Sunday, August 24, 2008

Corcobado en Méjico.




¦ El músico nacido en Frankfurt causó euforia la noche del jueves en el teatro Metropólitan
Javier Corcobado, errante entre lo fino e indelicado de su lirismo
¦ Siempre intento conservar el espíritu de aprender e impregnar todo lo que hago de poesía, dijo
¦ Aislarme sirvió para mirar la vida con cariño, expresó al abordar su retiro de los escenarios
Jorge Caballero
Con Corcobado la euforia alcanzó un nivel de proporciones apocalípticas, como pocas veces se ha visto en el recinto del Centro Histórico La noche del jueves el músico/poeta Javier Corcobado ofreció en el teatro Metropólitan un memorable concierto armado con un arsenal iridiscente de lo más granado de su obra, así como con un manojo de nuevas coplas que vendrán contenidas en su próximo disco A nadie; una actuación para no olvidar, donde Javier Corcobado deambuló de la fineza a lo indelicado de su cabrona poesía musical, o sea, exactamente, su sello personal.Como telonero estuvo el grupo San Pascualito Rey, cuyos integrantes cumplieron cabalmente lo que debe ser un grupo abridor, potente e inverosímil sonido, buenos manejos instrumentales y juegos de luces. Inclusive, por momentos la euforia del público hizo pensar que el boleto se había pagado por ellos; certeza imaginaria, pues, a pesar del buen nivel mostrado, al pisar el escenario Javier Corcobado todos los asistentes se pararon para recibirlo y la euforia alcanzó un nivel de proporciones apocalípticas, como pocas veces se ha visto en el recinto del Centro Histórico.Antes del concierto, Javier Corcobado platicó con La Jornada, y adelantó: “El público que asista a este concierto explorará y experimentará determinadas sensaciones que no consiguen al escuchar a otros artistas, porque intentamos ser de verdad en el escenario y transmitir mucha rabia, mucha ternura, mucha fuerza e intensidad”. Y lo consiguió por mucho; además, habló de su deseo de abandonar la música, las causas que lo hicieron regresar, del papel preponderante del lenguaje en su obra y del público mexicano.Un poco de historiaJavier Corcobado nació en Frankfurt. Su trayectoria comenzó a principios de la década de los 80 a la cabeza de “grupos de ruido” (como él los define), como Cuatrocientosveintinueve Engaños, Mar Otra Vez y Demonios tus Ojos; a su vez, colaboró con artistas como Eva Liberten y La Caída de la Casa Usher, propuestas musicales vanguardistas en la época de la movida española; a partir de 1989 inicia su carrera como solista con su disco debut, Agrio beso, y ese mismo año edita también su primer poemario Chatarra de sangre y cielo. Carrera musico-poética que ha tenido algunos momentos de parálisis, pero se ha mantenido hasta el momento.Para comenzar, Corcobado abrió fuego al afirmar: “Casi siempre he usado el mismo lenguaje, pero de alguna manera intento aprender algo más de éste que me sirva para el concepto de canción, composición e interpretación; pero, con el afán de que se trate más de una evolución que sólo un cambio de lenguaje... en mi trabajo siempre reflexiono de manera inconsciente e intento conservar siempre el espíritu de aprender y no conformarme con lo que está hecho, sino intentar mejorarlo, y en el caso de la poesía, todo lo que hago intento impregnarlo de ella”.Acerca de cómo ha influido el público en España y México, el músico dijo: “En ambos países siento que el público mantiene cierta lealtad, muchos que se han ido ya no están en la sala de guerra; pero es curioso ver desde el escenario ciertas caras que siguen asistiendo a los conciertos durante muchos años, lo cual me llena de orgullo y satisfacción”.Prolongó esta respuesta, pero sobre su percepción de la música, dijo: “No puedo dar mi opinión de cómo veo el mundo musical en España y Latinoamérica, porque llevo unos seis años aislado de todo lo que ocurre en la escena musical actual... lo que sí puedo decir es que este aislamiento me ha servido para mirar dentro de mí, conseguir cierta serenidad, para generar ciertas obras y para mirar la vida con cariño”.Al reflexionar sobre su condición creativa y la edad, Corcobado dijo: “No hay edad para lo que hago; es decir, si alguien está dentro de determinado estilo musical se le acaba el tiempo. Muchas veces he intentado dejar el mundo de la música, pero hace poco tomé la decisión de no hacerlo, porque creo en lo que hago con mi banda, y la música que creamos no tiene edad, puede permanecer perfectamente durante muchos años”.Se le cuestionó sobre los argumentos que le sembraron la idea de abandonar la música, y respondió: “Diferentes circunstancias a lo largo del tiempo... creo que lo peor que le puede ocurrir a una persona es que se sienta inseguro de sí mismo, porque todo se va desvaneciendo alrededor... por ciertas circunstancias decidí dejar los escenarios y la grabación de discos, pero siempre volví; al cabo de un tiempo siempre he vuelto. Ya regresé y aquí me quedo hasta que el cuerpo, la mente y el espíritu aguanten”.El próximo 29 de agosto Javier Corcobado actuará en Guadalajara, para después regresar a la ciudad de México, el 30 de agosto, al Hard Rock Live, y cerrar su mini gira el 6 de septiembre en Puebla.



Nuevas tecnologías desculturizan


Corcobado tiene un gran legado musical. Foto: OEM
Alerta CorcobadoEl tejedor de sueños afirma que los conciertos en vivo son lo mejor, y que actuará en el Metropólitan

El Sol de Cuernavaca
18 de agosto de 2008
Ricardo HernándezMéxico, 17 ago (OEM-Informex).- Corcovado (sic), el músico de rock nacido en Frankfurt, Alemania, pero de raíces españolas, quien se presentará este 21 de agosto en el teatro Metropólitan, donde alternará con la banda mexicana San Pascualito Rey, señaló en exclusiva a EL SOL DE MEXICO que la utilización de las nuevas tecnologías musicales desculturizan especialmente a los jóvenes, que son los que más recurren a ellas, en especial al llamado MP3."Desde luego, esa opción es maravillosa y como herramienta es utilizada por muchos nuevos artistas que suben su música para ser difundida sin tener que recurrir a una transnacional para recibir el apoyo, pero también tiene sus aspectos negativos, como es la obsesión por almacenar la mayor cantidad de música y la gente que lo hace ya no se preocupa por la calidad y la cultura musical, sino más bien por lograr tener cuatro días de música, cuando muchas veces no saben ni lo que tienen grabado ni cómo se llaman las canciones ni los intérpretes", explicó el cantautor y guitarrista durante el receso de sus ensayos en un estudio de grabación en la colonia Condesa, previos a los conciertos que también lo llevarán el 29 de agosto a Guadalajara y el 6 de septiembre a Puebla, además de un acústico en esta capital con fecha por confirmar.Sentado en una sala de descanso y mientras disfrutaba de una cerveza y un cigarrillo, "El Duque del Ruido", como también es conocido, agregó que los avances en internet logran una difusión universal sin tener que recurrir a mediadores, pero consideró que no hay como un buen equipo de audio con altavoces para disfrutar de los sonidos y las letras."Si se puede escuchar un disco de vinil, es bueno; si es en casete, maravilloso; si se trata de un CD que sea en audio y que no esté comprimido, pero sin duda la mejor forma de escuchar música es acudiendo a los conciertos", expresó el músico de 45 años.Sobre su actuación del 21 de agosto en el Metropólitan, Corcobado comentó que se trata de un sueño cumplido, ya que conoce ese sitio únicamente a través de fotografías y está fascinado por actuar ahí.Cuestionado sobre si se considera un tejedor de sueños, como nombró a su grabación de hace un par de años, dijo sentirse más bien un aprendiz de tejedor de sueños, y exhortó a que la gente nunca deje de tener deseos y tratar de concretarlos."Cuando era niño siempre desee ser cantante y afortunadamente aún tengo fuerza para seguir haciendo shows intensos como espero que resulte el del próximo jueves, en el que estaré acompañado de los músicos españoles Salvador Soto en el bajo, Jesús Alonso en la batería y mi mujer Paula Grau en los sintetizadores. Además, en la guitarra estará el mexicano Edgar Torres, un viejo conocido que ha trabajado conmigo en otros proyectos", anunció el cantautor que viene de forma esporádica a nuestro país desde 1992, pero aseguró que ahora tiene la intención de venir más seguido, por lo que el año entrante tiene planeado realizar una extensa gira que lo lleve a recorrer las ciudades más importantes del país, incluyendo Querétaro, León, Tijuana y Monterrey.En cuanto al repertorio a incluir en sus próximas actuaciones, adelantó que los asistentes podrán escuchar algunas canciones de su nuevo disco que llevará por nombre A Nadie (que dará nombre a su próxima producción que aparecerá a mediados de enero del 2009, con el apoyo de la disquera independiente Intolerancia), así como otras de anteriores producciones, como será el caso de Dame un Beso de Cianuro. Además, entonará la letra de Carta al Cielo y La Magia Automática de tu voz.EL MUNDOSobre su actual visión del mundo, Corcobado afirmó que se vive una época de hipocresía en el comportamiento del ser humano, por lo que en sus canciones hace referencia a ese tipo de situaciones."Me gusta explorar el comportamiento de las personas entre sí. Advierto ahora mismo una falta de compasión y piedad, y visualizo que lo único que prima es el dinero y eso no cambia. Si pudiera hacer algo por este mundo, sería abolir la existencia del dinero. Creo que sería bueno, pero también es una utopía muy antigua porque el dinero es como una enfermedad y a la mayoría de la gente es lo que más le importa."A mí, la cuestión económica me importa mucho menos que lo artístico, pero sí requiero de ganancias que obtengo a través de mis conciertos para seguir en la lucha por la sobrevivencia", culminó convencido el músico que radica actualmente en Almería (una pequeña población al sur de Madrid), a donde espera regresar para seguir cumpliendo sus sueños musicales y de escritor, por lo que también ya prepara otra novela para dar seguimiento a sus publicaciones Tejedor de Sueños y El Amor no Está en el Tiempo.LA HISTORIA DE CORCOBADOJavier Corcobado comenzó a principios de la década de los 80 encabezando "grupos de ruido" como Cuatrocientos Veintinueve Engaños y Mar Otra Vez; a su vez, colaboró con artistas de espectáculos de vanguardia, Eva Liberten, La Caída de la Casa Usher, etcétera, justo en la época posmoderna de la llamada Movida Española.Con Mar Otra Vez grabó tres discos, entre 1985 y 1987; material que por ahora no han sido editado en CD (aunque ya se encuentra en tratos para hacerlo) y cuyas copias en vinilo actualmente se consiguen a muy alto precio. Hay incluso un EP de Mar Otra Vez al lado de Aviador Dro, de carácter sobriamente experimental, una pieza muy buscada por los coleccionistas.Mar Otra Vez fue uno de los grupos más arriesgados, crudos y estruendosos, en el sentido más controvertido del rock and roll, de mitad de los ochenta. Su influencia se dejó sentir hasta en la música electrónica e industrial que se programaba en las discotecas de aquellos momentos.Tras una traumática disolución de la banda, Javier intentó iniciar su carrera en solitario en 1988. El conato se materializó en un nuevo grupo de blues desgarrado y rabioso: Demonios tus Ojos, con el que grabó un solo disco homónimo y la agrupación, integrada por Javier Colis, Nacho Colis y Javier Almendral, duraría solamente un año. Hicieron conciertos de sonoridad extrema, irrepetibles e inolvidables, entre los que cabe destacar los compartidos con Sonic Youth en Barcelona y Madrid, y el de despedida de la banda en la sala madrileña Y'asta, iniciando así la faceta solista de Corcobado con el disco Agrio Beso, acompañado de Los Chatarreros de Sangre y Cielo.Pero será en 1991 cuando se involucre en cuerpo y alma en la creación de canciones dotadas de enorme belleza, estridencia y desesperación. La poesía se atornilla a las letras y la música.Curiosamente, en esta primera mitad de los años 90 hubo muchos grupos, unos consagrados y otros noveles, que se interesaron por las letras de Corcobado y pidieron su colaboración en este sentido: Esclarecidos, Enemigos, Gabinete Caligari, Clónicos, Nacho Laguna, Susana Cáncer, Zü, Suso Sáiz, Calamaro, entre otros.Fue también en esta década cuando publicó su segundo libro de poemas, El Sudor de la Pistola 13, y cuando aparecieron sus dos volúmenes de Boleros Enfermos de Amor, en los que interpretaba, a su manera, clásicos de Javier Solís, Olga Guillot y Armando Manzanero.Hacia la segunda mitad de los años 90, Corcobado vivió una interesante aventura con el emergente grupo asturiano Manta Ray. Inmediatamente después grabó su disco más desafortunado y desangelado: Corcobator, no carente, eso sí, de algunas sobrecogedoras canciones, como Dame un Beso de Cianuro.A partir de 1999, Javier abandona Madrid y se va a vivir a La Coruña con la intención de descansar, recuperarse y reflexionar. A finales de 2001 vuelve a cambiar de residencia y se instala en México, DF, donde comienza la composición de un nuevo LP, Fotografiando al Corazón, que vio la luz en España en el 2003, tras cuatro años de desaparición pública, tras lo que viaja a Almería y desde ese lugar mágico entre el desierto y el mar prosigue su prolífica trayectoria artística.


FUENTE: http://www.oem.com.mx/elsoldecuautla/notas/n816938.htm

1 comment:

Jose Imaginación said...

Muy bueno el músico corcobado. Si quieres conocer a un cantante nuevo te recomiendo www.juanlosada-cantante.blogspot.com
Conozco algo de astrologia: serpiente es un equivalente a escorpio en el zodiaco chino...Tienes que ser una persona muy mística y profundamente sexual. Seguro que nadie quiere ser enemigo tuyo.
Un saludo desde Valladolid.