Sunday, November 30, 2008

Genesis P-Orridge




Genesis P-Orridge quería que su cuerpo y el de su mujer fueran idénticos. Para ello recurrieron a la cirugía plástica. La cosa no acabó bien. Vuelve a España el agitador rock más subversivo de los ochenta.
"PUEDES convertirte en lo que quieras". Esta sentencia parece sacada de un libro de autoayuda, pero si quien lo suelta es Genesis P-Orridge (Manchester, 1950) se torna inquietante. Al frente de Psychic TV (cuya nueva reencarnación, PTV3, visita España), es el agente contracultural más subversivo que ha dado el rock.
Leyenda viva del underground, su personaje se popularizó cuando, junto a su compañera, Lady Jaye, tomó la decisión de someter sus cuerpos a operaciones quirúrgicas para llegar, como meta final, a un mismo físico. Este proyecto de diseño corporal implicaba desdibujar las líneas entre los sexos hasta convertirlos en un nuevo género, al que llamaron pandroginia. "Hay que crear nuevos valores, nuevos géneros, hasta que lo material esté en sintonía con lo espiritual. Hay que investigar. Somos dueños de nuestra evolución. Que hagamos uso de ello o no entra dentro de nuestra responsabilidad. Me he puesto tetas, me he cambiado el rostro, y nunca he tenido miedo de seguir con el proceso. Tampoco lo tuvo Lady Jaye". Genesis habla en pasado. En octubre de 2007, la que fue su pareja durante 14 años, fallecía repentinamente de una dolencia cardiaca no diagnosticada. "Pero el proceso va a continuar. Cuando Lady Jaye falleció, mi cirujano me preguntó: '¿Qué vas a hacer? ¿El plan sigue en pie?'. Le dije que, ahora que no está ella, lo físico no era tan relevante. El proceso seguía en un plano espiritual".
Artista extremo en su arte y más que afable en el trato, representa una generación que creció obsesionada con los beat, con esa contracultura surgida a principios de los cincuenta y amparada en el LSD y la liberación sexual. Celebró su mayoría de edad ingresando en una comuna hippy. "Tuve que salir corriendo: te anulaban la personalidad". Una vez fuera, se preparó a conciencia para convertirse en el azote del arte. Su radical proyecto COUM Transmissions tuvo en tensa alerta a galerías y promotores. La cosa estalló en 1976, cuando el Instituto de Arte Contemporáneo de Londres recogió una de sus pornográficas performances ante un público compuesto en buena parte por prostitutas, yonquis y punkis. La ofensa llegó hasta el Parlamento inglés en un día en que Genesis P-Orridge y sus compinches fueron señalados como los "destructores de la civilización". Que más tarde, y ya como Throbbing Gristle, se uniformaran con vestimentas militares y utilizaran iconos nazis no ayudó. TVE también brindó su momento de gloria a Genesis P-Orridge. Fue el 16 de octubre de 1984, cuando apareció al frente de Psychic TV en el programa La edad de oro con un rotundo manifiesto contra la religión. El programa fue denunciado por blasfemia. Genesis lo recuerda y celebra con una sonora carcajada. "La religión sigue estando ahí, hace 20 años imponiendo unos valores represivos y ahora fomentando la paranoia entre las potencias mundiales. Una paranoia a la que no ayuda nada el auge de las comunicaciones virtuales. Al dominio de la televisión se ha unido el iPod, Internet, la pornografía en la Red...; vínculos comunicativos muy poco físicos y menos intelectuales".
A finales de los ochenta se agarró a la cultura del acid house y muchos de sus seguidores le dieron la espalda. Preferían al Genesis que un día se lanzó a una marmita de LSD que al que ahora experimentaba con éxtasis en las raves. El bajón fue de órdago. La solución: marcharse a un monasterio tibetano con sus dos hijas para domar su alma. "Fue increíble. Mi vida cambió en Nepal. Lady Jaye y yo teníamos la ilusión de volver y quedarnos".
Con 58 años, Genesis P-Orridge se reconoce más sereno que nunca. Y lo celebra con Mr. Alien Brain vs. The Skinwalkers, "el disco en el que más me he involucrado de toda mi carrera. Hace unos meses nos llamaron de la radio para hacer un show en directo en memoria de Lady Jaye. Me pregunté: ¿por qué no hacemos un disco celebrando su existencia? Nos tiramos mucho tiempo trabajando los arreglos y las texturas, intentando conseguir cierta magia en el ambiente. Es el disco más emotivo que he hecho nunca". Lo asegura el hombre de la dentadura de oro, otra demostración de que con tu cuerpo puedes hacer lo que quieras. Pero, claro, con dinero por delante. Seguro que ayudó el millón y medio de dólares que le sacó en 1998 al productor Rick Rubin cuando le denunció por las lesiones producidas al saltar por la ventana de su casa durante un incendio. El juez sentenció a favor de Genesis. Paradojas de la vida. 
















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