Friday, December 26, 2008

La Soledad del Café.


dibujo original de Adriana

Por DIEGO MARÍN A.
-El café, ¿mejor solo o acompañado?


Como todo, creo que depende de la situación. El café a media mañana, con leche, un amigo y críticas al plan Bolonia; a media tarde, sólo y con un cigarrillo y, por la noche, cortado con buena compañía y una buena conversación.

-El libro parece un ejercicio para salir de la tristeza, un deambular en busca de un sentido. ¿Es así?


Sí, sin duda. Desde el comienzo vemos que su protagonista quiere escapar de la tristeza y para ello debe primero salir de sí misma y verse con distancia.

-La novela acaba de ver su segunda edición, ¿por qué?


Cuando se publicó en 2005, fue algo así como un “experimento”, a ver qué tal salía. Ediciones Emilianenses nunca tuvo entre sus planes editar una novela y digamos que La Soledad del Café fue como su conejillo de indias. Al principio las ventas fueron prácticamente nulas pero, a partir de la creación de mi blog, bastante gente me enviaba mails mostrando interés en comprar el libro y un par de libreros de Logroño llamaron a la editorial pidiendo La Soledad del Café porque había gente que lo había solicitado. Fue entonces cuando estimaron oportuno publicar esta segunda edición.


-La novela fue publicada por vez primera cuando contaba 17 años. ¿Ha cambiado algo en la reedición?


En un principio pensé incluir en esta edición los mejores comentarios (que no por ello las mejores críticas) que recibí en el blog de La Soledad del Café, pero al final el tiempo se me echó encima y tuve que dejarlo tal cual. Lo que sí ha cambiado es la portada. Si en la primera edición se trataba de una portada granate y lisa, bastante simple, esta vez conté con Daniel Tudelilla para el diseño.En la tercera edición, que esta´ a punto de salir, se incluira´ un prólogo escrito por José Manuel Vara y la selección de comentarios que no pude incluir en la segunda.

-Define a su protagonista, Nístrim, como una joven solitaria incapaz de digerir el romanticismo. ¿Es su alter ego?


Fue mi alter ego durante la época en que escribí el libro, sin duda alguna, pero ahora con veinte años he perdido muchísimo de Nístrim. Creo que lo único que nos une es el interés por el psicoanálisis.

-Su personaje tiene blog propio.


Sí, lo creé hace un par de años, cuando aún no teníamos en mente reeditarlo. Fue una experiencia muy grata porque recibía comentarios de gente de Latinoamérica y de muchos puntos de España animándome a seguir escribiendo. También recibí críticas durísimas, pero a decir verdad, ahora son las que más agradezco. Me han ayudado muchísimo para mejorar. No olvidemos que La Soledad del Café lo escribí con diecisiete años y que en tres años ha llovido muchísimo.







Solicita tu Soledad en info@edicionesemilianenses.com

Adriana Bañares Camacho
(Logroño, 1988) estudia Filosofía en la Universidad de Valladolid al tiempo que trabaja en una tienda de dulces en el centro de la ciudad. Entre 2003 y 2006 recibe varios premios literarios en concursos de La Rioja, siempre en la modalidad de relato breve. Su libro La soledad del café (2005) está disponible en la editorial riojana Ediciones Emilianenses. También ha publicado en las revistas literarias Fábula, Portales y Fedra (México), en el diario digital chileno El Rancahuaso y en plaquettes y fanzines como Poemas de la chica de la Curva, Degeneración Espontánea, Gárgola Vacas y Jamais Vu, del cual es coordinadora.

Thursday, December 25, 2008

Paradise o "como me siento hoy"...

No he podido evitar que esta canción se me haya clavado en el cerebro... será el espíritu navideño o es que el tema es perfecto y expresa exactamente cómo me siento.



Sí, es Madonna, sí. Ya lo sé.

Sunday, December 21, 2008

Jamais Vu! Fanzine Power...

Adriana "Awixumayita" Bañares


Homenaje y agradecimiento a todos los que han colaborado en el primer número del fanzine independiente Jamais Vu! editado por Daniel Tudelilla y Javier Triviño.Música: I just wanna have something to do, versionada por Garbage


Tomado de:


http://es.youtube.com/user/awixumayita



"Gracias, Adriana, por la parte que me toca."

Thursday, December 18, 2008

Francisco García Hortelano (Francisco Casavella)

video tomado de:
http://es.youtube.com/user/LABANABLOG



Conocí a García-Hortelano (en la mili nos llamábamos por los apellidos) aproximadamente en mayo de 1989 en el cuartel del Bruch de Barcelona. Coincidimos por azares de la vida cumpliendo con el servicio militar obligatorio de por aquel entonces. Ambos estábamos en el departamento de Plana Regimental o algo así. Él en oficinas y yo en Psicotécnia . Ambos teníamos mucho tiempo libre y solíamos ocuparlo en la cantina del cuartel en las ociosas tardes de "retén" o escribiendo nuestras movidas en los despachos correspondientes. No habíamos hablado mucho, a pesar de habernos encontrado en más de una ocasión.

Estaba yo por aquel entonces escribiendo unos relatos cortos de naturaleza bastante violenta (un libro que tenía el título provisional de "El evangelio de la carne" ), recuerdo especialmente el relato "Los demonios de la carne están ocultos en una maleta de viaje", que estaba escribiendo un día en mi despacho. García Hortelano entró con unos sobres y los dejó en la mesa. Me echó un vistazo y se sorprendió al verme escribir.

-"¿Tú también escribes, Vara?"

A eso siguió una intensa charla en la cantina del cuartel sobre literatura mientras apúrabamos medianas que recuerdo costaban 35 pesetas. Él bebía mucho, yo también. Él fumaba mucho, yo no. Recuerdo que me animó a seguir escribiendo. Él hacía otro tipo de literatura, más de la calle, más realista. Y ahí se quedó la cosa.

Coincidimos varias veces más en el cuartel. Lo recuerdo con la eterna colilla en la boca y aquella risa suya tan ronca y estridente. Era un buen tipo.

Hoy por la mañana leí lo de su muerte en el periódico.

Espero que haya vivido intensamente y que haya sido feliz escribiendo...

De sus libros sólo leí "El Triunfo" porque al poco de salir de la mili leí en un periódico lo de su libro y no pude evitar comprarlo.

Me alegré mucho por él...

Supongo que, a veces, la vida acaba de manera injusta... pero, siempre quedarán los recuerdos y en su caso, los libros.

¡Juro por lo más sagrado que un día de estos saldré a comprar alguno de sus libros y me lo llevaré conmigo a un bar de Barcelona, a alguno quizá de la calle Tallers y me sentaré y me pediré unas cervezas y empezaré a leer con la desesperación de los supervivientes, y seguiré bebiendo y, es posible, que en su honor, pida algún cigarrillo y me lo fume!


¡Descansa en paz, García Hortelano!

Wednesday, December 17, 2008

La Habitación Roja, un relato de Vara. (1ª parte)


La Habitación Roja

(Foto: Bele)

Dedicado a Adriana,

que ha conseguido abrir una ventana en mi pasado...



"Soy de una raza al borde de la extinción"

Autodefinición

"BIENVENIDOS AL FESTIVAL DE LA CARNE APALEADA"

Nota escrita en un graffitti.


Silencio.

El ligero roce de la brisa nocturna en las sábanas.

Sueños inquietos.

Pesadillas.

A veces, las pesadillas me obligan a regresar a la habitación roja. Las cortinas que cuelgan desde el techo provocan inocentemente una metamorfosis cruel de la luz. Rojo sanguinolento empapa nuestros rostros, como si de una máscara mortuoria se tratara. Rojo coagulante. Sexos heridos. Sangre en las entrañas. Almas y pasión. Locura. El festival de la carne apaleada.

Despierto bañado en sudor frío. Sudor y miedo.

Imagino que mis pupilas son rojas.

Rojo exagerado. Violento. Homicida.

Mis ojos buscan con desesperación reconocer los objetos familiares que configuran el reducido universo de mi habitación. La habitación donde me escondo.

El dolor proviene de la intuición.

Conocimiento.

Saber que sólo es cuestión de tiempo.

Me levanto.

Camino.

Tropiezo un par de veces. Es el ritual de ir al lavabo. Luz mortecina que proviene de una bombilla solitaria. El vómito acude de inmediato. Hace dos semanas que me viene sucediendo lo mismo. Empiezo a habituarme al dolor.

Sufrimiento.

No estoy a salvo. Tengo miedo. Miedo.

Las pesadillas juegan con sus propias reglas. Reglas dictadas por mentes diabólicas. Reglas que podrían acabar con mi cordura. No recuerdo cuando la perdí.

Recuerdos que me persiguen.

Sabor salado inundándome la boca.

Agua en los pulmones. Mojada sequedad en la nariz.

Voces a mi alrededor. Gente inquieta. Gente que desea salvarme. Desconocidos a los que parezco importarles. Como epílogo, el sonido torturador de la sirena de la ambulancia, que me conduce de nuevo al corazón de la vida.

Segundo intento de suicidio. Segundo fracaso.




Me voy acostumbrando a mi nuevo hogar. Habitación blanca de hospital. Diminutas baldosas hexagonales estallan en asépticos tonos grises que se dispersan por el suelo. Por todas partes. En todas direcciones.

Sigo sin atreverme a mirar debajo de la cama.

Mi compañero de habitación finge no observarme, pero estoy seguro de que lo hace continuamente. Me observa con diplomática desconfianza.

Algunas enfermeras me tratan con cautela.

A la defensiva.

Como si fueran conscientes de que tengo un pasado.

Como si conocieran mis secretos.

Los secretos de la habitación roja.

Ella.

Ella y sus cabellos teñidos. Color de la prostitución. Color del hundimiento. El humo de su cigarrillo deslizándose sobre mi piel. La sangre secándose alrededor de las heridas abiertas con sus uñas. Coagulándose bajo la epidermis en todas las zonas delimitadas por las marcas de sus dientes. Dientes amarillos. Dientes de fumadora habitual. De fondo, aún resuenan los ecos apagados de mis gritos de animal herido. Acorralado. Y sobre mis gritos, sus gritos de fiera en celo. De bestia de la pasión más primitiva. Fuegos extinguidos. Un volcán entre sus piernas. Mi miembro herido. Exhausto. Tirado sobre las sábanas. Envidiando perderse entre sus pliegues.

Semen resbalando sobre sus nalgas.

A ella le gusta así.

Que eyacule fuera de su cuerpo.

Negación del útero.

Espermatozoides muertos en el espacio exterior.

A ella le gusta de esa manera. Como los animales. A cuatro patas. Dice que, a veces, prefiere no mirarme a la cara. Así todo resulta más fácil. Es extraña.

Se aproxima la hora.

Su amante habitual llega a las ocho. Como cada día. Su madre se deja oir desde la cocina. Su refugio. Su claustro. Su monasterio. Su tesoro. Su arte.

A veces, sólo a veces, creo que la envidio.

Me pone los panatalones.

Antes, se entretiene lamiendo mi sexo muerto.

Un inevitable soplo de vida.

Ella como torturadora.

La inevitable erección.

Luego, el sonido desagradable de la cremallera al ser cerrada con violencia. Su risa exagerada. Mi grito mudo. La cremallera enganchando la piel. Los ladridos del perro tras la puerta.

Y la habitación roja se transforma en el templo del diálogo, de la cultura, del trabajo literario, del arte, de la creatividad. De la farsa, del engaño.

Ella se ha vestido sin limpiarse. Su hombre no le hará el amor esa noche.

La certeza.

El amor al riesgo.

La atracción por jugar con la cordura del otro.

La habitación roja como mundo con reglas propias.

Reglas dictadas por el interno más veterano de un frenopático de los años treinta.

Sus reglas.

Ella.

El deseo y la carne.

La pérdida de la condición humana.

Su risa interminable. Su locura cotidiana.

Mi válvula de escape.

Mi perdición.

Sonido estridente de llaves en la cerradura.

Su olor. Olor de hombre esclavizado. Feliz.

Ella abre la puerta. La habitación roja desaparece. El mundo real hace acto de presencia. Ruptura.

Esconde la botella de whisky.

Simula jugar a su juego.

Al de su hombre. Al de su madre.

Su perro lo sabe todo.

Yo finjo ser el mismo de siempre.

Contacto.

Palabras vacías como pretexto. Huída.

Ella me acompaña hasta la puerta. Cierra su otro mundo detrás. Una puerta con cristal de colores. La misma conversación de siempre. La complicidad.

Almas gemelas en cuerpos de diferente sexo.

Lo curioso es que ninguno de los dos tenemos alma.




Calmantes. Calmantes. Calmantes. Mi cerebro amortajado.

La sonrisa estúpida de una enfermera.

Olor a hospital. Desinfectante.

Me sinto peor que si estuviera muerto.

Odio fracasar.

Odio vivir en la habitación roja.

Odio vivir fuera de la habitación roja.

Odio vivir.

Sin ella.

Tengo miedo.

Calmantes. Calmantes. Mi miedo atenuado.

Calmantes.





(Continuará...)

8888

Un cortometraje que me ha encantado... sencillamente.


8888
Cargado por erecuenco


para saber más:
http://www.eugeniorecuenco.com/

Tuesday, December 16, 2008

Tejemanejes en México

Parte del nuevo videotrauma de Vara & Bel ("Líbranos del mal") se grabará en directo en el desarrollo de la performance de Kuroteky.
Religión y polémica asegurada en el nuevo descenso a los infiernos de la mente humana.
Próximamente vía neurótika subfilms.







Wednesday, December 10, 2008

Mis Musas, Mis Putas (poema de Awixumayita)


Esta semana, Adriana me ha hecho un tío feliz. Su propuesta para que haga el prólogo de su novela "La soledad del café" (2ª edición) me ha llegado al alma. Mi respeto hacia sus textos es total y he de decir que sigo con curiosidad su evolución creativa. Hoy pongo en este blog un poema que me mandó hace días, un poema que considero es toda una "declaración de principios".

Gracias, Adriana... gracias por todo y lo que te dije una vez:

no se te ocurra dejar de escribir jamás...

besos neurótikos,

Vara



Mis musas. Mis putas.

Paola superpone circunferencias entre la línea de sus ojos.
Negra.
Se entretiene posponiendo compromisos
que la puedan alejar de su vida palaciega.
Paola engaña, seduce y traduce
a sus intereses todo aquello que le suene a represalia.
Se pinta los ojos, los labios
y hasta las uñas de los pies,
porque incluso en invierno tiene suficiente calor
como para calzar sandalias. De tacón.
Paola carece de intuición, porque ni siquiera es femenina,
aunque alguna vez la educaron para serlo.
Por lo menos, mujer.
Desparpajo no le falta
aunque no tiene, para nada,
sentido del humor. Pero tiene
un par de tetas que centran
en ella toda la atención.

Raquel moja sus labios en café,
reduce los imperativos a condicionales
y se arranca con fruición los pelos que le sobran.
De su vergüenza.
Es menuda y simple como un yoyó,
y da tantas vueltas que siempre termina
en el mismo rincón.
Raquel pretende beber vinagre
para machacar a la competencia del este,
sin saber que así sólo logra
menguar, empequeñecer, ser cada vez más
transparente.

Amanda rompe a llorar
porque no le quedan la´grimas.
Se corta las puntas del pelo
aunque se lo vuelve a quemar
con tanto tinte. Ha sido rubia,
morena, pelirroja, pero siempre,
siempre, igual de sinsustancia.
Sus labios son tan finos que parecen blancos,
como la piel de Raquel,
y el lunar del que presume sólo es
un tumor en ciernes.

Loreto se derrite
cada vez que viene a verla el ex novio de Paola.
Le promete muchas cosas
y prepara baños de leche de cabra,
como a las reinas. Como todas, sueña
con la palidez, aunque Paola suele
hundirse en miel.
Loreto es una escalinata estrecha,
un poste eléctrico sin luz, una enredadera
de metal impenetrable.
Suele subir a lo más alto
para volver a caer.
Y volver a subir. Y caer.

Sylvana perdió un zapato
el día de su veinte cumpleaños.
En su lugar encontró un billete a España
y ahora es compañera de Amanda
en un burdel.
Aquí no hay corsés ni lencería fina como en los años
veinte
Sólo condones baratos y ropa de Pimkie.
Sylvana suena como un cascabel que ha perdido el aire, se restriega como las gatas contra los muebles de madera. Sólo quiere arder, como cualquier otra.
Se despierta entre pelo púbico que no es suyo y se esconde tras una botella de vodka de marca desconocida. Como los condones.
Se retrotrae de frío hasta convertirse en un jirón y se arranca mechones de pelo si la dejan insatisfecha.

Erika no sabe que como a Amanda, le sobran planes a su poco tiempo.

Erika sustituye su sangre por absenta, por semen su saliva
y logra descambiar cada noche sus pensamientos
por un poco de cocaína Erika fue siempre vieja, incluso antes de llegar ya había caducado.
Erika se quiebra siempre que la besan.
Erika muere si Amanda ha llorado.

Ilyena es virginal cuanto más puta se vuelve.
Pierde la cordura si viste de blanco,
Si fuma negro recupera la cordura, aunque no por mucho tiempo.
Se deja comer por fuera, por dentro,
Todos los sentidos,
Si aún le queda alguno.
Ilyena es dómina cuanto más sumisa se vuelve.
Alguien le cambió el alma en el momento oportuno
Por un puñado de dinero.
Ilyena sólo tiene espíritu cuando viste de blanco.

Elena busca un padre en cada cliente.
Busca un protector, un educador,
Un confidente.
Busca un abrazo, un apoyo,
Alguien que la valore.
Pero ninguno le da eso.
Ellos sólo buscan sexo.
Se aburre, se cansa de decir “no” a ciertas cosas,
Los abandona.
Cada vez se siente más sola, más desprotegida,
Menos querida.
Hasta que vuelve otro con una carta de amor
Y una sonrisa.

Cristina se recoge el pelo con mil horquillas
Que parecen tirar de su mente,
De su cerebro,
hasta provocarle aneurisma.
Cristina aspira a ser contorsionista,
Aspira a poder plegar su cuerpo
hasta poder esconderse y estar
al acecho. Cristina, como Erika, fue mayor
de edad
mucho antes de que practicar sexo con ella
entrara dentro de la legalidad.


Lucía corrompe su pelo en mil envidias
Sus ojos en mil rencores
Se tiñen de rojo, como cada hebra de su pelo
Sus labios, también carmín,
Son la ira más pura, siendo ella
Siempre
La más puta
De las que habitan el burdel.

Mercedes tuvo lo que quiso
Cuando vivía en Ecuador,
Pero un día el narcotráfico no jugó a su favor
Mercedes es una pelota de pimpón
Los clientes son palas, sólo causan dolor.
Mercedes tuvo lo que quiso,
Ahora lo que tiene es para consumo propio
Su cuerpo un instrumento de intercambio,
Una moneda que ha perdido su troquelado.


Valeria es, sin duda,
La única que merece la pena,
Tuvo un novio porque la compró,
La quiso tanto que un día ella
Escapó.
Decidió flotar como un fantasma,
A lo largo de toda la avenida,
Poco a poco fue perdiendo fuerza, hasta rozar sus pies contra la acera y estigmatizarse como una santa,
Frente, cuello,
Pies y manos,
Valeria no necesitaba
Como lo necesitaba Ilyena,
Travestir su alma de blanco,
Ni como Merecedes, fumar cocaína
Para recuperar su vida.

Valeria también perdió un zapato, fue alambre de espino y ahora es un rosal silvestre,
Cubierto de pájaros.
Valeria nació para ser poetisa
Leía versos de Lorca
Aunque sus clientes no lo pedían.
Valeria no tragaba el humo al fumar,
Y sus ojos se alimentaban de sal,
Y sus labios,
de polla rancia.

Valeria era niña, cuanto más se lo pedían
Valeria era la calma,
La efervescencia en un vaso de agua,
Valeria era pureza cuanto más se enjuagaba
De agua bendita en cada baño de hostal
Como si fuera un acetre
Actualiza su alma
En sucios retretes.

La puta a la que quise,
La que se fue,
La que compré,
La que lloré
Y aún lloro

La puta a quien por quererla mandé al infierno.

Sunday, December 07, 2008

Trailer de Líbranos del Mal. (Vara & Bele)


Líbranos del mal
a videotrauma by Vara & Bele



Trailer del proyecto de videotrauma "Líbranos del mal". Vara en España y Bele en México interactúan vía internet para realizar este trabajo. En fase de producción. Sexo, locura, religión y muerte a partes iguales.

A la música el gran genio y amigo Sergi Puertas.

Saturday, December 06, 2008

Reedición de Hank Over y Resaca en Madrid




Sí sí sí, hermanitos, al fin lo hemos logrado !!! La primera edición de Resaca/Hank Over (2500 ejemplares), poco más de medio año después de salir a la calle, ya está agotada y nuestro editor, Constantino Bértolo, nos anuncia al fin su esperadísima reedición a partir del día 19 de este mes... Y esto, queridísimos drugos, sí que es una gigantesca y gran noticia... Una muestra fehaciente y palpable de que las cosas (el canon, que dirían los snob) en este país están cambiando y de que desde las trincheras y los márgenes, con la debida promoción y apoyo, también se pueden facturar artefactos literarios rentables y dignos (tomen nota, editores). En nombre de Patxi y mío y en el de todos los Hijos de Satanás, gracias & gracias de nuevo a toda la Tripulación de lectores, colaboradores, simpatizantes y amigos por vuestra confianza y apoyo. Nada de todo esto hubiera sido posible sin vuestra entrega.
Salud & Revolution. v.
Y para los fetichistas, amigos y enemigos, ahí van las palabras de Bértolo:
Vicente me acaban de anunciar la reedición de RESACA: mil ejemplares más. A partir del 19 ya estará en la calle.
Más vale tarde que nunca. Logramos la meta que queríamos.
Un abrazo a todos los hermanos.
Constantino
(La verdad es que estoy orgulloso y agradecido de haber podido participar en esta antología homenaje a Charles Bukowski...)

Monday, December 01, 2008

Sunday, November 30, 2008

Bob Flanagan: diarios del dolor.


“La gente piensa que los masoquistas no son personas fuertes. El estereotipo es que son débiles y llorones, lo que no es cierto. El masoquista debe conocer su cuerpo perfectamente bien y controlarlo totalmente, para poder pasarle ese control a otro o para controlar su dolor. En realidad es una persona muy fuerte. Es la fortaleza que me sirve para combatir mi enfermedad”.
Bob Flanagan

Para saber más:

http://juanjoserojas.wordpress.com/2007/08/05/bob-flanagan-supermasoquista/

http://vv.arts.ucla.edu/terminals/flanagan/flanagan.html

Genesis P-Orridge




Genesis P-Orridge quería que su cuerpo y el de su mujer fueran idénticos. Para ello recurrieron a la cirugía plástica. La cosa no acabó bien. Vuelve a España el agitador rock más subversivo de los ochenta.
"PUEDES convertirte en lo que quieras". Esta sentencia parece sacada de un libro de autoayuda, pero si quien lo suelta es Genesis P-Orridge (Manchester, 1950) se torna inquietante. Al frente de Psychic TV (cuya nueva reencarnación, PTV3, visita España), es el agente contracultural más subversivo que ha dado el rock.
Leyenda viva del underground, su personaje se popularizó cuando, junto a su compañera, Lady Jaye, tomó la decisión de someter sus cuerpos a operaciones quirúrgicas para llegar, como meta final, a un mismo físico. Este proyecto de diseño corporal implicaba desdibujar las líneas entre los sexos hasta convertirlos en un nuevo género, al que llamaron pandroginia. "Hay que crear nuevos valores, nuevos géneros, hasta que lo material esté en sintonía con lo espiritual. Hay que investigar. Somos dueños de nuestra evolución. Que hagamos uso de ello o no entra dentro de nuestra responsabilidad. Me he puesto tetas, me he cambiado el rostro, y nunca he tenido miedo de seguir con el proceso. Tampoco lo tuvo Lady Jaye". Genesis habla en pasado. En octubre de 2007, la que fue su pareja durante 14 años, fallecía repentinamente de una dolencia cardiaca no diagnosticada. "Pero el proceso va a continuar. Cuando Lady Jaye falleció, mi cirujano me preguntó: '¿Qué vas a hacer? ¿El plan sigue en pie?'. Le dije que, ahora que no está ella, lo físico no era tan relevante. El proceso seguía en un plano espiritual".
Artista extremo en su arte y más que afable en el trato, representa una generación que creció obsesionada con los beat, con esa contracultura surgida a principios de los cincuenta y amparada en el LSD y la liberación sexual. Celebró su mayoría de edad ingresando en una comuna hippy. "Tuve que salir corriendo: te anulaban la personalidad". Una vez fuera, se preparó a conciencia para convertirse en el azote del arte. Su radical proyecto COUM Transmissions tuvo en tensa alerta a galerías y promotores. La cosa estalló en 1976, cuando el Instituto de Arte Contemporáneo de Londres recogió una de sus pornográficas performances ante un público compuesto en buena parte por prostitutas, yonquis y punkis. La ofensa llegó hasta el Parlamento inglés en un día en que Genesis P-Orridge y sus compinches fueron señalados como los "destructores de la civilización". Que más tarde, y ya como Throbbing Gristle, se uniformaran con vestimentas militares y utilizaran iconos nazis no ayudó. TVE también brindó su momento de gloria a Genesis P-Orridge. Fue el 16 de octubre de 1984, cuando apareció al frente de Psychic TV en el programa La edad de oro con un rotundo manifiesto contra la religión. El programa fue denunciado por blasfemia. Genesis lo recuerda y celebra con una sonora carcajada. "La religión sigue estando ahí, hace 20 años imponiendo unos valores represivos y ahora fomentando la paranoia entre las potencias mundiales. Una paranoia a la que no ayuda nada el auge de las comunicaciones virtuales. Al dominio de la televisión se ha unido el iPod, Internet, la pornografía en la Red...; vínculos comunicativos muy poco físicos y menos intelectuales".
A finales de los ochenta se agarró a la cultura del acid house y muchos de sus seguidores le dieron la espalda. Preferían al Genesis que un día se lanzó a una marmita de LSD que al que ahora experimentaba con éxtasis en las raves. El bajón fue de órdago. La solución: marcharse a un monasterio tibetano con sus dos hijas para domar su alma. "Fue increíble. Mi vida cambió en Nepal. Lady Jaye y yo teníamos la ilusión de volver y quedarnos".
Con 58 años, Genesis P-Orridge se reconoce más sereno que nunca. Y lo celebra con Mr. Alien Brain vs. The Skinwalkers, "el disco en el que más me he involucrado de toda mi carrera. Hace unos meses nos llamaron de la radio para hacer un show en directo en memoria de Lady Jaye. Me pregunté: ¿por qué no hacemos un disco celebrando su existencia? Nos tiramos mucho tiempo trabajando los arreglos y las texturas, intentando conseguir cierta magia en el ambiente. Es el disco más emotivo que he hecho nunca". Lo asegura el hombre de la dentadura de oro, otra demostración de que con tu cuerpo puedes hacer lo que quieras. Pero, claro, con dinero por delante. Seguro que ayudó el millón y medio de dólares que le sacó en 1998 al productor Rick Rubin cuando le denunció por las lesiones producidas al saltar por la ventana de su casa durante un incendio. El juez sentenció a favor de Genesis. Paradojas de la vida. 
















Sunday, November 23, 2008

Wednesday, November 19, 2008

Tengo un myspace...



La Cámara de Niebla, de Xen Rabanal


lo mejor está por llegar...
y, desde luego, me declaro adicto a la niebla...

Positos, de Awixumayita

( Foto de Adriana, poeta y "amiga"... tomada de su myspace...)



Me apetece regalarme un suicidio


Una copa de vino


Una locura en un pasillo.


Me apetece recorrerte


como las venas a tus brazos,


Y rozarlas


con pedacitos de plástico roto.


Quiero morderme las uñas del recuerdo,


De tus recuerdos,


Que son los posos de café


que aún guardo en mis bolsillos.

Fosas Comunes y Otros Objetos de Decoración


fosas comunes y otros objetos de decoración


Peces muertos en el acuario,

¡sí, ya sé que últimamente se ha puesto de moda la muerte!,

pero, ¿sabes?, no sé, hay algo en esto que no me convence.


Me enseñas tu colección de mariposas,

chinchetas de colores traspasando pieles muertas,

y sigo sin excitarme

a pesar del sonido que provoca el roce de tus medias.


Siempre sospeché que reservarías lo mejor para el final,

evidentemente,

fosas comunes y otros objetos de decoración...

...cuerpos apilados siguiendo el estricto orden del caos...

...bueno, pienso que, después de todo, no es tan malo...

...pero una pregunta me corroe las entrañas:


¿a quién me enseñarás?




Vara, del libro "Fosas comunes y otros objetos de decoración"

Autoeditado (1992)

Tuesday, November 18, 2008

La Colilla de Albert Plà...


La Colilla :

Era una camioneta repleta
de espaldas mojadas yendo a la frontera
buscando la meca buscando la happy
buscando Miami y la vida light.

Les esperaban los Federales
licenciados en humanidades.
Vaya coraje muerte al mestizaje
ni el General Custer fue tan salvaje.

¡Los quiero todos vivos o muertos!
Grito el sargento a la caza del indio
doy diez mil pesos a quien me traiga
la cabellera del más mestizo

Una cabeza cayó en la arena
en la arena cayó la cabeza
de Carlos Cuesta último descendiente
de Moctezuma un jefazo azteca

Su cabeza cayó en la arena
¡Ay! la cabeza de Carlos Cuesta
Cayó en la arena y ya estaba muerta
pero aún iba fumando rodando y fumando

Y el cigarrito cayó de sus labios
seria por miedo que siguió rodando
huyendo y rodando sin darse cuenta
cruzó la frontera y se puso a salvo

¡Welcome to UnitedStatesofAmerica!
Santa Bárbara bendita
protege a esta pobre colillita
que está que echa humo

Esta es la historia de un cigarrito
o mejor dicho de la colilla
de un cigarrito que fue rodando
desde Laredo hasta Washington.
Pa' una colilla la chispa de la vida
no es la coca-cola, que es la gasolina
¿Que es lo que pasa si una colilla mal encendida
se cuela en una gasolinera?

Pues que hace ¡¡pummm!!
Pues que hace ¡¡pufff!!.
La explosión se oyó en todo Texas
era el comienzo de una gran gesta.

Pues una chispita pilló una tubería
de esas subterráneas de gas homicida
que explotó bajo una refinería
de esas petrolíferas nuclearizadas

Y también gracias a la policía
y al súper cuerpo de los bomberos
se extendió el fuego de pozo en pozo
desde el Paso hasta San Antonio.

Y es que el petróleo es superinflamable
así que Texas voló por los aires
era la hoguera de las vanidades
era el infierno de los cobardes

La colilla iba echando chispas.
El fuego seguía crecía y crecía
y era tan grande y tan importante
que fue portada del New-York Times.

Con tanta industria y con tanta cañería
tanto cableado tan bien comunicado
fue muy sencillo pa' la colilla
sembrar de fuego todo el Estado.

Una central nuclear por aquí
un arsenal militar por allá
y en un plis plas de aquí para allá
Santa Bárbara que barbaridad

La colilla arrasaba y seguía
Lousiana, Missouri, Alabama, Georgia
y lo peor es que aun nadie sabia
que pasaría llegando a Florida:
Que en una centésima de milésima
voló una base de la marina
de esas que fabricaba yo qué sé
porquerías atómicas químicas
muy radioactivas

A tomar po'l culo toda Florida,
las dos Carolinas, la pobre Virginia
y en el Oeste llegaban noticias
que el fuego crecía, crecía y crecía
El fuego se iba de New Laredo
Cruzando Arizona por el gaseoducto
Y en California fue recibido
con artificios y pirotecnia

¡Welcome to UnitedStatesofAmerica!
Santa Bárbara bendita
protege a esta pobre colillita…
¡Que estoy que echo humo!

La cabeza de Carlos Cuesta seguía
muerta tirada en la arena
pero su cigarro se abría el paso
se estaba cumpliendo
el Sueño Americano.

En San Francisco era la sensación
estaba de moda en toda la nación
Entró en San Diego por la puerta grande
la costa Oeste estaba a sus pies

Muchos efectos especiales
pa' quemar todo Silicon Valley
llegó a los Ángeles ¡viva el buen cine!
se quema la industria de Hollywood

Luego la colilla se fue a las Vegas
tirada en la acera vio otra colilla
le prendió fuego juega conmigo
apuesto al rojo a que lo quemo todo.

Así que todos los cigarritos
tirados, pisados, solos, despreciados,
se hicieron todos del Sindicato
había a nacido la mafia del fuego.

Mientras en algún Estado Sureño
un montón de puros Habanos
sembraba el caos dando po'l culo
a los Marlboros Americanos

Era la orgía de las colillas
era la fiesta de Hallowen
Operación Galimatías
Arriba arriba y arriba iré

(Himno americano)

Les habla el Presidente
de los Estados Unidos de América:
Nuestro país esta siendo atacado…
pero tranquilos, que desde el gobierno
lo tenemos todo controlado….

Una mierda todo controlado
todo se estaba yendo al carajo
ni el séptimo de caballería
pudo evitar tal carnicería.

Nebraska y Kansas ya no existían
Y de Omaha no quedaba ni rastro
Amarillo estaba al rojo vivo
Y Nueva Orleans ardía y ardía

El fuego ardía como el Jack Daniels
apestaba como el Mcdonald
que mal que huele cuando se quema
una bandera con tanta estrella

Se nos quema el salvaje oeste
¡Ay va! qué peste, qué mala suerte
arde Wyoming, arde Oregon,
arde Montana, arde Washington.

Es una mega superproducción
un business Showextratelevisivo
con muchos extras, muy bien dirigido
muy aplaudido en el resto del mundo

Es una cosa muy rara, muy rara
declaraba la NASA no sé lo que pasa
Y en el Pentágono ya preparaban
cuales serian las represalias

En el País de las maravillas
todo se quema mucho mas aprisa
sin FBI ni marines ni CIA
todos a la mierda, justicia divina

Es la venganza de Moctezuma
va por Chile, por Guatemala,
por Argentina, por Nicaragua,
¡Así se queman las dictaduras!

Houston, tenemos un problema…
Houston, tenemos un problema..
Y es que estoy que hecho humo…

“Surcando el Mississipi

una colilla río arriba
quemando toda la orilla
tranquila y con alegría

Danzad danzad malditos
desde Missouri hasta Illinois
desde Memphis a Wisconsin
Fried Chicken Kentucky”

Se acabó el blues
y el Pop-Rock-Jazz
y el Country-Soul
Y el Rap-Hip- hop
no hay otro ritmo mas vacilón
que la colilla con su canción.

Cuando estallaron los mil megatones de microplutoniobiofilizado
que había enterrado bajo Colorado
retumbó todo bajo sus pies.

Y la pobre falla de San Andrés,
se que quedo puesta toda del revés
y hubo maremotos con muchos ciclones
y algunos volcanes llenos de tornados.
Y luego vino el gran terremoto
de mas de 10 en la escala de Richter
súmale esto, a que al mismo tiempo
explotaba un barco lleno de misiles.

Y qué coño hacían tantos misiles
apuntando a objetivos civiles
rumbo a Detroit y a Nueva Jersey
van diez misiles surcando los aires.

¡Welkome to UnitedStatesofAmerica!…
Santa Bárbara bendita
protege a esta pobre colillita…
¡Que estoy que echo humo!

Sta. Bárbara baila que baila
de su mirada tan inmaculada
lanzaba rayos, lanzaba truenos
sobre la tierra norteamericana.
Era todo como Disneylandia
mucha fantasía muy bien animada
cuándo mas arriba se sube en la cima
mas duro seguro será la caída.

Porque luego vinieron las plagas
salieron las ratas buscando carne humana
y la lluvia ácida arrasaba
Wisconsin y Cincinnati
toda Minneapolis e Indianápolis.

A que no saben dónde estaba escondido
el famosísimo botón rojo
estaba sumergido muy bien protegido
bajo del lago de Michigan.

Solo tenia que haber explotado
en caso que el país hubiera sido atacado
pero hubo un fallo, el botón se apretó
y el holocausto se desencadeno.
Adiós Chicago, adiós Detroit
adiós Boston, adiós cowboy’s
se nos quema la gran Babylón
la colilla por fin llegaba a New York.

Entró en Manhattan
a la gran manzana
me la como asada, me la como guisada
y es que la colilla era muy sibarita
una gran amante de la buena cocina.

Y es que la colilla ya no sabia
si estaba huyendo de la policía
o simplemente se divertía
pero ella seguía, seguía, seguía

De la costa Este a la costa Oeste
el gran Imperio se fue al garete.
y con lo que quede
no podrá identificarse
ni con las pruebas del ADN.

Podría daros muchos mas detalles
Pero ya nadie cubría el desastre...






Monday, November 17, 2008

el amigo Vicente Muñoz Álvarez


Vicente me manda un mail, que paso a transcribir:


Estimados amigos/as: Esta semana podréis encontrarme leyendo poemas en León dentro de los actos colectivos:


Cuatro Cuartetos: Cuarteto de Otoño. Jueves, 20-11-2008.



Acercando Orillas: Literatura sin fronteras. Viernes, 21-11-2008.


Y ni que decir tiene que me encantaría encontraros allí y charlar después un rato.

Salud & Poesía.

Vicente Muñoz Álvarez


Salud y Pura Vida, amigo, como tú bien sueles decir... y mis mejores deseos.

ray lowry is dead




tomado de:








Diseñador, ilustrador y sobre todo uno de los más grandes del humor gráfico británico, el nombre de Ray Lowry ha quedado fijado en la legendaria portada de un disco, London Calling, que concibió para arropar el tercer álbum de la banda The Clash. Su figura trasciende, sin embargo, esa mera etiqueta, tal como han recordado a raíz de su muerte prematura los muchos admiradores del espíritu ácido y anarquista que impregnaba sus tiras, publicadas en un ramillete de revistas, diarios y fanzines. Lowry fallecía el pasado 15 de octubre, a causa de una hemorragia, cuando contaba 64 años.
Hijo de la clase obrera de Manchester, un entorno deprimido que, según sus palabras, "afiló mi sensibilidad frente a los elementos más siniestros de la vida", Lowry inició su carrera como ilustrador en varias agencias publicitarias. Las tiras que dibujaba en su tiempo libre pronto tuvieron acogida en la emergente prensa underground. Aquellas colaboraciones en Oz e Internacional Times dieron paso a un espacio semanal en New Musical Express, cuyo título (Only Rock'n'Roll) recogía su tremenda pasión por la música. El trabajo de Lowry anticipaba el clima de descontento y de rebelión que dominaría a principios de los ochenta, cuando Margaret Thatcher pasaría a convertirse en uno de sus filones creativos.
Conoció a los miembros de The Clash como teloneros de los Sex Pistols en su Anarchy Tour (1976), y tres años más tarde les acompañaba ya como protagonistas de su propia gira por Estados Unidos. Allí nació su diseño gráfico más famoso, que en realidad no se apoya en una imagen realizada por él mismo. La fotógrafa Pennie Smith tomó una instantánea del bajista de The Clash, Paul Simonon, golpeando su instrumento contra el suelo en el Palladium de Nueva York. La autora quiso descartar la foto por considerarla demasiado granulosa, pero Lowry, inspirándose en la carátula del álbum debut de Elvis Presley, la eligió para la portada del nuevo disco de la banda, en la que insertó el título con las letras en verde y rosa. London Calling figura en el número ocho de la lista elaborada por la revista Rolling Stone sobre los mejores álbumes de la historia.
Tras su etapa más comercial de los ochenta, en la que trabajó para un sinfín de revistas y periódicos, su interés se volcó en la pintura, que no abandonó en sus últimos años a pesar de su precaria salud. Publicó cuatro colecciones de dibujos e ilustraciones, objeto de la avidez de seguidores y coleccionistas, algunos tan célebres como la cantante Patti Smith o el artista Damien Hirtst. El mismo día de la muerte de Ray Lowry, el músico Noel Gallagher aprovechaba un concierto de los Oasis para dedicar una canción a su paisano, "el artista más grande que ha dado Manchester".




ver:


Sunday, November 16, 2008

Cosmikrobiosis




Contacto: Ian Madariaga

http://cosmikrobiosis.com/




cosmikrobiosis

Microscópicos universos fractales conforman el tejido del Cosmos. Escalafones opuestos de una sola esencia. Vida-muerte, amor-odio, dolor-placer, sustancia. Cosmikrobiosis se sitúa en la vorágine del delirio, invocando al despertar desde la línea divisoria que conecta sobriedad y locura. Sueño. Viaje sensorial o mero espectáculo, juicio o juguete, según el grado de implicación de quien se aventure a adentrarse en sus fauces.
Música, performance, audiovisuales, estímulos táctiles, olores y sabores nos zambullen en el teatro de la vida, donde todos creamos el mundo al despojarnos de la máscara social que nos enjaula en la repetición de patrones aprendidos.
Eyaculación de la mente en su fornicio con el corazón. Al otro lado de la puerta de acceso, la demencia rompe los esquemas y nos propulsa a la muerte, al súbito, tras el cual sólo existe el silencio que precede a la unión con el todo, para renacer con luminosidad lejos de culpas y penitencias impuestas por la razón. Metamorfosis cósmica, punto de fuga.
¿Superaremos el miedo a transformarnos en cosmikrobios?


Microscopic fractal universes shape the fabric of the Cosmos. Opposite scales of an only essence. Life-death, love-hatred, pain-pleasure, substance. Cosmikrobiosis places itself in the maelstrom of delirium, invoking the awakening from the dividing line that connects sobriety and madness. Dream. Sensory trip or mere spectacle, judgement or toy, depending on the degree of implication of those who dare entering its jaws.
Music, performance, visuals, tactile stimulation, smells and tastes plunge us in the theatre of life, where everyone create the world by stripping the social mask that cages us in the repetition of learned patterns.
Ejaculation of the mind in its fornication with the heart. At the other side of the access door, madness breaks our schemes and propels us to death, after which only exists silence preceding the union with everything, to be reborn with luminosity far from sins and penances imposed by the reason. Cosmic metamorphosis , vanishing point.
Will we overcome the fear of turning into cosmikrobes?


Próximas etapas / Next stages:
FAIM (21-24 nov. 2008)

Wednesday, November 12, 2008

Festival Internacional Filmets de Badalona




Tomado de:






Festival Internacional Filmets Badalona proyectará más de 200 cortometrajes
Más de 200 cortometrajes de 55 países competirán en la Sección Oficial del XXXIV Festival Internacional Filmets de Badalona, que se celebrará del 14 al 22 de noviembre en el Teatre Zorrilla.




El concejal de Cultura de Badalona, Jaume Vives, ha explicado hoy que los trabajos, programados en 20 sesiones temáticas, han sido elegidos entre un total de 1.320 cortometrajes inscritos.
El Jurado Oficial Internacional, presidido por el director y guionista Francesc Bellmunt e integrado por Sílvia Pons Pinac, Juan José Díaz Cantero, Diane Malherbe y Ljuda Orosz, otorgará las Venus de Badalona a los mejores trabajos de ficción, animación, documental y experimental, entre otras muchas categorías.
Entre las películas que se podrán ver en esta edición del festival destacan por su palmarés 'Auf der Strecke', que fue galardonada con el Grand Prix en el Festival Internacional de Cortometrajes Clermont-Ferrand 2008; el corto español 'Alumbramiento', mejor cortometraje europeo en la Muestra de Venecia 2007 o 'Le Mozart des Pickpockets', mejor corto en los César 2008 y ganadora del Oscar a la mejor ficción, explica Argelich.También participarán cortometrajes de primeros premios en los principales festivales internacionales y cortometrajes nominados en los premios Goya.
'El objetivo principal es la calidad y hay cortos de reconocida solvencia', asegura el director de Filmets.
Entre las actividades se encuentra también la II Muestra de Festivales de Cine o las sesiones de cine histórico, y en la sesión Cine, Música y Gastronomía, Polonia será el país invitado.Entre las novedades del festival figura la celebración del I Taller de guiones cinematográficos y, por primera vez en Cataluña, según Argelich, tendrá lugar una mesa redonda sobre la distribución del cortometraje en Europa en la que participarán profesionales del sector.'La idea es dar a conocer a los nuevos realizadores que hay unas vías en Europa, que en España aún existen, para poder distribuir sus cortos de una manera más fácil. No sólo los pueden vender para la televisión, sino también para Internet, telefonía móvil...', asegura Agustí Argelich.
Otras secciones nuevas de Filmets son 'Argentina Vive!', en la que se proyectarán cinco cortometrajes de la Universidad del Cine de Buenos Aires, programadas en la sección oficial del festival; y el espacio Por la Convivencia, en el que se podrán ver trabajos de ficción sobre la inmigración y la integración.
Filmets acabará el próximo día 22 de noviembre con la Noche de las Venus en el Teatro Zorrilla y la proyección de algunos de los cortos ganadores y la entrega de los galardones.

Tuesday, November 11, 2008

Alma Sucia, de Vara... en Filmets 2008




Sí, amiguitos y amiguitas... ya se está acabando mi 43 cumpleaños y recibo la noticia de que "Alma Sucia" ha sido seleccionada para Filmets 2008. Una buena noticia para acabar el día, sin duda.
Aquí os dejo el programa del festival.
Un beso y un abrazo mejicano,
Vara
(pág. 170)

Monday, November 10, 2008

He empezado una novela...


He empezado a escribir una puta novela... hace tiempo que no escribía prosa... he vuelto a trabajar en la construcción por el puto dinero y por la necesidad de sobrevivir... el "arte" no dá para más... sólo para sentirme infinitamente libre...


(un día comentaré mi diario laboral en el infierno... una obra muy famosa de Barcelona... he hecho fotos para dar y regalar... en plena crisis, en pleno timo mediático, en plena mierda de sociedad... pero lo dicho, esta será otra historia...)


Ahora lo de la novela que he empezado a escribir, que surge de la idea de un corto o de la necesidad de sacar una historia que llevo dentro...


ahí va parte del primer capítulo...


La femme vudú.
Novela by Vara



1
Cementerio

Era un día cualquiera, como tantos otros. Había elegido una ropa informal, al azar. Sin ningún tipo de ilusión. Últimamente no tenía ilusión por nada. Últimamente no tenía ilusión por nadie. Vestía de negro por indiferencia, por no complicarse con colores que, en ocasiones, la irritaban. Odiaba las asociaciones de colores y personalidad. Odiaba la idea de que por ponerte un determinado pantalón de un color determinado ese día te ibas a sentir de una determinada forma. Odiaba a la gente que sabía de todo. Odiaba a la gente que decía cómo debías sentir, cómo debías actuar.
Déborah odiaba a sus padres. Ese es el pensamiento que estaba presente con más claridad en su cerebro. Y hoy no se había drogado. Al menos, todavía.
Llevaba la cámara fotográfica consigo y eso no era casual. Era lo único en su vida que no dejaba al azar. Era lo único que la motivaba. Eso y follar. Follar indiscriminadamente con todo tipo de hombres elegidos al azar en lugares también escogidos al azar. El juego de la “guía del ocio” y sus páginas de bares nocturnos se estaba haciendo habitual en su vida. En sus noches. Follar sin amar. Follar salvaje. Como animales. Últimamente se sentía animal. Animal depredador. Ella se veía a sí misma como una depredadora, sin afectos, sin sentimientos, sin idea de compartir emociones, sólo con la obsesión del propio disfrute, del egoísmo carnal. Déborah sentía que últimamente estaba cambiando y el problema era que no sabía hacia dónde se dirigía. De hecho, esa idea tampoco parecía importarle. Se dejaba ir y ya está. Se dejaba ir. Cómo las ramas de los cipreses del cementerio mecidas por un viento fuerte de mediodía.
Odiaba el sol, pero estaba allí. Bajo él. Vestida de negro, con la cámara fotográfica en las manos. Hoy no se había puesto ropa interior. Odiaba ponérsela. Odiaba lavarla. Odiaba que se la quitaran. Los hombres. Ellos. El sexo fuerte. Los hijos de la gran Puta.
Hoy era un buen día para sacar fotografías de nichos. Al azar, como siempre. Como venía haciendo desde los últimos dos meses. Desde que empezó con el proyecto del libro sobre la muerte. Otro proyecto de mierda. Otro encargo, otro trabajo por dinero. Una puñetera mierda. A ella le gustaban sus fotos y no quería compartirlas. Pero, sabía, en el fondo, que no tenía otras posibilidades de ganar dinero. Y, desde luego, -aunque pudiera hacerlo-, lo de cobrar por follar no pensaba explotarlo. El dinero lo pudría todo. Lo pervertía todo deformándolo. El dinero la asqueaba, pero se sentía bien con él en los bolsillos. Con el dinero atraía a los tíos, los llevaba a su casa y, en ocasiones, les sacaba fotos con su cámara arranca almas. Con su arma de poder absoluto. Bajo el objetivo lo que ella quería poseer. Y al disparar lo poseía. En verdad lo hacía.
La fotografía era su vida, pero su vida se había torcido. Se había metido por una carretera secundaria que no salía en ningún mapa. Una carretera con destino a ninguna parte o a algún tipo de infierno no explicado en ninguna biblia humana. Pero, lo más curioso de todo, era que a ella le gustaba esa sensación de conducir intuitivamente, casi a ciegas. De conducir por carreteras oscuras y de curvas interminables. Pensaba que, quizá, era una manera de encontrarse a sí misma y de escapar, de una vez por todas, de las lagunas que últimamente la atrapaban cada noche. Cuando el hombre de turno se iba y se quedaba sola en su cama-nicho. En su mausoleo de soledad. Ahí se agrietaba algo en su interior y nacía una espesa sensación de zozobra que sólo podía mitigar a golpe de valium. Valium como ángel de la guarda. Como salvavidas. Era una puta drogadicta de calmantes, de estimulantes. De subidas y de bajadas. Era una yonki de dolor ajeno. Disfrutando del de los demás, los hombres que elegía al azar, escapaba del suyo propio. Dolor.
Sus padres le habían hecho daño. Eso lo tenía claro.
Continuará o tal vez no...

Sunday, November 09, 2008

Presas







Javier Corcobado


“El amor come directamente del ojo de tu culo y bebe los restos de los vasos que van dejando todos los enfermos por la historia. El amor camina como el ser humano que te dio la peor paliza, aunque no tenga piernas sino alones de cuervo”


–Javier Corcobado–


tomado de:







MAXI DE LA PEÑA SANTANDER




La XIX Muestra Internacional Caja Cantabria de Teatro Contemporáneo, una apuesta por montajes y creadores fuera de los circuitos más comerciales y afrontada con la organización conjunta de la Obra Social de la Caja y el Aula de Teatro de la Universidad de Cantabria arranca el próximo jueves con la obra 'Agrio beso'. Esta propuesta fundirá música y teatro sobre el escenario de Tantín con el veterano actor y director de escena Juan Navarro y el músico Javier Corcobado. El suicidio, a través de la ironía, el humor, entre el rock maldito y el teatro, se aborda en una obra singular que rinde homenaje a quienes mueren antes de tiempo.
Uno de sus dos protagonistas, el músico Javier Corcobado nació en Frankfurt (Alemania) en 1963, hijo de emigrantes madrileños. A los dos años su familia se mudó de nuevo a Madrid. Poeta y músico de la desesperación y el desgarro, Corcobado ha sido considerado por la crítica durante años como el príncipe del underground nacional. Ha sido uno de los artífices de buena parte de los grupos más avanzados y arriesgados de la música española de los ochenta: 429 Engaños, Mar Otra Vez y Demonios Tus Ojos. Es a partir de 1989 cuando comienza su carrera en solitario con el disco 'Agrio Beso', creando poco después su propia banda: Corcobado y los Chatarreros de Sangre y Cielo. Su antología poética 'Yo quisiera ser un perro' acaba de ser publicada recientemente.
-El concepto de vanguardia está cada vez más adulterado. ¿Cuál es su visión cómo músico y escritor?
-La vanguardia es sinónimo de ansiedad; es llegar cinco minutos antes a algo. Creo el concepto de vanguardia es no poder manejar bien la paciencia.
-¿Ofrece un discurso meditadamente caótico y vehemente en su obra musical?
-Mis intenciones musicales son vicios que tienen que ver con el ruido y la disonancia, pero también tengo una vertiente de cantante romántico. Estas formas estéticas se complementan cuando se juntan las dos. Con la violencia sonora sangra la hierba y con la melodía se forma una capa de ternura que es necesaria.
-A usted o se le odia o se le ama. ¿Pasar inadvertido es la muerte del artista?
-A un artista le puede llegar a suceder como a un peatón, a un ciudadano de a pie, que puede pasar inadvertido por la calle.¡Eso es fantástico! Si quiero podría llegar a ser como invisible. Pero ocurre que los artistas, que somos los que generamos una obra, queremos que nos aplaudan. Eso ocurre con cualquiera que suba a un escenario.
-¿Cuál es el estado de salud de su ego?
-Lo trato de exorcizar en el escenario. Es aconsejable una mesura entre el ego y la euforia.
-En sus comienzos, a mediados de la década de los 80, formó parte de bandas como 429 engaños que lo asociaron a los grupos de ruido.
-Nos llamaron desde free ruido a jazz ruido. En los medios de comunicación se buscan etiquetas para que se entiendan las cosas. 429 engaños era un grupo muy libre y escucharse los unos con los otros era muy difícil. Yo componía todas las canciones. Utilizábamos riffs desarmonizados, ruidistas, con una base de bajo, batería y sintetizador. Luego fundé Mar otra vez que tenía un ingrediente de rabia, más próximo al rock and roll.
-¿Por dónde iban sus influencias primigenias?
-Estaba influido por el movimiento 'no wave' de grupos neoyorquinos como Contortions o los ingleses Pop Group. La canción melódica está muy presente en mi trabajo. Últimamente me ha marcado mucho 'Carioca' de Fred Astaire.
-Curiosamente su primer disco firmado en solitario llevaba el título de 'Agrio beso', la obra de teatro que le trae a Santander.
-Antes grabé con Demonios tus ojos. Lo que en principio iba a ser mi primer trabajo en solitario se convirtió en un disco de grupo, pero sabíamos que tenía una fecha de caducidad. Juan Navarro y yo nos conocimos en aquella época y entre 1990 y 1991 nos mudamos a Berlín donde hicimos un grupo con tres guitarras y una batería, de onda 'noise rock'. Desde entonces viene nuestro contacto. El decidió poner el título a mi primer CD, 'Agrio beso' y así quedó.
-Acaba de publicar su antología poética 'Yo quisiera ser un perro'. ¿Cómo catalogaría su faceta como escritor?
-La poesía es imposible de catalogar, al menos no se debería. Para mí es fundamental callar y mantener un silencio respetuoso cuando se recita un poema. Personalmente es un acto fisiológico porque todos los días tengo la necesidad de escribir uno, cuatro o seis poesías. Aunque también reconozco que hay mucho fraude en la literatura, supongo que como en otras disciplinas artísticas. La recopilación consta de mis poemarios 'Chatarra de sangre y cielo', 'El sudor de la pistola 13', 'Perpetuo viaje sin hogar', escritos en México, 'Edad Sol', que fueron perdidos por la editorial, y 'Poemas de Almería'.
-¿Cómo define su necesidad fisiológica, casi enfermiza, de escribir poesía?
-Como una especie de tara. La he amamantado toda mi vida y no sería lo que soy sin la poesía. Influyen de una manera directa y frontal en mi música.
-¿Qué empatía tiene con músicos estrechamente vinculados a la poesía como Jim Morrison, Lou Reed, Pattie Smith o Bob Dylan?
-Con Jim Morrison, toda, ya que los Doors ha sido uno de mis grupos favoritos. Respecto a Lou Reed, me identifico más con su etapa en The Velvet Underground, por las melodías y el ruido. Con Pattie Smith, sólo me gusta alguna canción suelta, y con Dylan, nada, salvo 'Hurricane'.
-¿Qué le llevó a vivir a México?
-Llevo yendo a México desde 1992. Me fascina la capital, DF. Acabo de volver de allí y de grabar durante dos meses mi nuevo disco que se llamará 'Nadie' y se editará en el mes de enero de 2009. Durante este último periodo compaginé el estudio de grabación con cuatro conciertos que estuvieron muy bien.
-¿Se considera un músico alternativo? ¿A su edad cree en esas etiquetas esnobistas?
-¿Alternativo? Yo soy un cantante romántico. Desde pequeño adoro a los 'crooners' de toda la vida como Fred Astaire, Matt Monro, Frank Sinatra, Raphael, Nino Bravo.
-¿Regalando títulos a la entrevista? Le cambio el argumento. Hábleme de la idea conceptual de obra de teatro 'Agrio beso' y de su rol en el entramado escénico.
-Creo que Juan Navarro es la persona más indicada para hablar de ello. Él ha creado un pequeño universo, microscópico, sobre el medicamento y la libertad del suicidio. Hay momentos intensos musicales y visuales. Me parece una comedia fabulosa y estoy muy implicado en ella porque me ha hecho hablar en escena y canto canciones antiguas mías.

Homo Sampler


FNAC TRIANGLE, MARTES 11, 19.30h

Presentación del libro con sesión de videoyókey, o como se escriba:spoken güord + youtube extravaganza + risillas + chundachunda del bueno.

Hale,

Eloy

Lydia Lunch


La musa 'no wave', residente en Barcelona, brindó un politizado recital de 'spoken word' en Heliogàbal


Tomado de:



Lydia Lunch, verbo cargado de metralla

JORDI BIANCIOTTO
Emparedada por el día de Todos los Santos y la jornada electoral estadounidense, la destemplada noche del domingo era ideal para que Lydia Lunch sacase a pasear sus fantasmas por el escenario del Heliogàbal, en Gràcia. Su recital de spoken word, titulado The night after the day of the dead, se ocupó más de los vivos que de los difuntos, vertió cantidades generosas de sangre, sexo y vudú, y culminó con una ráfaga de metralla verbal politizada, excitada ante la cercanía del duelo McCain-Obama.Lunch lleva cuatro años viviendo en Barcelona (decidió quedarse tras la segunda victoria de Bush), y Heliogàbal es uno de sus refugios. Es curioso que haya acabado reencontrándose con Mark Cunningham, otro veterano de la no wave neoyorquina de los años 70 reconvertido en barcelonés. Entonces, ella era integrante de Teenage Jesus & The Jerks, y él, de Mars. El domingo, ambos se cruzaron miradas: ella, desde el escenario; él, entre el público, con cara de fascinación ante la potencia escénica de su correligionaria.Lunch fue guerrillera de honor de aquella escena experimental, además de cómplice de Sonic Youth y Nick Cave. Hace tiempo que acotó su campo de acción a la palabra, tanto en un formato editorial (su novela Paradoxia, por cierto, ha sido reeditada en castellano) como en versión arrojadiza, en busca del cuerpo a cuerpo. Cultiva como pocos el arte de la acción directa en bruto, sin mediadores, con la música reducida a un fondo desdibujado, con forma electrónica o de mantra místico.MUJER ESPECTÁCULO Lunch recitó una selección de textos que mantuvieron a la sala en vilo, en particular a quienes pudieron descifrar algunas claves de su exaltado discurso en inglés, aunque la sola presencia del personaje y su expresividad eran un espectáculo. Sus palabras describieron tabúes y anhelaron placebos (drogas, sexo) con los que dialogar con la realidad (o huir de ella).En sus textos traspasó la línea entre verdad y mentira, compañía y soledad, conciencia e inconciencia, cuestionando, con expresiones gruesas, el orden del pensamiento occidental. Se encendió cuando aludió a la "guerra santa" y las ciudades mártir ("Islamabad, Darfur, Mogadiscio"). Evocó a los "luchadores de la libertad" y a los asesinos de Allende, Lorca y Pasolini, y riñó a los barceloneses por ser "tan negativos" pese las bondades naturales de esta ciudad. Nadie se atrevió a decir ni mu.


+ Un poema de Lydia Lunch



Por supuesto que deseo

ser la puta más perezosa del burdel

con las piernas abiertas

la cabeza reclinada hacia un lado

un lucky strike colgando

de mis labios escarlata manchados de polla

la mirada en el despertador

cuya palpitación sonámbula

me recuerda con cada latido

que mi pulso se ha relentizado

hasta ser una marcha fúnebre

cuyo cortejo (fúnebre ) será

como una samba larga como un siglo

plagada con los cadáveres esparcidos

de cientos de soldados muertos

cuya artillería pesada ha manchado

mi campo de batalla

con ojos cargados de morfina

cocaína MDMA o locura

mi cabeza emponzoñada

por innumerables contaminantes

en cuya dieta me he agasajado durante decadas

como homenaje a mi propia

supervivencia del mas enfermo.


Traducción :Marc Viaplana

Thursday, October 30, 2008

El demonio te coma las orejas, por Barrueco (Prólogo)


PRÓLOGO
UNA INMERSIÓN EN EL ABISMO
La lectura de los poemas de David González puede
cambiarnos la vida como lectores y como personas.
Trataré de explicar esta rotunda afirmación.
Como personas, porque su solidaridad con las injusticias
del mundo se contagia. Uno se conciencia de que,
aunque el planeta esté en las últimas y no podamos hacer
nada por remediarlo, al menos nos queda el consuelo de
echar una mano a los vencidos, a los poetas que empiezan,
a los pobres que reclaman una moneda, a los condenados
y a los que no tienen otra cosa salvo miseria y
palabras.
Como lectores, porque uno suele descubrir sus poemas
y relatos en etapas en las que ya no creía en la lírica
actual. En tiempos en los que uno pensaba que los poe-
marios no decían nada, que los versos se dedicaban a
recrear las flores y los arroyos, a cantar al amor y a adormecernos,
entonces aparecen David González y quienes
practican un tipo de poesía que recrea la vida, que narra
historias, que va al grano, que se nutre de la realidad, que
nos golpea y nos deja temblando, como si el autor nos
hubiera dado un puñetazo con un guante forrado de
rosas.
Mi experiencia fue exactamente así. Hubo una época
en la que ya no leía poemarios, en que estaba convirtiéndome
en esa clase de lector medio que cree que la poesía
contemporánea obedece a dos dictados: es aburrida y es
ininteligible. Y entonces descubrí a David González y dos
de sus primeros poemarios, retirados de las librerías pero
disponibles durante un tiempo en la red: Sparrings y el
que nos ocupa, El demonio te coma las orejas. De la pantalla
saltaron al papel gracias a una vieja impresora, y de
ahí pasaron de mano en mano entre mis familiares, que
no son lectores compulsivos pero se entusiasmaron devorando
sus versos.
«Es que a mí la poesía…», suele responder la gente
cuando se le recomienda un poemario. «Es que no la
entiendo, y además me aburre». El cometido de los poetas
del pelaje de David González, un cometido muy loable,
es acercar la poesía al pueblo. Que los poemas no sólo
sean ámbito de académicos, profesores, ancianos y estudiosos,
sino que salgan a la calle:
que se impriman en las camisetas,
que los lean los estudiantes y los obreros,
que se los aprendan los borrachos y las niñas,
que los bloggers los copien y difundan en sus blogs,
que los presos se consuelen en la celda con sus palabras,
que se mantengan vivos y palpitantes en la memoria
del pueblo llano.
Del mismo modo que David González viene de una
tradición fundamentalmente norteamericana (pero que
atiende también a unos pocos poetas rusos, franceses,
polacos y españoles), la lectura de sus poemas nos conduce
a leer a otros autores. Sobre todo poetas españoles con
los que David comparte, más o menos, filiación poética y
contundencia en la propuesta, y que no vamos a citar
aquí para no meternos en arenas movedizas por si se nos
olvida algún nombre.
Pocos son los escritores actuales que gozan del prestigio
de David González. Porque es un prestigio curioso:
los académicos y los recaderos de los suplementos culturales
le «niegan el pan y la sal», como él denuncia a menudo,
pero algunos estudiosos respetan su nombre y su obra
y no le han faltado ensayos, reseñas y críticas favorables
que escapan de los márgenes de lo políticamente correcto.
Eso, por un lado. Por el otro, con internet y la apertura
de las bitácoras ha mutado la difusión, se han
ampliado las comunicaciones y los poemas de DG aparecen
en numerosas páginas, en cientos de blogs en los que sus
administradores cuelgan sus poemas y los analizan,
hablan de sus libros y los respetan, difunden su mensaje
y su biografía, por mucho que les pese a esos académicos,
recaderos y chicos respetables que esconden los libros de
David bajo la alfombra, para que no molesten y no ensucien
sus mentes tan limpias y políticamente correctas. La
atracción por su obra, sobre todo de mano en mano y en
la red, es imparable entre un montón de lectores, incluso
al otro lado del charco, incluso en las celdas de cualquier
cárcel donde malvivan hispanos.
Leyendo la obra de su autor en orden cronológico llegamos
a la conclusión de su madurez como persona (el
poeta ya estaba maduro, al menos, desde la aparición en
1997 de este El demonio te coma las orejas). Es el trayecto
de un hombre que empieza dando palos al personal,
como habíamos visto en las películas de El Vaquilla,
Perros callejeros y El pico, que termina condenado a presidio,
que descubre la poesía, que se forja como lector, que
sale de la cárcel queriendo ser poeta y un tipo nuevo, que
trabaja en una fábrica, que recibe el diagnóstico terrible
de su enfermedad (diabetes), que se mete de lleno desde
entonces en la literatura y la poesía, dándolo todo por
ambos, con el cuchillo en los dientes y el corazón en vilo,
que comienza a viajar y a interesarse por otros temas, no
solamente carcelarios o propios del lumpen: el amor, la
convivencia, el sacrificio, la familia, el alma de las ciudades…
Esa obra, al igual que la persona que la escribió, evo-
luciona en cada libro. Pero el germen está aquí, en este
título. El origen empieza en su formación como poeta, y
eso arranca entre los muros de la cárcel, donde su autor
observa el universo que le rodea de otra manera y con
otros ojos. La semilla está en este libro mítico: El demonio
te coma las orejas, ya que el propio autor no se muestra
demasiado satisfecho con su anterior poemario,
Nebraska no sirve para nada (1995).
La presente reedición logra que el libro regrese en
papel a los lectores que perseguíamos sus primeros poemas
en las antologías o en internet o que los imprimimos
entonces en un puñado de folios. Nos acerca un sueño:
tener en nuestra biblioteca la semilla, el origen, los poemas
de la cárcel que han hecho de David quien es.
Dado que el tiempo nos empuja a ver la vida de otra
manera, con una óptica distinta, su autor ha querido que
esto no sea una simple reedición, sino que haya textos
que no estaban en el original. Además, el orden de los
poemas goza de un cambio que, a mi parecer, le beneficia.
El demonio… ha mejorado: una tarea que parecía
imposible. David, muy influenciado en su obra por la
música y por unas cuantas películas, ha querido dejar
claro que este libro es ahora como un filme sobre un
hombre que da con sus huesos en la cárcel y sale vivo de
la experiencia, para contarlo y que nosotros suframos y
disfrutemos con él. Por eso, a la manera de un largometraje,
cada parte va encabezada con una cita de un músi-
co. Es la banda sonora de El demonio te coma las orejas. La
misma música que emplearía David si fuera el director de
un remake imposible de Los últimos golpes del Torete.
¿Cuál es esa banda sonora? La más adecuada en las prisiones
españolas, la que escuchan los presos de verdad (dejémonos
de eufemismos: ni a David ni a mí nos gustan, y
por eso huiremos aquí de palabras flojas y blandas y engañosas
como «internos», «centros penitenciarios» y demás
hojarasca).
La banda sonora incluye a Tony El Gitano, Camarón
de la Isla y Los Chichos, porque su música, sus letras,
suponen también un estilo de vida, una filosofía vital,
callejera, áspera, una filosofía que nace en el barro y sube
hasta nosotros mediante el lenguaje de la música, del flamenco,
de lo cañí.
En esta versión, la experiencia carcelaria queda estructurada
en tres partes muy distintas, con un planteamiento,
un nudo y un desenlace, a la manera de una novela o,
como señalábamos antes, de una película sobre un hombre
que camina por el filo de la navaja y acaba entre rejas
y sale convertido en otra persona:
Saliendo de naja,
resume, en dos poemas y un relato, los preámbulos a
la entrada en la cárcel. La huida, el momento en el que el
alter ego de David González da un golpe y trata de escapar
precipitadamente de la policía y de la justicia (de ahí
la expresión utilizada: «salir de naja»). Son los primeros
pasos, los que le llevan por el camino de la delincuencia
que desemboca en la prisión. Si estuviéramos en una película,
tal vez esta parte fuese el prólogo que precede a los
títulos de crédito.
El demonio te coma las orejas,
representa la vida carcelaria y es el corazón del libro,
su razón de ser. Engloba cinco cartas, numerosos poemas
y cuatro relatos. La mayoría de los poemas son suficientemente
conocidos y se han convertido en clásicos:
«Humillación», «La Maika», «Cerillas»…
Los cuatro relatos no estaban incluidos en la primera
edición de la obra, y su inclusión a posteriori juega a
favor del libro y está en sintonía con lo que David acostumbra
a hacer de un tiempo a esta parte: mezclar relatos
y poemas a la manera de los norteamericanos. Mediante
la prosa poética del autor, muy despojada de ornamentos
y directa al meollo de la cuestión, los relatos nos permiten
acomodarnos mejor a la experiencia carcelaria y también
a los restos del pasado, de aquello que recuerda el
protagonista respecto a su infancia y a su familia.
Pero son las cartas la mayor sorpresa del libro.
Durante su estancia en una de las prisiones, David se carteó
con otra reclusa. Su decisión de incluir sólo las misivas
que ella le escribe es notable y beneficiosa. De ese
modo no sólo sabemos lo que él pensaba y vivió y recuerda
y cómo se ve a sí mismo, sino que sabemos cómo le
veían otros. Qué inquietudes que no reveló en sus textos
tenía en aquel tiempo. Basándose en la correspondencia
enviada a aquella presa, y que según tengo entendido
obra en su poder, DG ha reconstruido de memoria y
mediante pistas e indicios las cartas (cinco cartas) que ella
le escribió y que él perdió en algún traslado. Nos dicen
tanto de él como sus poemas y relatos.
Pillar calle,
la tercera y última parte representa otra experiencia
que, en el fondo, no es menos dura que la estancia en presidio.
Supone salir al mundo y enfrentarse con los recuerdos
amargos, con el miedo a volver, con las pesadillas que
depara la noche, con los pasos perdidos e irrecuperables,
con las mujeres que a uno le abandonaron, con los amigos
que ya no están, con la visión que los demás tienen
de quien ha estado preso: un tío con tatuajes. Poemas y
algún relato en los que se explican algunas salidas de permiso,
las llamadas anónimas al teléfono familiar para
incordiar a su madre. Finalmente, la aceptación y el camino
hacia la supervivencia. Y comprender que estar dentro
o estar fuera no es tan diferente: en la calle no hay barrotes,
pero estamos atados por las normas de la sociedad y
sometidos a individuos y autoridades privados de alma y
compasión.
Hablemos del lenguaje que emplea en sus textos.
Una de las virtudes de la escritura de David es su
dominio de dos tipos de lenguaje:
un lenguaje culto,
en el que caben palabras y expresiones que un presidiario
medio no maneja, salvo que haya dedicado su
tiempo a leer mucho y a instruirse por su cuenta.
Encontramos frases y construcciones de alguien que se ha
formado culturalmente con eficacia:
«Mi navaja era natural de Albacete. Era una navaja bandolera,
hecha a mano, con un mango de alpaca y asta y una
hoja de acero inoxidable de unos treinta centímetros de longitud
o así (y no sé si me estaré quedando corto).»
Veamos otro ejemplo:
«Es por esa palabra. Atalaya. Le trae a la memoria vagos
recuerdos de hogueras, atalayeros, ballenas en la costa, fortificaciones
militares… Allí arriba, piensa, sólo hay maleza, oscuridad
y peligrosos y traicioneros acantilados, por los que ya se
había despeñado más de uno, y de dos también.»
Esa virtud no es ajena al uso de la metáfora:
«Mi navaja era una cuerda floja a la que se había subido
la mirada del viejo tesorero.»
Ni al conocimiento exhaustivo de las drogas, los fármacos
y otras sustancias, conocimiento que a veces nos
remite a algunos de los mejores párrafos de William S.
Burroughs:
(…) circulaban toda clase de pastillas, y las que más:
Tranxilium® 50, Valiumx® 50 y Halcion® 0,50; pero sobre
todo, y con diferencia: Rohipnol®, que se pronuncia reinol.
Había un boqueras que nos cambiaba tabletas de
Tranxilium® 50 por armas de fabricación casera.»
Sin olvidar la inclusión de citas y versos encontrados
en poemarios o novelas de otros autores, y que él utiliza
con maestría para sus propósitos, para expresar algo que
sabe que quizá no se pueda expresar mejor o de otra
manera.
un lenguaje callejero,
consistente en un dominio envidiable y abrumador de
expresiones propias de los prostíbulos, las cárceles, los
bares, las chabolas de gitanos, los mercados de los yonquis,
amén de las expresiones coloquiales y las tradicionales
que ha recibido por herencia familiar. La obra de
David González constituye, por sí sola, un rico diccionario
de palabras poco habituales en el «florido y correcto»
universo de la poesía de nuestros tiempos y de jerga que
no conocemos quienes no hemos vivido el ambiente marginal
ni estado en la cárcel (pero el autor se ocupa de aclararnos
el significado de las expresiones menos conocidas).
Veamos unas cuantas: canales, bolseras, bata, alares, calorros,
lima, callardó, estebellar, julai, maco, guindas, choros,
trena, lumiascas, macrós, manguis, pajilleros, pucabelas,
sirleros, santeros, trileros… Palabras y expresiones
con las que un lector goza por la riqueza que aportan y
porque su uso en estos poemas y relatos resulta necesario
para la comprensión del mundo en el que se ha movido
el autor.
Este doble manejo del lenguaje logra que cualquier
lector pueda degustar sus textos: a los críticos les gustará
el uso de expresiones tradicionales y de nombres de fármacos
y terminología legal; a los presos (me consta que
leen sus libros) les entusiasmará leer a quien sabe cómo
hablan, a quien conoce de sobra las palabras que utilizan
a diario; a los demás lectores les satisfará todo ese conjunto,
esa mezcla entre lo culto y lo barriobajero, lo exquisito
y lo coloquial, lo poético y lo vulgar, lo tradicional y lo
cotidiano.
El lector tiende a identificarse no estrictamente con lo
que David refleja y narra en sus historias de no ficción,
sino con ese clima cercano, ameno, cotidiano, habitado
por situaciones de la calle, o de la familia, o de conversaciones
de bar.
Leyendo su obra, nos sucede lo mismo que cuando
leemos a John Fante o a Charles Bukowski o a Raymond
Carver: aunque nos hablen de miseria, alcoholismo y fracaso,
o de cárceles y manicomios, nos sentimos próximos
a ellos, nos identificamos con sus derrotas, sentimos
como si un amigo íntimo nos hablara al oído o junto a la
barra de un garito. Esa es otra de las razones del éxito de
los poemarios de David, una de cuyas máximas es que la
verdadera literatura, o al menos la más expresiva, autén-
tica y explosiva, nace de lo vivido. Y si lo vivido constituye
una experiencia extrema, más contundente será el
resultado. Por eso admira los textos de muchos de esos
autores que las pasaron putas o se atrevieron a ser salvajes
y a unir vida y obra: Varlam Shalámov, Jack Kerouac,
John Fante, Arthur Rimbaud, Raúl Núñez, Charles
Bukowski, Neal Cassady, William S. Burroughs…
A todas estas cualidades hay que añadir su habilidad
para titular, ya sea los poemas y los relatos o los libros,
uniendo en una misma oración un significado profundo
y una expresión costumbrista, o un refrán o una frase
hecha que él utiliza de otro modo. Y no olvidemos la
explosión final de cada poema, donde siempre hay un
verso o dos que nos golpean en la boca del estómago.
Incluso aunque el poema incluya un poco de ternura (los
poemas sobre su madre y su novia, que podemos encontrar
en sus siguientes libros; o aquel en el que habla de su
abuela, en el presente poemario), al final siempre hay un
zarpazo, una hostia, un aviso de que, tras las flores y las
caricias, a menudo vienen los golpes. Porque eso, en definitiva,
es la vida y la biografía de cada uno: un orden aleatorio
en el que vamos encajando los besos y las balas, las
alegrías y las tristezas, los éxitos y las derrotas.
Cada poema, cada relato, cada libro de su autor es, en
suma, un reflejo del sabor agridulce de la vida.
Este libro de David González supone una inmersión
total en el abismo. El reflejo de cómo sobrevivir a una
experiencia extrema y sufrirla para aprender ciertas lecciones
sobre la gente y sobre uno mismo.
Este libro no podría haberlo escrito uno de esos académicos
o poetas de bien a quienes lo más grave que les
ha sucedido nunca es despeinarse durante una tormenta.
Este libro coloca un espejo en un apartado de la sociedad
(delitos, cárceles, reinserción) que la propia sociedad
procura esconder, alejar de sí, para que no le salpique la
sangre ni el barro. Pero David González está aquí para
hablar en voz alta, para allanar el camino, para limpiarse
por dentro, para acompañarnos al interior de la prisión,
de la pesadilla: «Pues déjalo todo a la entrada. / Luego no
digas que no te avisé. / Y ahora pasa la página y entra. /
Voy contigo.»
José Angel Barrueco,
Madrid, junio de 2008
José Angel Barrueco (Zamora, 1972) es licenciado en Ciencias de la
Información, escritor y periodista. Colabora como columnista en el diario La
Opinión de Zamora. Autor de varias novelas y volúmenes de cuentos, ha sido
incluido en diversas antologías de jóvenes autores, la más reciente de ellas
Resaca/Hankover. Homenaje a Charles Bukowski, Madrid, Caballo de Troya,
2008.