete en la cabeza mientras corre que te corre por tus sueños.

Barba coco de hombre cantándole a la luna

que los hombres nunca quisieron escuchar.

Se ha escondido en una esquina y se aparece con la bruma

regando las orquídeas que le crecen en los pies.

Hombre coco de barba con colillas encendidas de diamantes

que quizá pueda soñar su libertad.

Masca que te masca tu miseria y los ojos de los dedos de sus manos

me hipnotizan.



(Este magnífico poema de Vicente lo publiqué en los Libros de la Atrocidad. Vol. 2:

Ático Poético Psicopático.El fantasma de ojos en los dedos.

La antología incluía poemas de Vicente, Fran Soto Piñeiroa y yo mismo, en Septiembre

de 1997)

Wednesday, November 19, 2008

Monday, November 17, 2008

el amigo Vicente Muñoz Álvarez


Vicente me manda un mail, que paso a transcribir:


Estimados amigos/as: Esta semana podréis encontrarme leyendo poemas en León dentro de los actos colectivos:


Cuatro Cuartetos: Cuarteto de Otoño. Jueves, 20-11-2008.



Acercando Orillas: Literatura sin fronteras. Viernes, 21-11-2008.


Y ni que decir tiene que me encantaría encontraros allí y charlar después un rato.

Salud & Poesía.

Vicente Muñoz Álvarez


Salud y Pura Vida, amigo, como tú bien sueles decir... y mis mejores deseos.

Sunday, November 09, 2008

Homo Sampler


FNAC TRIANGLE, MARTES 11, 19.30h

Presentación del libro con sesión de videoyókey, o como se escriba:spoken güord + youtube extravaganza + risillas + chundachunda del bueno.

Hale,

Eloy

Thursday, October 30, 2008

El demonio te coma las orejas, por Barrueco (Prólogo)


PRÓLOGO
UNA INMERSIÓN EN EL ABISMO
La lectura de los poemas de David González puede
cambiarnos la vida como lectores y como personas.
Trataré de explicar esta rotunda afirmación.
Como personas, porque su solidaridad con las injusticias
del mundo se contagia. Uno se conciencia de que,
aunque el planeta esté en las últimas y no podamos hacer
nada por remediarlo, al menos nos queda el consuelo de
echar una mano a los vencidos, a los poetas que empiezan,
a los pobres que reclaman una moneda, a los condenados
y a los que no tienen otra cosa salvo miseria y
palabras.
Como lectores, porque uno suele descubrir sus poemas
y relatos en etapas en las que ya no creía en la lírica
actual. En tiempos en los que uno pensaba que los poe-
marios no decían nada, que los versos se dedicaban a
recrear las flores y los arroyos, a cantar al amor y a adormecernos,
entonces aparecen David González y quienes
practican un tipo de poesía que recrea la vida, que narra
historias, que va al grano, que se nutre de la realidad, que
nos golpea y nos deja temblando, como si el autor nos
hubiera dado un puñetazo con un guante forrado de
rosas.
Mi experiencia fue exactamente así. Hubo una época
en la que ya no leía poemarios, en que estaba convirtiéndome
en esa clase de lector medio que cree que la poesía
contemporánea obedece a dos dictados: es aburrida y es
ininteligible. Y entonces descubrí a David González y dos
de sus primeros poemarios, retirados de las librerías pero
disponibles durante un tiempo en la red: Sparrings y el
que nos ocupa, El demonio te coma las orejas. De la pantalla
saltaron al papel gracias a una vieja impresora, y de
ahí pasaron de mano en mano entre mis familiares, que
no son lectores compulsivos pero se entusiasmaron devorando
sus versos.
«Es que a mí la poesía…», suele responder la gente
cuando se le recomienda un poemario. «Es que no la
entiendo, y además me aburre». El cometido de los poetas
del pelaje de David González, un cometido muy loable,
es acercar la poesía al pueblo. Que los poemas no sólo
sean ámbito de académicos, profesores, ancianos y estudiosos,
sino que salgan a la calle:
que se impriman en las camisetas,
que los lean los estudiantes y los obreros,
que se los aprendan los borrachos y las niñas,
que los bloggers los copien y difundan en sus blogs,
que los presos se consuelen en la celda con sus palabras,
que se mantengan vivos y palpitantes en la memoria
del pueblo llano.
Del mismo modo que David González viene de una
tradición fundamentalmente norteamericana (pero que
atiende también a unos pocos poetas rusos, franceses,
polacos y españoles), la lectura de sus poemas nos conduce
a leer a otros autores. Sobre todo poetas españoles con
los que David comparte, más o menos, filiación poética y
contundencia en la propuesta, y que no vamos a citar
aquí para no meternos en arenas movedizas por si se nos
olvida algún nombre.
Pocos son los escritores actuales que gozan del prestigio
de David González. Porque es un prestigio curioso:
los académicos y los recaderos de los suplementos culturales
le «niegan el pan y la sal», como él denuncia a menudo,
pero algunos estudiosos respetan su nombre y su obra
y no le han faltado ensayos, reseñas y críticas favorables
que escapan de los márgenes de lo políticamente correcto.
Eso, por un lado. Por el otro, con internet y la apertura
de las bitácoras ha mutado la difusión, se han
ampliado las comunicaciones y los poemas de DG aparecen
en numerosas páginas, en cientos de blogs en los que sus
administradores cuelgan sus poemas y los analizan,
hablan de sus libros y los respetan, difunden su mensaje
y su biografía, por mucho que les pese a esos académicos,
recaderos y chicos respetables que esconden los libros de
David bajo la alfombra, para que no molesten y no ensucien
sus mentes tan limpias y políticamente correctas. La
atracción por su obra, sobre todo de mano en mano y en
la red, es imparable entre un montón de lectores, incluso
al otro lado del charco, incluso en las celdas de cualquier
cárcel donde malvivan hispanos.
Leyendo la obra de su autor en orden cronológico llegamos
a la conclusión de su madurez como persona (el
poeta ya estaba maduro, al menos, desde la aparición en
1997 de este El demonio te coma las orejas). Es el trayecto
de un hombre que empieza dando palos al personal,
como habíamos visto en las películas de El Vaquilla,
Perros callejeros y El pico, que termina condenado a presidio,
que descubre la poesía, que se forja como lector, que
sale de la cárcel queriendo ser poeta y un tipo nuevo, que
trabaja en una fábrica, que recibe el diagnóstico terrible
de su enfermedad (diabetes), que se mete de lleno desde
entonces en la literatura y la poesía, dándolo todo por
ambos, con el cuchillo en los dientes y el corazón en vilo,
que comienza a viajar y a interesarse por otros temas, no
solamente carcelarios o propios del lumpen: el amor, la
convivencia, el sacrificio, la familia, el alma de las ciudades…
Esa obra, al igual que la persona que la escribió, evo-
luciona en cada libro. Pero el germen está aquí, en este
título. El origen empieza en su formación como poeta, y
eso arranca entre los muros de la cárcel, donde su autor
observa el universo que le rodea de otra manera y con
otros ojos. La semilla está en este libro mítico: El demonio
te coma las orejas, ya que el propio autor no se muestra
demasiado satisfecho con su anterior poemario,
Nebraska no sirve para nada (1995).
La presente reedición logra que el libro regrese en
papel a los lectores que perseguíamos sus primeros poemas
en las antologías o en internet o que los imprimimos
entonces en un puñado de folios. Nos acerca un sueño:
tener en nuestra biblioteca la semilla, el origen, los poemas
de la cárcel que han hecho de David quien es.
Dado que el tiempo nos empuja a ver la vida de otra
manera, con una óptica distinta, su autor ha querido que
esto no sea una simple reedición, sino que haya textos
que no estaban en el original. Además, el orden de los
poemas goza de un cambio que, a mi parecer, le beneficia.
El demonio… ha mejorado: una tarea que parecía
imposible. David, muy influenciado en su obra por la
música y por unas cuantas películas, ha querido dejar
claro que este libro es ahora como un filme sobre un
hombre que da con sus huesos en la cárcel y sale vivo de
la experiencia, para contarlo y que nosotros suframos y
disfrutemos con él. Por eso, a la manera de un largometraje,
cada parte va encabezada con una cita de un músi-
co. Es la banda sonora de El demonio te coma las orejas. La
misma música que emplearía David si fuera el director de
un remake imposible de Los últimos golpes del Torete.
¿Cuál es esa banda sonora? La más adecuada en las prisiones
españolas, la que escuchan los presos de verdad (dejémonos
de eufemismos: ni a David ni a mí nos gustan, y
por eso huiremos aquí de palabras flojas y blandas y engañosas
como «internos», «centros penitenciarios» y demás
hojarasca).
La banda sonora incluye a Tony El Gitano, Camarón
de la Isla y Los Chichos, porque su música, sus letras,
suponen también un estilo de vida, una filosofía vital,
callejera, áspera, una filosofía que nace en el barro y sube
hasta nosotros mediante el lenguaje de la música, del flamenco,
de lo cañí.
En esta versión, la experiencia carcelaria queda estructurada
en tres partes muy distintas, con un planteamiento,
un nudo y un desenlace, a la manera de una novela o,
como señalábamos antes, de una película sobre un hombre
que camina por el filo de la navaja y acaba entre rejas
y sale convertido en otra persona:
Saliendo de naja,
resume, en dos poemas y un relato, los preámbulos a
la entrada en la cárcel. La huida, el momento en el que el
alter ego de David González da un golpe y trata de escapar
precipitadamente de la policía y de la justicia (de ahí
la expresión utilizada: «salir de naja»). Son los primeros
pasos, los que le llevan por el camino de la delincuencia
que desemboca en la prisión. Si estuviéramos en una película,
tal vez esta parte fuese el prólogo que precede a los
títulos de crédito.
El demonio te coma las orejas,
representa la vida carcelaria y es el corazón del libro,
su razón de ser. Engloba cinco cartas, numerosos poemas
y cuatro relatos. La mayoría de los poemas son suficientemente
conocidos y se han convertido en clásicos:
«Humillación», «La Maika», «Cerillas»…
Los cuatro relatos no estaban incluidos en la primera
edición de la obra, y su inclusión a posteriori juega a
favor del libro y está en sintonía con lo que David acostumbra
a hacer de un tiempo a esta parte: mezclar relatos
y poemas a la manera de los norteamericanos. Mediante
la prosa poética del autor, muy despojada de ornamentos
y directa al meollo de la cuestión, los relatos nos permiten
acomodarnos mejor a la experiencia carcelaria y también
a los restos del pasado, de aquello que recuerda el
protagonista respecto a su infancia y a su familia.
Pero son las cartas la mayor sorpresa del libro.
Durante su estancia en una de las prisiones, David se carteó
con otra reclusa. Su decisión de incluir sólo las misivas
que ella le escribe es notable y beneficiosa. De ese
modo no sólo sabemos lo que él pensaba y vivió y recuerda
y cómo se ve a sí mismo, sino que sabemos cómo le
veían otros. Qué inquietudes que no reveló en sus textos
tenía en aquel tiempo. Basándose en la correspondencia
enviada a aquella presa, y que según tengo entendido
obra en su poder, DG ha reconstruido de memoria y
mediante pistas e indicios las cartas (cinco cartas) que ella
le escribió y que él perdió en algún traslado. Nos dicen
tanto de él como sus poemas y relatos.
Pillar calle,
la tercera y última parte representa otra experiencia
que, en el fondo, no es menos dura que la estancia en presidio.
Supone salir al mundo y enfrentarse con los recuerdos
amargos, con el miedo a volver, con las pesadillas que
depara la noche, con los pasos perdidos e irrecuperables,
con las mujeres que a uno le abandonaron, con los amigos
que ya no están, con la visión que los demás tienen
de quien ha estado preso: un tío con tatuajes. Poemas y
algún relato en los que se explican algunas salidas de permiso,
las llamadas anónimas al teléfono familiar para
incordiar a su madre. Finalmente, la aceptación y el camino
hacia la supervivencia. Y comprender que estar dentro
o estar fuera no es tan diferente: en la calle no hay barrotes,
pero estamos atados por las normas de la sociedad y
sometidos a individuos y autoridades privados de alma y
compasión.
Hablemos del lenguaje que emplea en sus textos.
Una de las virtudes de la escritura de David es su
dominio de dos tipos de lenguaje:
un lenguaje culto,
en el que caben palabras y expresiones que un presidiario
medio no maneja, salvo que haya dedicado su
tiempo a leer mucho y a instruirse por su cuenta.
Encontramos frases y construcciones de alguien que se ha
formado culturalmente con eficacia:
«Mi navaja era natural de Albacete. Era una navaja bandolera,
hecha a mano, con un mango de alpaca y asta y una
hoja de acero inoxidable de unos treinta centímetros de longitud
o así (y no sé si me estaré quedando corto).»
Veamos otro ejemplo:
«Es por esa palabra. Atalaya. Le trae a la memoria vagos
recuerdos de hogueras, atalayeros, ballenas en la costa, fortificaciones
militares… Allí arriba, piensa, sólo hay maleza, oscuridad
y peligrosos y traicioneros acantilados, por los que ya se
había despeñado más de uno, y de dos también.»
Esa virtud no es ajena al uso de la metáfora:
«Mi navaja era una cuerda floja a la que se había subido
la mirada del viejo tesorero.»
Ni al conocimiento exhaustivo de las drogas, los fármacos
y otras sustancias, conocimiento que a veces nos
remite a algunos de los mejores párrafos de William S.
Burroughs:
(…) circulaban toda clase de pastillas, y las que más:
Tranxilium® 50, Valiumx® 50 y Halcion® 0,50; pero sobre
todo, y con diferencia: Rohipnol®, que se pronuncia reinol.
Había un boqueras que nos cambiaba tabletas de
Tranxilium® 50 por armas de fabricación casera.»
Sin olvidar la inclusión de citas y versos encontrados
en poemarios o novelas de otros autores, y que él utiliza
con maestría para sus propósitos, para expresar algo que
sabe que quizá no se pueda expresar mejor o de otra
manera.
un lenguaje callejero,
consistente en un dominio envidiable y abrumador de
expresiones propias de los prostíbulos, las cárceles, los
bares, las chabolas de gitanos, los mercados de los yonquis,
amén de las expresiones coloquiales y las tradicionales
que ha recibido por herencia familiar. La obra de
David González constituye, por sí sola, un rico diccionario
de palabras poco habituales en el «florido y correcto»
universo de la poesía de nuestros tiempos y de jerga que
no conocemos quienes no hemos vivido el ambiente marginal
ni estado en la cárcel (pero el autor se ocupa de aclararnos
el significado de las expresiones menos conocidas).
Veamos unas cuantas: canales, bolseras, bata, alares, calorros,
lima, callardó, estebellar, julai, maco, guindas, choros,
trena, lumiascas, macrós, manguis, pajilleros, pucabelas,
sirleros, santeros, trileros… Palabras y expresiones
con las que un lector goza por la riqueza que aportan y
porque su uso en estos poemas y relatos resulta necesario
para la comprensión del mundo en el que se ha movido
el autor.
Este doble manejo del lenguaje logra que cualquier
lector pueda degustar sus textos: a los críticos les gustará
el uso de expresiones tradicionales y de nombres de fármacos
y terminología legal; a los presos (me consta que
leen sus libros) les entusiasmará leer a quien sabe cómo
hablan, a quien conoce de sobra las palabras que utilizan
a diario; a los demás lectores les satisfará todo ese conjunto,
esa mezcla entre lo culto y lo barriobajero, lo exquisito
y lo coloquial, lo poético y lo vulgar, lo tradicional y lo
cotidiano.
El lector tiende a identificarse no estrictamente con lo
que David refleja y narra en sus historias de no ficción,
sino con ese clima cercano, ameno, cotidiano, habitado
por situaciones de la calle, o de la familia, o de conversaciones
de bar.
Leyendo su obra, nos sucede lo mismo que cuando
leemos a John Fante o a Charles Bukowski o a Raymond
Carver: aunque nos hablen de miseria, alcoholismo y fracaso,
o de cárceles y manicomios, nos sentimos próximos
a ellos, nos identificamos con sus derrotas, sentimos
como si un amigo íntimo nos hablara al oído o junto a la
barra de un garito. Esa es otra de las razones del éxito de
los poemarios de David, una de cuyas máximas es que la
verdadera literatura, o al menos la más expresiva, autén-
tica y explosiva, nace de lo vivido. Y si lo vivido constituye
una experiencia extrema, más contundente será el
resultado. Por eso admira los textos de muchos de esos
autores que las pasaron putas o se atrevieron a ser salvajes
y a unir vida y obra: Varlam Shalámov, Jack Kerouac,
John Fante, Arthur Rimbaud, Raúl Núñez, Charles
Bukowski, Neal Cassady, William S. Burroughs…
A todas estas cualidades hay que añadir su habilidad
para titular, ya sea los poemas y los relatos o los libros,
uniendo en una misma oración un significado profundo
y una expresión costumbrista, o un refrán o una frase
hecha que él utiliza de otro modo. Y no olvidemos la
explosión final de cada poema, donde siempre hay un
verso o dos que nos golpean en la boca del estómago.
Incluso aunque el poema incluya un poco de ternura (los
poemas sobre su madre y su novia, que podemos encontrar
en sus siguientes libros; o aquel en el que habla de su
abuela, en el presente poemario), al final siempre hay un
zarpazo, una hostia, un aviso de que, tras las flores y las
caricias, a menudo vienen los golpes. Porque eso, en definitiva,
es la vida y la biografía de cada uno: un orden aleatorio
en el que vamos encajando los besos y las balas, las
alegrías y las tristezas, los éxitos y las derrotas.
Cada poema, cada relato, cada libro de su autor es, en
suma, un reflejo del sabor agridulce de la vida.
Este libro de David González supone una inmersión
total en el abismo. El reflejo de cómo sobrevivir a una
experiencia extrema y sufrirla para aprender ciertas lecciones
sobre la gente y sobre uno mismo.
Este libro no podría haberlo escrito uno de esos académicos
o poetas de bien a quienes lo más grave que les
ha sucedido nunca es despeinarse durante una tormenta.
Este libro coloca un espejo en un apartado de la sociedad
(delitos, cárceles, reinserción) que la propia sociedad
procura esconder, alejar de sí, para que no le salpique la
sangre ni el barro. Pero David González está aquí para
hablar en voz alta, para allanar el camino, para limpiarse
por dentro, para acompañarnos al interior de la prisión,
de la pesadilla: «Pues déjalo todo a la entrada. / Luego no
digas que no te avisé. / Y ahora pasa la página y entra. /
Voy contigo.»
José Angel Barrueco,
Madrid, junio de 2008
José Angel Barrueco (Zamora, 1972) es licenciado en Ciencias de la
Información, escritor y periodista. Colabora como columnista en el diario La
Opinión de Zamora. Autor de varias novelas y volúmenes de cuentos, ha sido
incluido en diversas antologías de jóvenes autores, la más reciente de ellas
Resaca/Hankover. Homenaje a Charles Bukowski, Madrid, Caballo de Troya,
2008.

Monday, October 20, 2008

El demonio te coma las orejas, de David González



Montaje sobre la reedición del libro "El demonio te coma las orejas [1997 - 2008]", de David González. Con prólogo de José Angel Barrueco. (Glayiu Editorial). Temas utilizados: "The Other Face" (Guido & Mauricio De Angelis), "Ni tú ni yo" (Los Chichos) y "Theme from Papillon" (Jerry Goldsmith).
tomado de:

http://es.youtube.com/user/TheKankel

Monday, October 06, 2008

Soy un Pelele, de Hernán Migoya.

Hernán Migoya estrenó el sábado pasado "Soy un Pelele" en el Festival de Sitges.
Fuí a ver la proyección con Luisa, mi mujer, y con Sergi Puertas y su pareja (entradas conseguidas gracias a la gentileza de Hernán).
La conclusión que saqué de la historia es que es una película estilo Migoya 100%. Y qué es el estilo Migoya?. Buena pregunta. Pienso que mezclar un poco de sexo (impagable la escena del pez comepollas), un mucho de escatología (antológicas las secuencias de la incontinencia urinaria del protagonista y la del escupitajo en el restaurante del "feo" de los Calatrava), un toque de comedia americana (la visita de la familia cubana del novio del protagonista) y un mucho de surrealismo (impresionante el papel de Jordi Ordoñez, -al que mi mujer definió como Rossy de Palma en tío-, y la secuencia en la roulotte con "Las Chulas"), sazonado con un toque autobiográfico (el escritor en crisis de ideas, de identidad sexual y de memoria).
Me reí. Me reí mucho, esto no puedo negarlo.
Gracias Hernán por hacer una película y ser tu mismo, aunque ser tú mismo implique que no guste a todos los públicos.
¡Un brindis por la libertad creativa!
Para saber más de todo esto mejor que lo diga Migoya; aquí os paso un link donde le hacen una extensa entrevista sobre el tema en cuestión...

Tuesday, September 30, 2008

Poesía amputada


Extracto de una entrevista realizada a David Gonzalez en:



La poesía políticamente correcta está en las manos de los de siempre ; los señoritos de toda la vida. Está en las manos de, primero, los poetas que la escriben y hacen todo lo posible por perpetuarla. Está, segundo, en las de determinados poetas mediocres que, con la inestimable ayuda de sus colegas, han alcanzado el éxito por la vía del atajo (premios y críticas amañadas, amistad con viejos poetas y un larguísimo etcétera). Está, tercero, en las manos de los editores que, ajenos por lo que se ve a las temáticas que triunfan en otras disciplinas artísticas (música, cine, videojuegos...), siguen editando una poesía monotemática que sólo habla de amor y desamor o naturaleza. Pero ese amor no se refleja en nuestra vida cotidiana, y esa naturaleza, llena de arbolitos y pajaritos, cada vez se parece más a un desierto que a un oasis. Está, cuarto, en manos de los jefes de los suplementos culturales que filtran a sus críticos lo que deben o no reseñar, ejerciendo una censura en toda regla. Está en manos de esos críticos amiguistas que ensalzan los libros mediocres de sus amigos y silencian los libros importantes. Están en manos de gente como aquélla de las tabernas de París en las que Modigliani les dibujaba un retrato a cambio de una pinta de vino y aquella gente o bien rompía o bien arrugaba los dibujos del pintor y los pisoteaba. Aquella gente que a la muerte de Modigliani se arrastraba luego por debajo de las mesas buscando los retratos que habían pisoteado. Está en manos de los dueños de los grandes medios de comunicación de masas que, como es natural, no van a dar cancha en sus páginas a poetas que escriben, precisamente, contra lo que estos empresarios representan. Donde no está la poesía es precisamente en el lugar en que debería estar : en las manos del pueblo sencillo, honrado, humilde y trabajador. Me jode decirlo y, aunque ya sé que generalizo, mi opinión es que a la poesía le han cortado ambas manos ; se ha quedado manca.


Completamente de acuerdo, David.

Pero la lucha sigue...

en eso estamos.

Tuesday, September 09, 2008

Gracias, David.


Tomado del blog de David Murders & The RoE.



Punk Peligro/esfuerzo personal David murders & the roe



Ayer por la noche me sentí romántico. Sentí que todo el romanticismo del punk volvía a mí.Hay gente –escritores– que dice que el punk consistió en esto: “Queremos vuestro dinero, ¿pasa algo?”. Lo sorprendente para mí en esta sinécdoque es que me parece que la parte elegida para designar el todo es la parte menos representativa de este. Lo lógico es pensar que la usan como cuña para desmitificar la idea del punk como panfletismo dogmático-contestatario vacío y recurrente, cosa que me parece bien. Lo sospechoso es que la parte que toma por el todo es la parte más cómoda y agradable para cierta forma contemporánea de pensar: la que parece querer confirmar que el punk fue lo suficientemente “inteligente” como para saber que, a fin de cuentas, la única verdad eterna sería el capitalismo, al que sólo iba a meterle un gol, cambiando un poco las reglas por sorpresa, pero siempre en su terreno de juego eterno, que al final quedaría indemne e intocado.Para mí, esto es mezclar churras con merinas. Querer que una cosa sea lo que no es. ¿Por qué? ¿Para adaptarlo a un pensamiento del mundo ya dado? El punk no pertenece al reino del materialismo, y no puede pensarse desde tales presupuestos.
Otra parte del todo es esta: el punk fue una extensión del Romanticismo, la resurrección de la evolución de éste hacia lo social (democracia) que no pudo llegar a producirse en el siglo XIX y que se desvió y murió espiritualmente entonces transformándose en materialismo puro, es decir: en marxismo. Es sólo una hipótesis.
Para mí, el auténtico punk es radical, político, social y romántico. Esto no quiere decir que deba ser explícitamente contestatario y crítico, pero a menudo lo es. El romanticismo no es razonable, y creo que ahí radica su fuerza y su razón de ser en este mundo. Lo mismo pasa con el punk.
La cronología y la estilística musical me importan un huevo: los Ramones no fueron punk. Los Sex Pistols y los Clash, sí. En este sentido, el punk es más europeo que el anarquismo, los sindicatos y Franz Kazka juntos.
No soy un exégeta del punk, ni mucho menos, pero he tenido la suerte, en este sentido, de vivir en Bilbao y, sobre todo, de conocer y sentir la música. Tampoco tengo todas las respuestas, pero he tenido la suerte conocer y sentir la música.
Mucha gente ha intentado definir el punk, y creo que nadie lo ha conseguido. Es peligro en su máxima expresión. Es inaprensible. Nace y muere solo. Tampoco yo lo conseguiré. Ni falta que hace. Lo que sí puedo hacer es decir lo que no es según mi vivencia personal y mi experiencia.
Anyway, cuando me sentí romántico anoche, me vino a la cabeza una canción del grupo Manic Street Preachers. Esta mañana, en el coche, me sentía igual de romántico que ayer, así que he puesto el disco en el que está esa canción. La canción se llama NatWest-Barclays-Midlands-Lloyds y, entre románticos guitarreos influenciados por Guns n’ Roses, acusa a estos cuatro bancos ingleses de ser unos cerdos sin escrúpulos, en un ataque frontal al capitalismo. Es la primera que he subido. Después he añadido otras dos que me gustan del mismo disco.

***

Otra parte del todo espiritual punk fue, me parece, la filosofía del do it yourself, hazlo tú mismo, monta el jaleo en la calle, no van a darte las llaves, organízate por tu cuenta, no dependas de los periódicos y los bancos, do your own thing, haz lo tuyo, por tu camino, don’t jump someone else’s train, no te subas a un carro que no es el tuyo, ¿vale? Y en este sentido, tengo que decir que me alegro de tener este blog y de estar ligado al circuito blogger por los nodos que llegan hasta aquí. Uno de ellos me liga a la poeta Estel Julià, que acaba de hacer extensivo a David Murders & the RoE su premio bloguero “al esfuerzo personal”.
Más de uno/a (yo ya me las he echado) se echará unas risas al saber que he recibido un “premio al esfuerzo personal”. Pero después de las risas, toca ponerse la condecoración:

Otorgado por Estel Julià
Muchas gracias de nuevo, Estel, por esta consideración.
“El premio al esfuerzo personal se otorga principalmente a blogs sin ánimo de lucro que contribuyen activamente al fenómeno de la comunicación a través de la blogosfera.
Las condiciones de uso y disfrute son.1. El premiado ha de premiar al menos a cinco blogs con dichas características.2. Mencionar el blog que otorga al premio.3. Enlazar el origen del galardón.4. Exhibir la imagen del premio.”
Y mi premio va para los siguientes blogs:
Crónicas para decorar un vacío. La niebla del Alfonso Xen Rabanal. Sobran las palabras. Entre otras cosas, el blog de Xen es harto generoso y un auténtico centro de encuentro y promoción de la literatura y la comunicación.
Sigo sin querer ir al cielo. El blog de mi tocayu David González, incansable promotor de la poesía, poeta magistral y accesible, siempre al pie del cañón y subido a su propio carro. Su blog es de lectura obligatoria.
Atrocity Exhibition Ciberfanzine. Uno de las plataformas en las que Jose Manuel Vara despliega su energía creativa. Vara se alimenta de la libertad de lo underground en un toma y daca que es puro intercambio de fluido comunicativo.
La Ciudad Sinombre. El blog de Alfaro, misteriosa escritora asturiana empeñada asimismo en hacer fluir las cosas y las personas por los poemas, prosas y enlaces de un blog en el que uno encuentra una extraña armonía que siempre le hace sentir a gusto.
Lector mal-herido. Uno de mis blogs preferidos de los últimos tiempos. Crítica literaria kamikaze y completamente desinteresada por todo lo que no sea la literatura. Inteligencia, humor y conocimiento a saco.

Tengo algunos otros blogs en mente, pero no puedo extender a todos este “premio al esfuerzo personal”, porque –Ufff…- me canso.
Gracias de nuevo a Estel y a todos los lectores de este blog.
Hasta luego.



Sinceramente, gracias.

Tuesday, September 02, 2008

Un plato para tomar en frío


KALVELLIDO PROPONE:

Buenas.
Voy a empezar a dibujar una novela gráfika... Dibujos y textos... Sobre Burger King principalmente por la putada ke me han hecho... despedido... kalumniado... enjuiciado, readmitido, diskriminado, etc, etc...Pero sobre las multinacionales en general, sobre el trabajo prekario en partikular y sobre la mierda ke signifikan éstas markas.Kreo ke ya ke konozko, sino a los 37 hijos de satanás, sí kasi a la mitad..Me gustaría ke me ayudáseis.SIEMPRE OS ENVÍO DIBUJOS Y AYUDO EN LO KE PUEDO, AHORA SOY YO EL KE PIDE AYUDA!Ke me aportáseis textos, versos, IDEAS, poesía dura... Sobre el tema. Todo lo ke podáis o keráis..Información, letras, textos, dibujos ( ése M. Ángel Martín ke es el rey, sería un privilegio kontar kon una portada suya...aunke me imagino ke ni sikiera me konoce)... para MI PROYEKTO.Puede emplearse komo punto de partida de una reflexión ke englobe fenómenos komo la lógika de koncentración ke konlleva ese tipo de kadenas, la destrucción de las ekonomías lokales, prekarización de empleos, promoción de la agrikultura industrial, la búskeda de autosatisfacciones por la komida...ME AYUDARÉIS?Kreo ke puede ser interesante, pero también kreo que resultaría algo komplikado hilvanar todo eso.Por eso os pido guiones, historias, textos... ke pueda ilustrar sobre el tema y ke al final kede algo... no sé komo llamarlo...LO MIO MÁS KE INSPIRACIÓN ES RABIA!Rabia de 18 años perdidos al servicio de un trabajo ke kada día me hacía más borrego por más ke yo intentaba kambiar las kosas.Rabia por la manipulación ke existe dentro de estas multinacionales.Rabia por el alienamiento al ke someten a gerentes, trabajadores y klientes.Rabia por lo ke hacen kon los niños.RABIA,RABIA,RABIA.Y si sale algo guapo...KE SALDRÁ!Para mí... para mí será... será... será......Un plato para tomar en frío.JODER! BONITO TÍTULO, NO?Menkantaría kon el komix incitar a la gente a ke sepa, a ke se akuerde de mí kada vez ke vaya a un lugar de éstos, a ke aprenda sus derechos si llegan a trabajar... a ke reklamen... en kaso de despido... sus derechos... ke sepan reaccionar ante un despido injusto... a KE DENUNCIEN!Pero lo mío va más allá, kiero ke la gente se mentalize de lo ke kome... de kómo lo kome...Kon kuántos satánikos puedo kontar?Enviadad vuestras colaboracionesy sugerencias a: jkalvellido@wanadoo.esSalú!JKALPD. Os ruego visionéis Fast Food Nations?Para ke veáis desde ké puntos de vista se puede enkauzar el tema.Algo así quiero hacer yo...