Monday, July 21, 2008

Black Mass Films.




Mi amigo Carlos Gutierrez (antiguo compañero en noches de radio)... que añoranza de aquel "Atrocity Exhibition show" que hacía dentor de tu programa. Es un placer que sigas ahí y esta vez del lado de las producciones underground. Suerte y aquí estoy para lo que haga falta.

Friday, July 18, 2008

ángel petisme


Aquí nos recita un poema a 'Bin Laden'. Sólo faltan dos versos del final... así se compran el libro.

sor kampana

Sofía Castañón



Kutxi Romero: Marea.

kike babas y kike turrón : "king putreak"

Agustín Fernández Mallo

Acróbatas, poema de Vicente Muñoz Álvarez

Tripulantes, by Nacho Abad



Un documental sencillamente "genial".

Dalton Trompet (Nuria Mezquita) & Mr.Pastramy...Poema by Eva Vaz

Dalton Trompet recita un poema de eva vaz en la presentación del libro "La venganza del inca". Mr. Pastramy pone la músicaOcurrió en café Platea de Sevilla, (España), en enero de 2008web: www.cangrejopistolero.com

PUTAS ES POCO, Hernán Migoya.




y próximamente "Soy un Pelele" en el Festival de Sitges 2008.

Fóllame.


SE SUICIDA KAREN BACK BAJO LA SOMBRA DE LA LITERATURA KILLER.

“Luego Separó las piernas de Caperucita Roja y se ensañó con su vulva
Usando la batidora Moulinex (…) Esto es literatura. Literatura Caníbal”
Oriol Rossell

En la revista Factory nº 22 (Abril-Junio 99) Oriol Rossell escribió un artículo titulado: “Nueva literatura killer, la letra con sangre entra” . Habla de un tipo de literatura desarrollada por autores de entre 25 y 35 años, que se inspiran en la novela negra, la novela de terror, los relatos pornográficos y pulp y en autores como Bukowski, Ferdinand Cèline. JIm Thompson, Irving Welsh o James Ellroy.
Rossell habla de una suerte de brutal realism, “un realismo paroxístico, lindante con lo hiperbólico, marrullero y de malos modales”.
Cita, entre otros, a Carlos Chernov, Iceberg Slim, Aldo Nove, Poppy Z. Brite, Enrico Brizzi, Jane Owen, Isabella Santacroce y VIRGINIE DESPENTES. (Como dato anecdótico del artículo cabe reseñar que cuando Rossell habla de literatura killer en España cita a dos autores: David González y José Manuel Vara , dos escritores que casualmente aparecerán años después en la antología Hank Over).

Pero, básicamente, me gustaría incidir en la escritora Virginia Despentes, que ha sido definida por la crítica francesa como “la hermana pequeña de Charles Bukowski y James Ellroy”. Ella escribió en el 98 un libro titulado Fóllame (Grijalbo-Mondadori), del que luego se rodaría una película del mismo título, dirigida por la propia Virginie Despentes y Coralie Trinh Thi (actriz porno y escritora).

“Lo que Fóllame expone es el desarraigo de dos mujeres asqueadas del mundo en el que viven, sucio no sólo por el machismo, sino por un odio omnipresente, que es el que las destruye como personas y el que las sitúa en otro estado del ser, absolutamente infrecuente y en cierto modo superior, y basado en el sexo y la violencia extrema. Rodada en vídeo, lenta en su planteamiento y, si se soporta, interesante, afronta su historia con una técnica concienzudamente provocadora, construida a partir de elementos acertados o fallidos, pero siempre radicales: una banda sonora con temas de rock duro y punk, escenas de sexo en formato tranquilamente pornográfico, una cámara que se mueve a veces a ritmo de corriente Dogma y una violencia sin tapujos, digna de la exageración de filmes como, por ejemplo, Asesinos natos. Una road movie de vidas más allá del límite, y que se empapa del odio y el extremismo de lo que cuenta hasta convertirse en una película desagradable pero con sentido, pornográfica pero rotunda, y con la virtud o el defecto cinematográfico de ser libre a costa de la provocación al espectador”

Fóllame se estrenó en el 2000. Sus protagonistas principales son Raffaela Anderson y Karen Bach, dos actrices reclutadas del cine porno. Karen Back se suicidó en el 2005.
Rescato la noticia tal como apareció en el Mundo.es:


ELMUNDO.ES

Al final, nunca hizo otra cosa que cine porno. La actriz Karen Bach, que se quitó la vida a los 31 años el 29 de enero, no había vuelto a rodar desde que protagonizó ’Baise-moi’ (’Fóllame’), la controvertida película de Virginie Despentes y Coralie Trinh Thi estrenada en 2000 y clasificada X.

Nacida en una familia acomodada de Lyon, hizo estudios de comercio y llegó al cine porno por amor. Asfixiado por las deudas, el hombre con el que se había casado le propuso rodar algunas películas juntos y ella aceptó. La pareja terminó divorciándose, pero ella continuo su carrera ante las cámaras. Entre 1996 y 1999, con nombres como Karen Lancaume o Angel Paris, rodó unas 30 cintas X con títulos como ’El castillo de los deseos’, ’Una americana en París’, ’La mantis religiosa’ o ’World Sex Tour’.

Para rodar la versión cinematográfica de su novela ’Fóllame’, una especie de Thelma y Louise en versión porno, ultraviolento, y anarco-punk, la realizadora Virginie Despentes buscaba a una profesional del X que además supiera actuar. "Tenía una dulzura, una feminidad increíble y al mismo tiempo se la sentía dispuesta a coger un hacha y destrozar una pared", dijo de Bach la directora, que desde la realización de la película mantenía el contacto con ella y decía encontrarla siempre "de buen humor".

Cuando le propusieron protagonizar ’Fóllame’ junto a Raffaëla Anderson, la actriz acababa de dejar el X, asqueada por un mundo donde "una vez que has rodado tu escena, ya no vales nada". Pero no quiso perderse la ocasión de hacer una especie de porno al revés, que suscitó vivos debates en Francia por su forma desenfrenada y su clasificación como X.

El filme, de apenas 77 minutos, narra la historia de estas dos mujeres, Nadine y Manu en la ficción, que se encuentran una noche y, en plena huida, en un frenesí de armas y alcohol, asesinan a hombres por placer. La película, "un manifiesto feminista" según la autora de la historia, incluía escenas de violación brutales que nunca se habían visto en una película originalmente pensada para su explotación en salas comerciales.

El fin de semana pasado, unos amigos le prestaron un piso en el sur de París, donde puso fin a sus días con medicamentos después de dejar una nota para sus padres.


A veces, es curioso como todo acontece. Como la vida gira y se tuerce hacia el lado oscuro. Por eso, en esta incierta noche de febrero y con las neuronas cargadas de Jack Daniela me gustaría lanzar un brindis silencioso por Karen Bach, esa malograda actriz que dio lo mejor de sí en esta agria, sucia y visceral película. Por ella y por Virginia Despentes y por Coralie Trinh Thi. Y por Oriol Rossell, que de alguna forma premonitoria, -que aún no alcanzo a comprender-, nos unió a todos bajo la sombra de la literatura killer.

Vara
15 de febrero
23.40

Las noches salvajes.


La noches salvajes.

A veces recuerdo a una buena amiga que murió de sida. Nos conocimos en el instituto, luego fuimos a la universidad juntos e hicimos amigos comunes. Compartimos salidas, fiestas, amores y desamores. Fue una buena época de mi vida, donde los excesos de la bebida y la escritura se daban la mano. Luego, ella se enamoró de quien no debía y, lo peor, se contagió de lo que no debía. Aquellos años eran duros para una enfermedad como el sida, que estaba estigmatizada hasta en la pronunciación de su nombre. Mi amiga cayó en sus garras y se fué de forma descarnada, dura, brutal.
Después de eso, pasé un tiempo a la deriva y dí de bruces con una estupenda novela: “Las noches salvajes” (1989), de Cyril Collard (19 de diciembre de 1957 - 5 de marzo de 1993), una historia decididamente autobiográfica del propio Cyril , donde derrocha grandes dosis de sinceridad y emoción. Las críticas dijeron de ella que era una obra innovadora, reveladora, sorprendente, escrita con fuerza y agilidad y nueva en el panorama de la literatura francesa contemporánea. Años más tarde el propio Collard dirigió e interpretó su adaptación al cine, muriendo poco después de su estreno a la edad de 35 años.

Sinopsis:
“El protagonista tiene 30 años y le gustan los chicos, en particular Samy, un poco golfo, y Jamel, «hijo del Islam y de la Coca-Cola». Pero también están todos esos cuerpos anónimos que se apoderan de él durante los perversos ritos de las noches salvajes. Además, como quien no quiere la cosa, también le gustan algunas chicas. Sobre todo Laura. Parece quererlo todo. O tal vez no quiera nada. Es seropositivo. Por cobardía o miedo de perder a Laura, no se lo dice la primera vez que se acuestan. Puede haberla contagiado. Pero ella tiene 17 años y lo ama con locura ; ya no pone límites a su amor y, pese al mal que ya debe de habitar su cuerpo, recurre a todos los medios para no perderle : ruegos, violencia, mentiras, chantajes. Se toman y se dejan con una pasión compulsiva, al mismo ritmo frenético con que esos jóvenes condenados a muerte circulan en moto, copulan en la sombra debajo de los puentes, se someten a brutales rituales, se drogan, beben y escuchan música hasta reventar, se entregan al sexo con la energía de la desesperación, del que no tiene nada que perder y sí algo que ganar mientras un soplo de vida se lo permita.”

La noches salvajes es un libro/película donde podemos apreciar como Cyril Collard nos intenta transmitir un mensaje sobre el sentido de la vida desde el punto de vista de alguien al que le queda poco tiempo (un enfermo Terminal con una enfermedad innombrable), pero a pesar de ello, se sigue aferrando al amor y al sexo con algo similar a la desesperación evitando asumir su enfermedad, lo cual dota a su personaje de una honestidad pura y dura. Su personaje es real, es humano, es conflictivo… incluso inmoral, pero rebosa autenticidad por todos los poros. Mucho de lo planteado en Las noches salvajes me recuerda a mi amiga que murió… A veces, es duro el poder evocador de ciertas historias que no forman parte de tu vida, pero que te remiten a ella de forma tan brutal y directa.
Cyril murió con 35, mi amiga con 29.
A ambos gracias por formar parte de mis recuerdos…

Thursday, July 17, 2008

Veinte de Noviembre, de Ana Pérez Cañamares

Ana Perez Cañamares


Ilustración de M.A. Martín

Vara with Bukowski

Proyecto poético-visual de Vara basado en poemas tomados del libro "Resaca. Hank Over (Un homenaje a Charles Bukowski)"
Poema nº 2: Veinte de Noviembre.
By Ana Pérez Cañamares.

Música. Luis José Fernández (b.s.o. documental "bilisnoire")


"Erótica Rabiosa" en diario ADN.





Erótica rabiosa
También la llaman ‘autopornografía’ política. Son las más duras, las raras de las letras. Todas mujeres. Escriben sobre sí mismas y han decidido usar el sexo para contar lo que son y cómo sienten. Han encontrado en la narración desu propia experiencia sexual una vía de escape para la rabia. O un método que oponera las maneras tradicionalmente masculinas del género. El resultado es furioso, a veces violento, radicalmente impúdico y no exento de humor.
Cristina Fallarás | 15/07/2008 | 3 comentarios| + 3 - 0 (3 votos)

Es posible que lo suyo sea pornografía, pero lo cierto es que no sirve para lo mismo. Son cuatro mujeres y ninguna le gustaría a tu madre.

Virginie Despentes (Nancy, Francia, 1969), por violenta, por sus confesiones sobre su prostitución y porque alguien que se hace mundialmente famosa por una novela llamada Fóllame y su consiguiente película, francamente, resulta poco de madres.

Lydia Lunch (1959, Rochester, New York) por contarlo que su padre intentaba hacer con ella y lo que luego hizo ella con todos los demás.

Gabriela Wiener (Lima 1975) por narrar sus experiencias de intercambios de pareja junto a su marido y lo de sus azotes públicos en el culo a manos de una dómina.

Y finalmente, Beatriz Preciado (Burgos, 1970) porque más allá de lo de intoxicarse con testosterona, es muy difícil que tu madre aguante a una chica con perilla. Es la pura verdad.

Las cuatro viven en Barcelona y esta historia empieza cuando sus libros coinciden en el mercado -gracias a la editorial Melusinay ofrecen muchos puntos en común.

Las obras

Virginie Despentes, escritora y cineasta, ha publicado Teoría King Kong (Melusina), una explicación en primera persona sobre la vida que ha llevado después de publicar Fóllame, violación y prostitución incluidas.

Lydia Lunch, artista, música y escritora, ofrece en Paradoxia (Melusina) la historia de una joven depredadora sexual, adicta y sadomasoquista, fruto de los abusos sexuales paternos.

Gabriela Wiener, periodista, publica con Sexografías (Melusina) una serie de crónicas periodísticas en primera persona que van desde el intercambio de parejas a la donación de óvulos de aspecto inca.

Y Beatriz Preciado, filósofa, profesora de Teoría del Género en la Universidad de París, alterna en Testo Yonqui (Espasa) sus reflexiones filosóficas -no en vano fue premio extraordinario fin de carrera en la New School of Social Research de Nueva York acerca de la experimentación con testosterona y la identidad y sus atributos, con pasajes de sus propias experiencias sexuales al más clásico estilo pornográfico.

La rabia

Si hay algo que queda después de consumir las cuatro obras, y leer sobre las autoras, y volver a ver Fóllame (2000), que en cierta manera ya anticipaba las cosas, eso se llama rabia. Pero no porque esté en los personajes, que también en algunos, sino porque se nota que las autoras cargan con un depósito lleno a sus espaldas.

"Mi pasión es extrema y rabia es un término que ni siquiera empieza a definir todo lo que siento y todo lo que creo que es mi deber vengar, aunque sea sólo convirtiéndome en la voz de quienes aún no han tenido el coraje de gritar con la suya propia", explica Lydia Lunch. Y hace referencia a todas las injusticias desde tiempos inmemoriales "casi siempre cometidas por la anticuada estructura patriarcal".

Beatriz Preciado, la teórica del grupo, habla directamente de violencia. "Casi siempre se nos dice que lo que hacemos es violento, que es como un puñetazo, pero en realidad resistimos a una violencia que senos impone, una violencia fortísima: cómo tienes que hablar siendo una mujer, qué cosas tienes que decir o qué tipo de registros son femeninos". Concluye: "El puñetazo llevamos aguantándolo nosotras hace mucho tiempo".

Despentes añade que "además están también las otras, la violencia capitalista, la del consumo, la de la belleza...".

En primera persona

Para contar todo eso, y este es el segundo punto en común, han decidido sentarse a escribir en primera persona. Pero no al estilo de "Querido diario: hoy sufro". Aspiran a más.

"A mí no me interesa la ficción", explica Lunch, "la verdad es mucho más fantástica e importante que la imaginación; mis experiencias personales pueden ser únicas, pero más allá de los detalles, revelo lo que considero que son emociones universales, verdades". Preciado añade: "Lo que hacen Gabriela y Virginie, y en cierta manera yo, lo llamo autopornografía política". Traducido: "No se trata de contar sus vivencias sexuales como un evento íntimo ni individual, sino de analizar la dimensión política de sus vivencias sexuales, y eso es algo que hasta ahora estaba exclusivamente reservado a los hombres".

Pero no todo es teoría política. La propia Gabriela Wiener tiene una interpretación más llana de lo que hace. "A mí desde niña me ha gustado hablar de sexo, así que me parece natural, a la hora de hacer periodismo, tratar temas que tengan que ver con mi cuerpo, aunque hay quien lo ve como un periodismo pornográfico, claro".

Poética y brutal

En cuanto a qué es exactamente lo que ofrecen estas mujeres en sus libros, en qué genero se las puede encuadrar, las palabras de Lydia Lunch, veterana de los escenarios más arriesgados, vienen como anillo al dedo: "pornografía no es un término lo suficientemente poético para lo que yo creo, y erótica no resulta los suficientemente brutal".

En fin, está claro que no conocen el pudor, el recato, la sumisión, la discreción ni la decencia. Son duras, beligerantes, descarnadas, obscenas, vaya, lo que tu madre llamaría unas marranas de tomo y lomo. Pero no se lo digas a ellas, porque se pueden convertir en tu pesadilla. O lo que es peor, en tu sueño.

EL ESTADO DEL GÉNERO

La literatura erótica anda bien

El origen de este reportaje fue cierta preocupación por el estado de las letras eróticas, cuál era su salud, hacia dónde iban, quién se estaba ocupando... Para dar un primer paso, se eligió a tres personas ligadas al género. Era un primer tanteo, pero baste decir que las opiniones de ellos (de las cuales hay aquí un pequeño extracto) sirvieron de lumbre para este fuego: Beatriz de Moura, editora de Tusquets, responsable de la Sonrisa Vertical; Jorge de Cominges, director de la revista 'Qué leer'; y Andreu Martín, escritor, autor de 'Espera ponte así', premio Sonrisa Vertical, 2001.

Andreu Martin / Novelista

"Hace tiempo ya que la literatura está perdiendo la guerra contra la imagen y el erotismo de deleite pausado devino pornografía de satisfacción inmediata. Me gustaría creer que aún hay esforzados pornógrafos o erotómanos escribiendo travesuras en la intimidad, preparando una desmelenada eclosión."

Beatriz de Moura/ Editora

"¡Está más viva que nunca y nunca ha estado más a la vista! Ha abandonado en buena parte, el rincón reservado de las colecciones de 'literara erótica' para ocupar un lugar de honor, a plena luz en la Literatura a secas y con L mayúscula. Yo no hago distinciones entre literatura erótica y pornografía. Hay, como en todo arte, buena o mala literatura."

Jorge de Cominges/Qué leer

"No creo que la literatura erótica haya desaparecido para nada. Y en cuanto a la irrupción de internet, no hay que confundir el culo con las témporas. Una cosa es excitarse leyendo y otra viendo. No son excluyentes. Además, no creo que sea poco visible. ¿Qué hay de Virginie Despentes, Chuck Palahniuk o Lydia Lunch?"

Wednesday, July 16, 2008

Léolo, porque sueño no lo estoy


LEOLO, porque sueño no lo estoy…
Título: Léolo
Director: Jean Claude Lauzon
Año: 1992
País: Canadá/Francia/Reino Unido
Interpretes: Máxime Collin (Léolo), Ginette Reno (Mamá de Léolo), Julien Giomar (Abuelo), Gilbert Sicotte (Narrador)


"Porque sueño no lo estoy. Porque sueño, sueño. Porque me abandono por las noches a mis sueños antes de que me deje el día. Porque no amo. Porque me asusta amar. Ya no sueño. Ya no sueño. A ti la dama, la audaz melancolía, que con grito solitario hiendes mis carnes ofreciéndolas al tedio. Tú que atormentas mis noches cuando no sé qué camino de mi vida tomar... te he pagado cien veces mi deuda. De las brasas del ensueño sólo me quedan las cenizas de la mentira, que tú misma, me habías obligado a oír. Y la blanca plenitud, no era como el viejo interludio y sí, una morena de finos tobillos que me clavó la pena de un pecho punzante en el que creí, y que no me dejó más que el remordimiento de haber visto nacer la luz sobre mi soledad".

Ví Léolo cuando se estrenó en Barcelona en uno de aquellos entrañables cines que pasaban películas en versión original. Año 1992. Cuando salí del cine recuerdo me encontraba bastante alucinado con la historia que acababa de ver. Una historia que, en uno de sus planos más delirantes, plantea que el personaje es fruto de la unión entre su madre y un tomate cargado de esperma. Léolo busca escapar de la locura que le ronda por pertenecer a la familia a la que pertenece y fantasea incluso sobre la posibilidad de que su padre no fuera su padre. El amor por su vecina Bianca y el acto de escribir le alejaran de esa locura y miseria familiares en las que se haya irremisiblemente inmerso.

“...Bastaba con que me pusiera a leer o escribir para que Bianca viniera a cantar para mí. El domador tenía razón había un secreto en las palabras engarzadas...”

"Mi madre, que navegaba como un gran barco en el mar de la locura"


“Léolo es una película sobre la redención que implica la escritura, y sobre el fracaso de tal redención”. Es una película sencillamente hermosa a la par que brutal. La escatología asociada a la figura del padre y el miedo profundo asociado a la figura del hermano, que se refugia en el culturismo para superar sus traumas personales y que acaba cayendo inevitablemente en el más absoluto de los fracasos. La mejor manera de superar un trauma es enfrentarse a él. Si no lo hacemos, el trauma volverá para hundirnos en nuestra no aceptación del yo.
Léolo no acepta su realidad. No acepta la miseria de su existencia. Escapa de sus traumas a través de la luz, a través de la voz de Bianca, a través de los maravillosos paisajes de Sicilia. Léolo escapa de la locura creando una locura paralela en su mundo interior, en su universo mental de niño. La escritura. La pasión por escribir como única salida al trauma original, a la propia existencia, a un entorno familiar amenazado por el gran fantasma de la enajenación mental.
Léolo es una de las mejores películas que he visto en mi vida y como alguien dijo acertadamente es una especie de película cicatriz, de esas que perduran a lo largo de los años en la piel. En la piel interna. En la que duele, en la que se emociona, en la que siente, en la que sueña, en la que escribe…

Jean Claude Lauzon murió pocos años después en un accidente aéreo junto a su pareja. Léolo era su seguna película y yo ni siquiera ví la primera. La vida es una putada, desde luego, pero afortunadamente nos quedará para siempre esta película, para volver a ella siempre que pensemos que la locura nos ronda. A veces, yo soy él… ese niño llamado Léolo y, a veces, también deseo ser ese otro personaje: “el domador de palabras”, el escritor… el que escribe como única salida para escapar de este mundo absurdo y miserable en el que nos ha tocado malvivir.

Gracias, Jean Claude… y un brindis a tu salud, donde quiera que estes.

Vara.

Albert Plà es underground?



Poesía para Bacterias. (Sergi Puertas antólogo)



Mandé unos poemas, pero no fuí seleccionado... "la venganza está Próxima"...






LA POESÍA TOMA LA CALLE: la rebelión de los poetasCincuenta y tres mártires de la inteligencia y doscientos píldorazos de belleza a bocajarro, contra el pensamiento único y la vulgaridad kitsch de la era del reality y el famoseoUna antología poética coordinada por el escritor Sergi Puertas (Poesía para bacterias) inaugura junto a una novela de Ferran Barber (¿Quién nos cortará las uñas cuando hayamos muerto?) la andadura del nuevo sello editorial Cuerdos de Atar y de su primera colección, Bala Rasa. En ella se han reunido a algo más de medio centenar de francotiradores de la poesía underground española, las más destacadas voces críticas de nuestro nuevo horizonte poético (Hernán Migoya, Harkaitz Cano, Luis Felipe Comendador, Javier Corcobado, Juan Bonilla, Karmelo Iribarren, Enrique Falcón, David González, Josep María Beà y Antonio Orihuela, entre otros). El trabajo resultante es algo nuevo y diferente; es, además, literatura de la buena, sin capitulares de oro y con minúsculas, pero de la directa al corazón: cincuenta y tres balas rasas entre ceja y ceja de toda la basura industrial que produce este sistema; belleza pura y verdad a bocajarro en un formato nuevo para un mundo marciano."La poesía es el consuelo. La poesía es el camino. Es el producto de un alma que se encomienda a las palabras para resolver el papel en blanco que representa el misterio de la vida", aseguran Violadores del Verso en la presentación de esta obra cuya lectura recomiendan. "En estos tiempos de saturación de estímulos, hay que zambullirse en ella y este libro ofrece todo un mar donde flotar".En cuanto al trabajo, olvídad, para empezar, de aquello de que la poesía es algo críptico, algo muy excelso y culto, empalagoso, reservado para cuatro. Olvidad, si lo queréis de otro modo y como dice Sergi Puertas, del Cid cabalga de nuevo, y pensad en medio centenar de humanos, con sus brazos y cartílagos, con sus metacarpios y sus vísceras (sobre todo, con sus vísceras), hablando de la chica de la tienda de patatas fritas, del capullo de su jefe o de los tiros con ginebra que sirve el viejo Moe en la timba de la esquina. La verdad y la belleza han adoptado nuevas formas en manos de nuestros poetas. Si pensabais que todo rastro de vida inteligente había sucumbido entre las ondas de nuestros móviles y televisores, os equivocabais. He aquí un jarro de agua fría sobre la hoguera donde los popes del show business homenajean y celebran en loor de multitudes la basura (el sancta sanctorum de los mentados fuegos fatuos es, cómo no, la tele).Porque a la postre, eso es lo que viene a ser lo que hemos intentado hacer en este proyecto-experimento editorial inaugurado con un libro. Prescindir de las tendencias y corrientes y reunir a 52 autores en activo que siguen empeñados en que la poesía sigue teniendo vigencia y validez. He aquí cincuenta y dos francotiradores, cincuenta y dos mártires de la inteligencia, cincuenta y dos gurús de la belleza... Cada uno desde su rincón de la Península, practican una poesía contemporánea y sin remilgos, una poesía enraízada en la tradición, por supuesto (hay entre ellos varios premios nacionales de poesía), pero muy diferente de aquella que nos endosaron durante nuestro desfilar por la escuela. Con que experimentéis durante la lectura de este primer libro la mitad de lo que nosotros experimentamos durante su edición, estamos convencidos de que quedaréis satisfechos con el producto. No vais a arrepentiros ni del tiempo ni del dinero que invertisteis en esta antología.4. Ficha técnicaTítulo: Poesía para bacteriasAutor de la antología: Sergi PuertasPoetas incluidos en la obra: Abad, Nacho; Barragán, Eugenio; Beà, Josep María; Biguri, Iker; Blanco Carrillo, Antonio; Blasco, Anna; Bonilla, Juan; Cabezón, Enrique; Cano, Harkaitz; Casares Gurmendi, Pablo; Comendador, Luis Felipe; Corcobado, Javier; Dávila, Salva; De Ory, Camilo; Doce, Jordi; Egido Arteaga, Santiago; Escuín Borao, Ignacio; Espejo, José Daniel; Falcón, Enrique; Fernández, Mario; Franco, Sergio R.; Frau, Juan; Galán, Ceferino; García Casado, Pablo; García, José Daniel; González Vázquez, Alberto; González, David; Iribarren, Karmelo; Izquierdo, Fertxu; Laputta, Johnny; Lardín, Rubén; Migoya, Hernán; Mor, Dolan; Mora, Vicente Luis; Muñoz Álvarez, Vicente; Orihuela, Antonio; Paz, Begoña; Pielfort, David; Pons Mora, Lluís; Rabanaque, Daniel; Ramos, Pepe; Rangel, Violeta C.; Rodríguez Pérez, Javier; Sáfrika; Sandongui, Purranki; Selt, Enric; Serrano Larraz, Miguel; Stabile, Uberto; Tajahuerce, Nacho; Vázquez, Alber; Vilas, Manuel; Williams Contreras, Al.Editorial: Cuerdos de AtarColección: Bala RasaPrecio: 17,40 eurosDe venta en librerías y a través de Internet (www.cuerdosdeatar.com)Dirección de contacto de la editorial: info@cuerdosdeatar.com
Categoría: Música
Etiquetas:
poesía poeta violadores del verso underground indie hip hop literatura alternativa rap hip-hop independiente música mundo electrónico

Tuesday, July 15, 2008

Muñecos de Arena, de Eva Vaz.

Eva Vaz
Portada De Hank Over, un homenaje a Bukowski

Collage de Vara & Bukowski, by Bele

Proyecto poético-visual de Vara basado en poemas tomados del libro "Resaca. Hank Over (Un homenaje a Charles Bukowski)"

Poema nº 1: Muñecos de Arena.

By Eva Vaz

Música. Josep María Beà & Sergi Puertas

("La esfera cúbica")








Muñecos de arena (hank over videoproject)
Cargado por varaneurotika

Monday, July 14, 2008

Un día con Panero.


BUNBURY,
CARLOS ANN,
JOSE MARÍA PONCE,
BRUNO GALINDO



El proyecto parte de la reciente publicación de un disco-libro en el que 4 inquietos artistas de la actualidad, musical y literaria han musicado poesías del poeta Leopoldo María Panero (Madrid, 1948), uno de los grandes de nuestro país.
Leopoldo María Panero, poeta terminal (como lo fueran Rimbaud, Lautrèamont, Blake, Bataille, Artaud, Baudelaire.), hijo y hermano de literatos, narrador de cuentos imposibles, ensayista desequilibrante, actor en películas sobre sí mismo, esquizofrénico, suicida, vagabundo, alcohólico..., ha hecho lo que sólo unos pocos elegidos, particularmente temerarios, pueden llevar a cabo: mezclar vida y obra.
La obra de Panero posee una profundidad lírica inaudita, lacerante, explosiva. Nos salva al tiempo que nos condena y literatura, y vivir para contarlo. Leopoldo María Panero no sólo es el único poeta maldito de nuestro panorama literario, sino también el trasgresor por antonomasia de nuestras letras y uno de los mejores poetas de su generación.
Carlos Ann:

Poemas vivos; la obra de Panero es pura y real, viaja en auto, es autobiográfica, autodestructiva y autocontemplativa, invita a hacer una excursión a los paraísos artificiales, te presenta a otros invitados como la sombra más oscura que nunca has conocido y hasta se las ingenia para que te plantees ciertos temas tabúes en una sociedad que penaliza algunas irregularidades casi naturales.

El mundo Panero se presentó sin permiso en mi morada con la única misión de atar los lazos que solo el hombre puede unir. El primer amante poético al que le propuse hacer un viaje por las profundidades más recónditas fue a Enrique Bunbury, su escueta respuesta fue ¿ podemos empezar mañana?. Fueron tres días de travesía alimentadas con absenta roja, flores, vino y poesía. Fue un acto ceremonial, una comunión.

El segundo viajero: Bruno Galindo. Fue él mismo el que compró el billete para el trayecto. El mundo sinérgico empezaba a funcionar. José Maria Ponce, " El tercer maldito". Creo recordar que sólo habíamos hablado una noche de poesía, pero fue suficiente. Lautréamont, Panero y distorsionamos los placeres prohibidos.

El último fui yo y ejercí de sacerdote ceremonial. Ya estábamos los cuatro elementos, los cuatro puntos cardinales y en el centro ahí estaba Leopoldo María Panero, riéndose desde su fantasía paranoica del fin del mundo, de la cual según dice " no sólo no quiero salir de ella, sino pretendo que los demás entren en ella". Panero el que se considera la reencarnación de Baudelaire. Ha sido el trabajo más obsesivo de mi vida. Sus poemas me han perseguido y no me han dejado reposar hasta hace relativamente poco. Panero me ha acechado y he sufrido de manía persecutoria. Ha sido mi sombra y mi luz en un período sadomasoquista en donde el dolor poético me satisfacía innumerables goces. Una espiral de locura , de sabrosa locura.

El viaje finalizó en una noche de dudosa luna, disfrutando de una de las tantas correrías con Enrique Bunbury, se cerraba el ciclo, repitiendo el ritual de la " hada" roja, esta vez macerada, con una receta de cosecha propia que no voy a desvelar. Hicimos unas escuchas al punto final del viaje. Enrique, ya una vez en tierra firme me convenció para que abandonara urgentemente la espiral de la locura, me tendió una mano y unos cuántos días después se la cogí. Vuelvo a estar con los míos, como dice Jesús Lizano, con " los intrasterrestres", mientras Panero se ríe.
Bunbury:

Leopoldo, abismo hondo.
María de ira aprendida, palabra escrita y papel por deshabitar.
Panero, vaquero escudero de la belleza como torpeza, y como locura, clarividencia.

José María Ponce:

Las palabras de Panero, desgarradas, a menudo feroces, forman parte de mi escaso, pero creo que rico, universo poético. Por eso, colaborar, aunque haya sido modestamente, en un proyecto en el que su poesía no sólo era la base argumental, sino también su eje emocional, ha sido par mí una experiencia inolvidable, por momentos aterradora. Una especie de viaje de los malditos al territorio de la sordidez y de la desesperanza, pero también un reencuentro con esas zonas oscuras, envueltas en la dulce neblina que propician el alcohol y la madrugada, y que sirven de preámbulo doloroso, aunque estimulante, de ciertos procesos creativos.

Bruno Galindo:

" El poeta es el clarividente... Escupe verdades secretas expuestas a evidencia, y las abandona como un ventrílocuo arruinado deja a sus muñecos en la casa de empeño.
Los demás, los que leemos, escuchamos y regurgitamos en nuestro gimnasio de intentos, somos portavoces en busca de generación.

Y le odiamos o le adoramos. No se sabe bien"